sábado, 10 de septiembre de 2011

El 11-S fue planeado en 1976

Por Greg Szymanski (2005).


PLANES PREVIOS PARA DERRIBAR LAS TORRES GEMELAS

El FBI confisca propiedad personal de un ex-sargento del Ejército norteamericano que entregó información sobre el plan desarrollado por el gobierno de USA llamado el «Plan Terrorista Perfecto» para derrumbar las Torres Gemelas.

Timothy McNiven dice que ha sido hostigado por el FBI y ahora se le han quitado sus tarjetas DOD (Departamento de Defensa) sin una orden legal desde que intenta alertar al pueblo norteamericano sobre el conocimiento previo que tenía el gobierno acerca del 11-S.

Un ex Sargento del Ejército norteamericano que entregó información el 6 de julio, acerca de un estudio financiado por el gobierno en 1976, para derrumbar las Torres gemelas usando aviones de pasajeros, terroristas árabes y cuchillos cartonero recibió las amenazas de cuatro agentes del FBI de «romper su departamento totalmente» si él no entregaba su tarjeta de identificación (ID) del Departamento de la Defensa que legalmente había obtenido.

Timothy McNiven que dijo fue amenazado y hostigado por los agentes en el vestíbulo de su departamento en Bellingham, WA., afirma que era parte de una unidad militar estacionada en Estrasburgo, Alemania, durante los años setenta, asignado a la tarea de idear «El Plan Terrorista Perfecto» y que resultó ser exactamente el mismo escenario que tuvo lugar en el WTC el 11-S.

McNiven dijo que la asignación a su unidad militar, similar al 11-S, duró más de seis meses y fue financiada por el Congreso bajo la guisa de preparación para seguridad de los vuelos de pasajeros, lo cual demuestra que el gobierno tenía «conocimiento previo suficiente» sobre un posible ataque con aviones de pasajeros al WTC.

Él incluso sugiere que aquello que parecía un inofensivo estudio militar de seguridad de aviones de pasajeros puede haber sido usado para perfeccionar una forma de derrumbar el WTC para crear otro evento similar a Pearl Harbor para facilitar un amplio clima de guerra a nivel mundial.

Y desde el 11-S, McNiven ha intentado de todas las formas posibles, alertar al pueblo norteamericano sobre la asignación militar de su unidad en la simulación, creando aún más sospechas sobre la mano del gobierno el 11-S, creando primero un sitio web y relatando su historia en marzo [2005] a «The American Free Press» y a «Arctic Beacon News».

Las imputaciones de McNiven sobre el propósito oculto detrás del estudio del congreso están también incluidas en una declaración jurada firmada como parte de una demanda contra el Presidente Bush y otros en el 2004, Related Federal Conspiracy (RICO) por el abogado de Filadelfia, Phil Berg.

«La versión publicada del estudio, comisionada por el Congreso, era identificar las debilidades en la seguridad y emitir las medidas correctivas a los legisladores», dijo McNiven. «Sin embargo, el propósito real del estudio era idear como podría tener éxito un ataque terrorista que usara exactamente el mismo guión del 11-S».
Para acreditar su historia, él se sometió y pasó una prueba de un detector de mentiras acreditado, el mismo tipo de prueba creíble realizado en Daniel Ellsberg y otras personas que han entregado información, así como al proporcionar muchos nombres de los hombres de su unidad que también participaron en la asignación simulada del WTC.

McNiven afirma, sin embargo, que desde que hizo pública esta información y que es parte de la demanda, sus intentos se han encontrado con la indiferencia gubernamental, el hostigamiento constante y el control por parte del FBI. La visita a su casa en Bellingham, el día 6 de julio [2005] por parte del FBI es otro ejemplo.

«Nuestro oficial comandante en 1976, el Teniente Michael Teague, le dio a nuestra unidad, cerca de 100 hombres, una orden directa y la asignación de idear cómo derrumbar las Torres Gemelas usando aviones de pasajeros e incluso "cuchillos cartoneros", dijo McNiven esta semana desde su departamento en Bellingham sobre el estudio comisionado a la Batería-C 2/81 de Artillería de Campo, del Ejército norteamericano, estacionado en Estrasburgo, Alemania».

