Fenómenos comprobablemente extraterrestres CÓMO PROCEDE EL REFUTADOR PARA DESMENTIRLOS La paradoja de la refutabilidad de lo irrefutable
Por el Comandante Clomro. Ante cualquier caso OVNI cuyos testimonios y evidencias físicas puedan demostrar su naturaleza extraterrestre, es muy sencillo hacer que la gente dude o de plano no crea, y los refutadores saben muy bien cómo manejar la información para que eso suceda. Como «guía para el aprendiz de refutador» (escéptico y ocultador de la verdad), hay una serie de principios infalibles para desmentir casos, desprestigiar testigos y lograr incredulidad pública, que se han venido dando de Roswell en adelante. Para quien desee ser, desde abajo, un eficiente colaborador de los altos niveles de desinformación pública, aquí tendrá las orientaciones necesarias.
LOS DIEZ PRINCIPIOS DE LA ACTIVIDAD REFUTADORA
1- EL PRINCIPIO DE TENDENCIA A LA POLÉMICA Si alguien presenta un testimonio, el público estará bien predispuesto a darle crédito sin objetar lo que diga, en tanto nadie presente una versión que ponga en duda su palabra. El refutador sabe que «llevar la contra» llama la atención (debido a la natural tendencia del público a prestar oídos a la polémica), por lo que cuenta con la ventaja de que su desmentida, por infundada que sea, colocará en duda los argumentos de la fuente a refutar, por sólidos y comprobables que ellos sean.
2- EL PRINCIPIO DE MANEJO DE DATOS Y RUMORES FALSOS Convertir un tema por evidencias indiscutible, en arena de la discusión, no prosperaría, haciendo a esa arena estéril para el refutador, si ella no fuera irrigada y fertilizada con datos y rumores —verdaderos o falsos, no importa mientras sirvan al propósito— que induzcan al público a la duda o el descrédito. En caso de comprobarse la falsedad de los datos, el refutador, con sólo admitir «haberse equivocado», quedará libre de culpa, pero el daño ya estará hecho y habrá logrado su propósito de convertir en cuestionable al blanco de su ataque.
3- EL PRINCIPIO DE NO OBLIGATORIEDAD DE VERIFICACIÓN DE DATOS Y RUMORES DE DESCRÉDITO Si las versiones que descalifican al testigo son ciertas o no, al refutador, el público no le exige que lo verifique, porque da por sentado que si está para refutar, usará cualquier argumento para mantener su oposición, por dudoso que sea. Como el refutador sabe que el público le da este handicap, lo aprovecha sosteniendo lo dudoso que desacredita al testigo hasta que del lado de éste alguien demuestre lo contrario. La «obligación» de demostrar la falsedad de los datos o rumores contra el testigo, para el refutador —y para el público— es tarea de aquél y de quienes lo apoyen.
4- EL PRINCIPIO DE CONCESIÓN PÚBLICA DE FACULTADES PARA DESACREDITAR AL TESTIGO Y LA EVIDENCIA El refutador usa y abusa de cualquier trascendido infundado con que pueda cumplir su labor descalificadora, sin que nadie le exija un manejo serio y responsable de la información, porque él es conciente de que está públicamente conceptuado como ni serio ni responsable en tal manejo. El público le hace al refutador esa concesión, porque comprende que alguien debe cumplir el rol de aportar todos los elementos contrarios a lo que expone el testigo, siendo que la gente toma al refutador no como un evaluador de esos elementos, sino como mero instrumento para que ellos sean dados a publicidad y luego sean evaluados por quienes tengan la función de esclarecer el asunto. No se ve al refutador como un «esclarecedor», sino como alguien que propone otro punto de vista, que propicia la confusión, de la cual, duda mediante, deberá salir la claridad, pero no a través de él ni del testigo, sino de la referida «autoridad» cuya palabra final siempre quedará en suspenso. Y el refutador saca máximo provecho de esto, dejando para sus antagonistas la verificación de los datos, mientras que él se limita a divulgarlos sin necesidad de verificar absolutamente nada.