«Recuerdo que Teniente Teague cambió el escenario desde un edificio de 100 pisos a las Torres Gemelas, actuando así, bajo las órdenes específicas de superiores desconocidos. Él dijo en aquel entonces, que era muy extraño que se le pidiera inventar un plan para hacer estallar a su propio pueblo, ya que él era de Nueva York».

«Pero cuando vi que las Torres Gemelas realmente se derrumbaban en la mañana del 11 de septiembre, comprendí que estaba mirando exactamente la misma cosa que nosotros inventamos en 1976».
McNiven recuerda que al principio, el Teniente Teague exigió silencio absoluto con respecto a la asignación, pero después le llevó a un lado, dándole allí una orden directa de «nunca dejar de alertar al pueblo norteamericano» sobre la mano obvia del gobierno trabajando un plan para derrumbar a las Torres Gemelas, si esto, alguna vez realmente sucediera.

«Todavía siento que estoy bajo esta orden directa y no tengo ninguna intención de desobedecerla», dijo McNiven, agregando que él todavía siente que su deber militar activo no ha acabado debido al 11-S.

Con respecto a la visita del FBI a la casa de McNiven el 6 de julio, un vocero de la oficina en Bellingham, WA, confirmó que el agente Lance Boyer y otros tres, confiscaron las tarjetas DOD de McNiven en las afueras de su departamento en la fecha mencionada, pero se negaron a comentar más allá sobre la naturaleza, legalidad o propósito al tomar su propiedad personal.

El vocero del FBI agregó que su propiedad se tomó sin una orden legal apropiada, McNiven afirma que las entregó sólo después que fue «amenazado y atormentado» por los cuatro agentes en el vestíbulo de su departamento.

«Los agentes fueron a la casa del Sr. McNiven y tomaron sus tarjetas ID, pero eso es todo lo que nosotros podemos decir ahora mismo», le dijo el vocero del FBI de Bellingham, varias horas después que ocurrió el incidente.

Aunque el FBI se negó a detallar, McNiven dijo que él ha sido aislado, intimidado y atormentado por hacer público la simulación de «El Plan terrorista Perfecto» en 1976.

«Esta visita no fue para conseguir información sino para atormentarme. Recibí una respuesta de ACLU, ellos dijeron que tenía un caso legal pero ellos no tenían los recursos para asumirlo», dijo él.

«En mayo del 2004, escribí a varias oficinas del FBI en que les pedía que hicieran alguna investigación para mí y me ayudaran a encontrar a los miembros de la Batería-C 2/81 FA, del Ejército norteamericano, los hombres que también trabajaron en el estudio terrorista simulado en 1976. He guardado una copia del correo electrónico al FBI y ésta es la razón, pienso, por la cual ellos se presentaron».
McNiven dijo que en el pasado, él ha intentado localizar muchos de los miembros de su unidad anterior, encontrando así, años atrás, al Sargento Riggs que fue renuente a hablar ya que el Sargento Riggs afirmó que él y miembros de su familia ya habían experimentado las amenazas de muerte si hacía público el estudio de seguridad de los aviones de pasajeros de 1976.

Detallando aún más allá en la visita del FBI, McNiven revoca en detalles hechos que indican que los agentes le habían estado rastreando sus movimientos durante por lo menos un año.

«Empezamos hablando en el vestíbulo de mi departamento y ellos me preguntaron si fui un agente federal y yo dije sí, que yo tenía una tarjeta ID para demostrarlo. Caminamos a mi cuarto y les mostré mis identificaciones DOD», dijo McNiven.

«Luego hablamos un poco más, con un tipo que hace las preguntas y luego los otros dos tipos comienzan a hacer comentarios tontos, uno de estos tipos era el agente Boyer».
Él dijo a los agentes insistieron en ver nuevamente sus identificaciones, McNiven se las entregó al Agente Boyer pero se las arrebató de su mano después que los agentes cuestionaron la validez de su identificación.

«Uno de los agentes hispanos comenzó entonces amenazarme, diciendo que si yo no les entregaba mis tarjetas (ID), ellos se irían y conseguirían un montón de Policías de Bellingham y regresarían a romper totalmente mi lugar», dijo McNiven.

«Así que les entregué mis ID después de todo, aunque les pedí un recibo, el cual me entregaron. Era extraño, sin embargo, ellos sabían sobre mi viaje al Pentágono en agosto del 2004 y de la carta que yo envié a la oficina de personal, ya que me preguntaron si la policía de Bellingham había venido a hablar conmigo sobre esto y yo dije que no lo habían hecho».