5- EL PRINCIPIO DE IMPERSONALIDAD DE LAS VERSIONES DESCALIFICADORAS Si bien el refutador es públicamente considerado (por la mayoría) como un mediocre de mente cerrada, e inclusive en ciertos casos un agente encubierto de ciertas organizaciones ocultadoras de evidencias extraterrestres (sea esto cierto o no), no por eso lo que introduzca al debate sobre un determinado caso va a carecer de efectos devastadores para la credibilidad de lo que se discute. Porque llega un momento en que, para el público, en cuanto a datos o rumores contra lo atestiguado, no queda ni claro ni recordable quién lo dijo —es decir, el refutador, lo que sería suficiente para no creer en lo que él diga—; quedará como que «se dijo», no importará por vía de quién. Lo que el refutador dijo, ya no queda estrictamente ligado a su persona: asume autonomía, termina siendo «de nadie», algo impersonal dando vueltas de boca en boca, que no se sabe de dónde salió, pero que quedará instalado como una opción a tener en cuenta a lo largo de la discusión, incluso a lo largo de los años.
6- EL PRINCIPIO DE DIFAMACIÓN Si el testigo es alguien de inobjetable calidad humana, y aparece un rumor que ponga en duda su reputación (y credibilidad), el refutador no comprobará la veracidad del rumor, y lo reproducirá. De toda versión que contradiga a ese rumor y que apoye la buena honra de la fuente, el refutador no hará la mínima mención.
7- EL PRINCIPIO DE EXPLOTACIÓN DE DESMENTIDAS «OFICIALES» Si voceros gubernamentales, militares u otros hacen cosas tales como cambiar en el sitio del incidente aéreo, la evidencia de restos metálicos extraños (luego desaparecidos sin rastro...) por un globo sonda, o comunicar que el objeto zigzagueante era un nuevo prototipo de tal base aeronáutica, el refutador sabe que apoyando lo dicho por esas fuentes, no necesitará argumentos propios para oponerle al caso en cuestión. Por lo tanto deberá sacar partido de todo lo que «oficialmente» se comunique para desmentirlo. Esto le dará una imagen de «respetabilidad» (e inmunidad) por parte de las «autoridades», y le abrirá puertas en los medios de comunicación donde será considerado «serio», pese a que para el público esa complicidad con los poderes establecidos sea carente de toda seriedad investigativa.
8- EL PRINCIPIO DE USUFRUCTO DE LA AUSENCIA DE AUTORIDAD CON VEREDICTO FINAL El refutador no tiene la mínima autoridad para desmentir una prueba: eso es algo que, según el público tiene entendido, debe ser determinado por alguna autoridad en la materia. Pero el refutador sabe que su tarea estará cumplida: habrá hecho que lo indiscutible fuera puesto en discusión, y con ello será suficiente para él, pues agitadas las aguas, por más que muchos le hayan creído al testigo, también serán muchos los que no sepan qué creer. Esa «autoridad» que la gente tiene entendido que debe ser quien tenga la última palabra, la «oficial», el veredicto que confirme o desmienta un caso, nunca aparecerá, y como el refutador sabe que esto es así, aprovechará para desmentir todo lo que pueda, sin que la referida autoridad —por ausencia— ponga en riesgo esa tarea desinformativa. Al saber que el público sólo le dará la razón al testigo cuando la «autoridad» convalide su testimonio (es decir, nunca), el refutador aprovechará ese vacío dejado para llenarlo como único beneficiario de la polémica.
9- EL PRINCIPIO DE PROTAGONISMO MEDIÁTICO El testigo es alguien que ha tenido una experiencia concreta y la presenta; si va a los programas o le hacen entrevistas en medios gráficos, es porque él ha sido protagonista de algo. Ese protagonismo no se extiende más allá del hecho: cuando él lo expone en los medios de comunicación, dice haber protagonizado algo que pasó; ya no es «protagonista», a no ser mediáticamente, pero esto como producto de lo que verdaderamente le importa al público a nivel protagónico por parte del sujeto, y que es su vivencia. El refutador no ha participado en el hecho, no ha tenido protagonismo alguno en el caso que se está tratando, y sin embargo emite su juicio sobre lo que no ha visto. Su único «protagonismo» consiste en ser alguien públicamente conocido como contraparte de quien sea que exponga su experiencia personal; alguien invitado permanentemente a programas o consultado por la prensa gráfica «para que haya polémica», pues «hace falta» que alguien contradiga al testigo «para hacer más entretenido el show» (porque para los medios el asunto, por extraterrestre y trascendental que pueda ser para la humanidad es un «show» más, al cual exprimir durante los quince días que sea tema de actualidad). Por lo tanto, el refutador no puede competir en cuanto a protagonismo, con el rol protagónico del testigo en el hecho que relata; sólo puede poner en competencia su protagonismo mediático (que el público ya conoce y que es su aval) contra el protagonismo mediático del testigo, que es nuevo y escaso. En esta pugna, el escéptico sabe que lleva la mejor parte, porque él ya es «alguien» para el público desde hace tiempo, mientras que el testigo es «nadie»; «un buscador de fama», dirá el refutador para terminar por desacreditarlo.