«Les dije que las únicas personas que yo había alguna vez contactado para conseguir una nueva identificación del DOD, cuando trabajaba encubierto para ellos, pero recientemente ya no más, fueron abogados tal como Gerry Spence, del Personal del DOD y con el Juez Federal Coughenour de la Corte Federal de Seattle. También les di el sobre y la carta que venían junto con las identificaciones, diciéndoles que fue un juez federal el que me ayudó a conseguir estas ID en el primer lugar».
McNiven dijo que el FBI no ha devuelto sus identificaciones del DOD o no lo han contactado desde el incidente del 6 de julio, diciendo que él cree que ellos «están esperando mi próximo movimiento» que, McNiven dijo, se hará ante una corte de ley.

Con respecto a la validez de su afiliación al DOD, McNiven dijo que él pasó por los cauces oficiales apropiados, necesitando renovar su ID del DOD el año pasado para llevar a cabo oficialmente sus órdenes, dadas a él por el Teniente Teague como resultado del 11-S.

McNiven agregó que él no es ningún extraño al DOD, ya que trabajó a finales de los años ochenta y principios de los noventa como agente secreto en varias investigaciones gubernamentales relacionadas con drogas.

«Una tarjeta del DOD es simplemente una identificación de una agencia gubernamental igual que otras, en este caso, me da autoridad para mi misión militar de alertar a las personas norteamericanas sobre el plan de 1976 para derrumbar las Torres Gemelas», dijo McNiven.

«También tengo la autoridad para arrestar bajo cargos federales como traición o espionaje y a través de Interpol por crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra que se ampliaron recientemente cuando la Corte Criminal Internacional entró en efecto».
En el momento de la visita de FBI, McNiven había justo enviado la primera entrega de un libro propuesto sobre su vida y su participación en el ataque terrorista simulado de 1976 sobre las Torres Gemelas a un editor de Publicaciones de la Primera Enmienda afiliado con The American Free Press.


PLANES DEL 11-S DESDE 1987

Dos Científicos de la NASA fueron advertidos en 1987 sobre los Planes del Gobierno Norteamericano para causar el ataque del 11 de septiembre del 2001. Ahora una tercera persona aparece para verificar el increíble relato de los Científicos.

Los hermanos Bin Laden advirtieron a dos científicos investigadores de la NASA en 1987 sobre los planes del Gobierno norteamericano para causar el 11-S.

Además del aviso sobre el 11-S, una de los investigadores, involucrada en un programa de desarrollo avanzado de la mente financiado por el gobierno, dice que descubrió un estudio secreto llamado «Limpieza Global 2000» que bosqueja estrategias gubernamentales norteamericanas para el inicio de la guerra global y la reducción de la población mundial.

René Welch cerró «un trato con el diablo», un trato que ella recientemente rompió, cuando hizo público el encuentro en 1987 con la realeza Saudita, incluyendo dos de los hermanos Bin Laden que afirmaron que el gobierno norteamericano estaba activamente involucrado en la preparación del 11-S.

La increíble historia de Welch, hecha pública por primera vez en mayo [2005], ya ha sido verificada por otro ex-científico de la NASA. Pero esta semana, otra persona que estuvo presente en la reunión también confirmó la historia de Welch.

Las reuniones con los Sauditas tuvieron lugar en Sedona y en Pleasant Valley, Arizona, y duraron más de ocho horas cada vez, los Bin Laden revelaron en 1987 planes detallados de cómo el gobierno norteamericano estaba planeando atacar el Centro de Comercio Mundial, dando el puntapié inicial a la catástrofe global, incluyendo una guerra masiva en el Medio Oriente.

Además de ser confirmado por Ronald Logsdon, 49 años, de Filadelfia, un científico que trabajó en un programa de la NASA con Welch y que también estuvo presente en las reuniones con los bin Laden, esta semana, una residente de largo tiempo en Sedona, Naomí Niles, confirmó que la reunión en Sedona tuvo lugar.

«Sí, yo estuve allí en una de las reuniones por el año 1987», dijo Niles esta semana desde su casa de Sedona, agregando que los detalles de la historia deben ser relatados por Logsdon y Welch ya que ella no era una parte del programa de la NASA.

Y Welch no sólo conoció la pre-planificación del gobierno norteamericanos sobre el 11-S de parte de los hermanos bin Laden en 1987, sino que esta semana, desde su casa de Albuquerque, Welch agregó más, diciendo así, que al trabajar para la NASA como científica en la investigación de desarrollo de la mente en Phoenix, ella obtuvo un código secreto de la computadora y pudo descubrir los resultados de un proyecto fundado por el gobierno titulado «Limpieza Global 2000», un estudio que bosqueja las estrategias para la guerra global y reducción de la población mundial.

Después de conocer las perversas intenciones gubernamentales hace casi 20 años y ser desde entonces un blanco gubernamental, Welch habló acerca del «trato que ella hizo con el diablo», agregando así, que siempre tuvo una comprensión tácita con el FBI y los operativos de la CIA, de que si ella «se mantenía callada y tranquila», ellos la dejarían sola.

Pero hace dos meses, Welch rompió el trato, decidiendo contarle a USA lo que ella sabía sobre los planes de ataque del 11-S por parte del gobierno norteamericano, diciendo que aún cuando la historia es una píldora dura de tragar y puede «parecer increíble», ella sentía la necesidad de arriesgarse a la humillación pública, al hostigamiento gubernamental y en todo caso advertir a los norteamericanos.

«Tal como antes, ellos estarán nuevamente tras de mí, ahora que lo hice público», dijo Welch que ha sido narcotizada y golpeada en varias ocasiones por los operativos gubernamentales.

Y desde que ella lo hizo público en mayo, el hostigamiento se declaró de nuevo, comenzando similarmente en forma sutil como lo fue después que fue contactada inesperadamente por los Sauditas, incluyendo a los bin Laden.

Pero Welch, en lugar de correr y esconderse, se prepara para contraatacar decididamente ahora, haciendo público un documento de 200 páginas que detalla la información obtenida sobre la organización del 11-S, Limpieza Global 2000 y sobre las violaciones de los derechos civiles por parte del FBI y de la CIA.

«Estoy entregando los nombres, y quiero justicia», agregó Welch.Ella también dijo que quiere documentar su historia en un libro, empezando desde el momento en que ella fue un 'mocosa militar', su padre un piloto de B-52 de la Fuerza aérea, cuando a la edad de tres años, mostró excepcionales habilidades PES (Poderes Extra Sensoriales) y poderes de canalización, poderes que en el futuro la llevaron al programa de la NASA, ya en edad adulta.

Con respecto a su diario de 200 páginas que documentan su problemas con el FBI y el conocimiento del 11-S, se han enviado copias previamente de los documentos a varios miembros de la Casa Blanca de Clinton, incluyendo a Hillary Clinton, así como al ex abogado de distrito de Taos, Nuevo México, John Paternoster quien fue contactado por Welch en 1995 por las amenazas de muerte por parte de agentes gubernamentales.

Paternoster, ahora en la práctica privada en Taos, dijo recientemente que él no podría recordar haberse reunido alguna vez con Welch o haber escuchado hablar de la historia de bin Laden.

«Él me conoce y un investigador llamado Martínez fue asignado incluso a mi caso», dijo Welch esta semana en una conversación telefónica desde su casa en Nuevo México. «Le vi varias veces e incluso he mantenido guardados los recibos de su oficina que me fueron dados con respecto a la recepción del documento de 200 páginas que yo le entregué. Él solamente desea que toda esta cosa pase pronto, para marcharse y probablemente tiene miedo de decir la verdad».
Con respecto a posibles venganzas posteriores del FBI y la CIA, ella agregó:

«¿Cual es la diferencia si ellos están planeando guerra global y reducción masiva de población?», dijo Welch. «Cuando trabajé para el Centro Técnico de Aplicaciones de la NASA en Phoenix, involucrada en el desarrollo del cerebro y proyectos de control mental, accedí al código de las computadoras y leí un proyecto secreto que ellos estaban trabajando en su desarrollo llamado "Limpieza Global 2000", perfilando ciertas estrategias, tales como el 11-S, para comenzar una guerra global, y de otras estrategias con respecto a reducir la población del mundo».

«Ahora, de nuevo, después que lo hice público, el hostigamiento ha empezado, mi teléfono fue intervenido, y ellos están empezando a meterse en mi vida. Esta vez me he asustado realmente ya que ellos son muy serios en mantener gente como yo, que saben demasiado, silenciadas, ya que se están acercando a sus objetivos de destruir este país».