10- EL PRINCIPIO DE BORRADO DE ANTECEDENTES
Aunque son numerosos los casos en que no quedó otra explicación posible que la de naturaleza extraterrena, el refutador procurará que la memoria del público no sea reactivada, planteándole, en cambio, la tesis de que «nunca se demostró nada»; todos los testimonios que se aportaron a lo largo de décadas, para el refutador sencillamente «no existieron», y tratará de que eso crea el público. De esta manera, cada vez que la evidencia de un caso cubra las exigencias del público para ser creíble, en cualquier caso posterior ese antecedente será hecho olvidar por el refutador, haciendo que en estos temas siempre todo sea un repetido «volver a empezar». Pese a que los creyentes en la extraterreneidad del fenómeno OVNI suelen rondar los tres cuartos en las encuestas, el refutador planteará siempre las cosas como si acaso fuera cierto que «la gente no cree» o «duda», para simular que cuenta con respaldo de un «mayoritario» público escéptico o no definido, por falta de «evidencias», cuando justamente por abundancia de ellas el único público mayoritario es en realidad el creyente; realidad ésta que, con el borrado de evidencias en su discurso, el refutador pretenderá contradecir aún sabiendo la mentira de ello.
Cada uno de esos principios puede resumirse en unos elementales «mandamientos»:
DECÁLOGO DEL REFUTADOR
1- Generarás polémica. 2- Usarás datos que descalifiquen aunque puedan ser falsos. 3- No verificarás si los datos usados son falsos. 4- Asumirás abusivamente el rol de «contra» que el público espera que cumplas. 5- Desacreditarás, aunque el público rechace lo que digas, hasta que termine por creerlo posible al olvidar que fue tuyo. 6- Difamarás. 7- Avalarás toda fuente «oficial», en complicidad con los poderes establecidos. 8- Llenarás con tu labor descalificadora el vacío de autoridad en la materia. 9- Desfilarás por los medios para que tu protagonismo en ellos se imponga sobre los desconocidos a que ataques. 10- Repetirás siempre que «nunca nadie presentó prueba alguna», para convencer de ello a los no informados de las pruebas ya presentadas.
Comandante Clomro 12 de agosto de 2001 Derechos Irreservables: reprodución obligatoria
Artículo de Wikipedia. Los términos pseudoescepticismo y escepticismo patológico son usados para referirse al fenómeno que se da cuando ciertas formas de escepticismo se desvían de la objetividad y neutralidad científica. El uso del término ha estado circunscrito en la discusión filosófica por más de un siglo, pero ha sido sólo hasta hace poco que ha sido objeto de intentos sistemáticos de definir y delimitar el concepto. El análisis mejor conocido ha sido llevado a cabo por Marcello Truzzi, quien en 1987 manifestó:
En tanto que el «escepticismo» se refiere más bien a la duda que a la refutación —al dudar más que al creer— los críticos que toman una posición negadora en vez de una agnóstica son en realidad pseudoescépticos.
CARACTERÍSTICAS DE LOS PSEUDO-ESCÉPTICOS
El primer análisis extenso del término «pseudoescepticismo» fue llevado a cabo por Marcelo Truzzi, catedrático de sociología en la universidad de Eastern Michigan, quien en 1987 postuló que los pseudoescépticos muestran las siguientes características:
La tendencia a más bien negar que a dudar.
Usar una doble vara de medir en sus análisis críticos.