«En el pasado, noté que cuando me quedé callada, ellos me dejaron sola. Pero cuando empecé a hablar, el hostigamiento entonces continuó. Así es como me doy cuenta que ellos todavía están observándome y siempre han estado mirándome».
La afirmación de Welch que dos hermanos de Osama bin Laden, no Osama mismo, le contaron sobre los planes del gobierno norteamericano para organizar el 11-S en 1987 no es una fantasía sin valor o una historia creada por la imaginación de una persona hiper-sensible.

Logsdon, la otra científico empleada por la NASA que trabajó junto a Welch, verificó su relato de esta forma:

«Dos de los hermanos bin Laden vinieron a unos 150 kilómetros de Phoenix, Arizona, y se detuvieron ante la entrada de nuestra casa, sin anunciarse previamente. Sus guardias personales prepararon un parámetro de vigilancia alrededor de nuestra propiedad y otros entraron en nuestra casa, cerraron las ventanas y prepararon un proyector cinematográfico. Las personas en este grupo de automóviles parecían muy asustadas, y presentaron esto como un asunto de vida o muerte», recordó Logsdon, que dijo que en ese momento, en 1987, la pareja no tenía ninguna idea sobre las implicaciones futuras del 11-S.

«Estos hombres nos pidieron ser muy cautos y asumir que nosotros estábamos bajo vigilancia por nuestro gobierno. Durante varias horas nos mostraron películas de reuniones de Árabes importantes y de oficiales gubernamentales de USA que discuten los problemas del petróleo. El fondo de todo el asunto era que si los Árabes no lo hacían de la manera que USA decía, simplemente tomaría el petróleo por la fuerza. También explicaron que habían sido manipulados para abrir cuentas de banco dónde el dinero de las ganancias del petróleo era vaciado y ya no estaba bajo su control».

«Explicaron entonces por qué el Centro de Comercio Mundial era el blanco ideal para este propósito. Los dos hermanos bin Laden nos mostraron esta película porque ellos querían dejar muy en claro que no deseaban ser involucrados en cualquier complot norteamericano para manipular a los gobiernos árabes o comenzar una guerra».
Con respecto al hostigamiento gubernamental para mantenerles en silencio, Welch dijo que, un período de dos años, a mitad de los años noventa fue el más preocupante cuando un agente infiltró su vida, finalizando con el uso de drogas y otros tipos de hostigamiento físico para conseguir información después de ganar su confianza.

«Yo no sería honesta si no le dijera que yo estaba nuevamente asustada y yo sé que algunas personas se les hace muy difícil creer este relato, pero es verdad», dijo Welch, recordando los años cuando dijo que un agente que usaba el nombre de Alfred Hermendorf la inyectó con varios tipos de drogas diferentes.

«Pero yo voy a entregar la información y contar mi historia en un libro, porque estas personas son malvadas y quieren destruir USA. Existe en este momento una catástrofe global a la vuelta de la esquina y ellos lo pueden hacer incluso parecer un desastre natural. Pero yo vi los planes en los años ochenta y después del 11-S, sé que va a suceder, a menos que nosotros saquemos a Bush rápidamente del poder».
Welch y Logsdon se dieron cuenta de estos elementos radicales en nuestro gobierno, tratando de crear este nuevo orden mundial, cuando trabajaron juntos como científicos en el Centro Instituto Técnico de Aplicación de la NASA en Phoenix.

Junto con más de 100 «think tank» participantes, Logsdon, un ingeniero y Welch, una terapeuta licenciada en hipnosis y cabeza del Club Científico de la Élite Global, estaban desarrollando la tecnología para entender la memoria del cerebro y la capacidad de habilidades psíquicas.

El par propuso lo que fue llamado la máquina «luz y sonido», recibiendo muchas alabanzas durante los años ochenta por lo que se pensó entonces era un trabajo innovador. Fue este proyecto el que en el futuro les trajo en contacto con los bin Laden, creando el telón del por qué ambos sabían que el 11-S fue un evento organizado por el gobierno norteamericano.

«Ellos (en la NASA) terminaron robando nuestro trabajo, y entonces, después del incidente con los bin Laden, negaron saber que René y yo existíamos siquiera», dijo Logsdon.

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