Emitir juicios sin una completa investigación.
La tendencia a desprestigiar más que a investigar.
Uso de ataques ad hominem.
Presentación insuficiente de evidencias o pruebas.
Referirse peyorativamente a los que proponen determinada disciplina como «promotores», «pseudocientíficos» o practicantes de «ciencia patológica».
Al censurar asumir que no es requerido el deber de la prueba.
Hacer contraargumentos no comprobados.
Contraargumentar basándose en lo que parece más razonable o plausible en vez de en la evidencia empírica.
Insinuar que una evidencia poco convincente es un fundamento para descartarla.
Tendencia a descartar «toda» evidencia.
ESTUDIOS ACADÉMICOS
Un curso de primavera en la universidad de Colorado, «Lindes de la Ciencia» que «examina la evidencia de fenómenos paranormales, y razones para el escepticismo», incluye un capítulo que muestra «como un sano escepticismo puede ver a través de asertaciones infundadas, y como el escepticismo patológico puede trabajar en contra de una honesta investigación científica».
El Laboratorio para Avances en la Conciencia y la Salud de la Universidad de Arizona, liderado por el catedrático Gary Schwartz, afirma proporcionar «un foro serio en el que llevar a cabo una investigación sistemática en escepticismo patológico, correlaciones ilusiorias, y autoengaño en la ciencia, la sociedad, y las relaciones humanas». La investigación en el laboratorio sobre «el rol del propósito consciente en el vigor de la medicina y la curación, y en la posibilidad de la supervivencia de la consciencia después de la muerte física» ha sido criticado en el Skeptical Inquirer porque no tuvo en cuenta explicaciones que no fuesen paranormales en las observaciones registradas.
El etnólogo David J. Hufford de la universidad del estado de Pennsylvania utiliza el término «escepticismo radical» para referirse a los prejuicios y discriminaciones que según él adoptan muchos —quizá la mayoría— de los científicos académicos. Después de leer y analizar los trabajos de muchos escéticos y debunkers, Hufford sostiene que se puede encontrar rápidamente:
invocaciones a la autoridad, falacias post hoc, argumentos ad hominem y un amplio abanico de otros prejuicios cognitivos. No obstante, debido a que esta dimensión inductiva del análisis académico normalmente no presenta a escrutinio y debido a que una gran parte del trabajo consistente en enmarcar las preguntas y establecer las fronteras para el discurso académico sobre 'lo sobrenatural' en una gran medida se estableció entre varias generaciones... y varios siglos atrás... la parcialidad sistemática de esta tradición hoy en día opera de forma casi invisible.
HISTORIA DEL CONCEPTO
El término «pseudoescepticismo» parece tener sus orígenes entre el siglo XIX y comienzos del XX.
El 31 de agosto de 1869 el filósofo suizo Henri Fréderic Amiel escribió en su diario:
Mi instinto está en armonía con el pesimismo de Buddha y de Schopenhauer. Es una duda que nunca me abandona, incluso en mis momentos de fervor religioso. Para mí la naturaleza es desde luego maya; y la miro, como si así fuese, con los ojos de un artista. Mi intelecto permanece escéptico. ¿En qué creo entonces? No lo sé. Y ¿qué es lo que espero? Sería dificil de decir. ¡Tonterías! Yo creo en la bondad, y espero que el bien prevalezca. Debajo de mi irónica y decepcionada persona hay un niño escondido - una criatura honesta, triste, simple, que cree en los ideales, en el amor, en la divinidad, y en todas las supersticiones sagradas. Todo un milenio de poemas duerme en mi corazón; soy un pseudoescéptico, un pseudo-burlador.
En 1908 Henry Louis Mencken escribió acerca de la crítica de Friedrich Nietzsche sobre el filósofo David Strauss que:
Strauss ha sido un predicador pero ha renunciado a los hábitos y se ha establecido como un crítico profesional del cristianismo. Él ha trabajado con buenas intenciones, sin ninguna duda, pero el resultado final de su agnosticismo orgulloso de sí mismo fue que sus disciplinas estaban tan autosatisfechas, eran tan intolerantes, y estabab tan llenas de prejuicios aún presentadas bajo el atuendo del agnosticismo como habían estado antes de......... El ojo de Nietzsche vio esto en el primer pequeño folleto «David Strauss, der Bekenner und der Schriftsteller» («David Strauss, el confesor y el escritor»).......
John E. Sitter, catedrático de inglés de la universidad de Notre Dame, utilizó el término en 1977 en una discusión de Alexander Pope: «La intención de Pope, creo, es dar una reprimenda al escepticismo del lector - el pseudoescepticismo del demasiado confiado 'tú'...».
El término «pseudoescepticismo» fue popularizado y descrito por Truzzi en 1987, en respuesta a grupos escépticos que aplicaban la etiqueta «pseudocientífico» a disciplinas que Truzzi pensaba que mejor deberían ser descritas como protociencias.
El divulgador científico C. Eugene Emery, Jr. comparó el grado de escepticismo de artículos de materias pseudocientíficas en enciclopedias de distribución digital. Él llamaba a dichos artículos «pseudoescépticos» si sólo se hacía notar o se sugería que la materia era «contenciosa, pero pudiendo ser que el autor no supiera por qué».
CONTROVERSIA EN TORNO AL CONCEPTO
La «Society for Scientific Exploration» (SSE) (Sociedad para la Exploración Científica) ha sido criticada por el divulgador científico Michael Lemonick por ser «extrema» pero también por mostrar «una sorprendente actitud escéptica».
Un miembro de la SSE, L. David Leiter, cree que el escepticismo organizado podría ser llamado pseudoescepticismo patológico. De acuerdo con Leiter, la etiqueta «escéptico» «se aplica a alguien cuyos procesos mentales apuntan continua e inflexiblemente en la dirección de la duda». Él argumenta que hay miembros de ciertas organizaciones escépticas, que «en vez de llegar a tener un pensamiento científico, se convierten en seguidores del cientifismo, el sistema de creencia en el cual la ciencia y solo la ciencia tiene todas las respuestas para todo» y aunque muchos pseudoescépticos no están por la labor de invertir tiempo en «leer de manera significativa en la literatura de las disciplinas sobre las cuales son más escépticos».
A veces, alguos grupos se acusan unos a otros de ser pseudoescépticos. En relación a las etiquetas de «dogmático» y «patológico» que la «Association for Skeptical Investigation» (Asociación para la Investigación Escéptica) utiliza referiéndose a las críticas de investigaciones paranormales, Robert Todd Carroll del «Skeptic's Dictionary» (Diccionario Escéptico) dice que esa asociación «es un grupo de investigadores y simpatizantes pseudoescépticos que no aprecian la crítica de estudios de fenómenos paranormales por auténticos escépticos y pensadores críticos». Dirección del artículo: http://es.wikipedia.org/wiki/Pseudoescepticismo
«Lo que se debe llamar la Orden Negra representa la parte oculta, la parte que se ha separado y puesto a buen recaudo. Es negra porque se encuentra demasiado cerca del Único Sol y de su Terrible Resplandor para evitar que la mirada se oscurezca y se ciegue».
(J. Parvulesco, «La Espiral Profética»).
Nuestra Civilización se encuentra en el ojo de un gran torbellino histórico. En él se están produciendo cataclismos formidables y se están revelando los signos precursores de un Gran Cambio que han ido preparando generaciones enteras de hombres entregados al Secreto.
Jean Robin, especialista en Sociedades Secretas e Historia de las Religiones, reveló en 1988 la existencia de una Gran Conspiración Internacional que parece involucrar tanto a presuntos miembros de Civilizaciones Intraterrenas como a Seres Interdimensionales.
Además, desenmascara la participación de miembros de varios Servicios de Inteligencia y hasta del propio General De Gaulle (jefe de la Resistencia y fundador de la Cuarta República Francesa) en una misteriosa Sociedad Secreta infiltrada en Francia, Europa y el mundo entero.
Las revelaciones que se han estado haciendo en Francia desde inicios de los 80, y la interpretación que de ellas ha dado Jean Robin, nos trasladan hasta la apoteosis de un mito: la existencia de una poderosa y omnisciente Orden Negra, cuyas raíces abrazan a un Nazismo Esotérico que habría estremecido al mismísimo Wagner.
Según las investigaciones de Robin, la finalidad de esta Supersociedad Secreta de Iniciados es la de preparar al mundo para el advenimiento de «Aquel», del que Adolf Hitler no habría sido más que un precursor. Por eso no faltan los que interpretan que tras estas particulares «revelaciones» se esconde el anuncio de la llegada del Anticristo.
7 ALDABONAZOS DE ULTRATUMBA
Todo comenzó en 1982, cuando Martin Couderc de Hauteclaire, un antiguo miembro de la Fuerza Aérea convertido ahora en Sacerdote, comenzó a publicar una trilogía.
Su primera entrega llevaba por título «El Libro de los Compañeros Secretos: Las Enseñanzas Secretas del General De Gaulle», donde se revelaba la existencia de la Orden de los 45 u Orden de los Compañeros Secretos, de quien el General De Gaulle habría sido su fundador.
En 1984, De Gaulle publicó la segunda parte: «La Boucane contra la Orden Negra», una obra llena de anécdotas y de revelaciones increíbles acerca de sus aventuras en Canadá en contra de la Orden Negra.
Finalmente, en 1986, publicó la tercera parte bajo el título de «El Manifiesto de los 45 y de sus Jóvenes Compañeros», donde revelaba que las Bases de la Orden Negra habían sido trasladadas a la Tierra del Fuego, en el extremo sur de América.
Los contenidos de esta trilogía coinciden con las tres primeras cartas de un total de 7, que De Gaulle habría legado a sus Compañeros de Orden para que fueran abiertas una vez transcurridos 10 años de su muerte.
El objetivo que persiguió De Gaulle con ellas era que sirvieran de aldabonazos que despertaran y llamaran a la acción a sus todavía seguidores.
De Gaulle, para quien «Francia sin grandeza no es Francia», creía que tenía una especie de «misión» que desempeñar como heraldo del advenimiento del Gran Monarca.
Según argumenta simbólicamente San Remy, este Gran Monarca debía venir al Final de los Tiempos para conducir al planeta hacia la consecución de los oscuros designios trazados para él por la Divinidad: «Francia no podrá cerrar su historia más dignamente en los días de la Parusía», declaró.
Con la entrada en juego de la Orden Negra, el «mítico» objetivo de llevar al poder a un único Gran Monarca Mundial no quedaría sólo en los «planes» del Destino, sino que revela la existencia de un meditado plan para llevarlo a cabo.
DONDE CONVERGE LO IMPENSABLE
En su libro «Operación Orth», Jean Robin nos revela toda una trama donde se entremezclan Discos Voladores, poderosos Talismanes egipcios y toda la espesa mitología que se anuda alrededor de la región francesa del Razès, cerca de Carcasone.
Las investigaciones de este ensayista acaban por conducirle a toda una compleja red de túneles secretos que existen en Sudamérica, donde la Orden tiene su cuartel general actualmente y desde donde ejecuta sus acciones.
Parece ser que la finalidad práctica de la Orden de los 45 consistió en luchar contra la Orden Negra. Sin embargo, Jean Robin, que perteneció a la primera de estas dos Sociedades, afirma que con el paso del tiempo se vio completamente absorbida por la última, transformándose entonces en su «tapadera» esotérica.
AGENTES COSMOTELÚRICOS
El filósofo y pintor ruso Nikolai Rierij ha señalado reiteradamente que ciertas Inteligencias Cósmicas dispersaron por todo el planeta Sensores y Emisores de Energía, con la intención de mantenerse al tanto del desarrollo objetivo del Planeta y de la Civilización. Y así poder introducir los correctivos pertinentes en caso de necesidad.
Esos Sensores —siempre según Rierij—, son como magnetos que sirven de Balizas Estabilizadoras en el camino de la Evolución sobre la Tierra, actuando como atractores del flujo (en apariencia casual) de ciertos acontecimientos vinculados con el desarrollo global de la Conciencia.
Según han podido saber autores como Robin, la Orden Negra, desde tiempos inmemoriales, tendría acceso a la localización de algunos de esos instrumentos o Agentes Cosmotelúricos.
En la Tercera Carta Secreta de De Gaulle a la Orden de los 45 se asegura que ha llegado ya el momento de instalar en los alrededores de Rennes-le-Chateau ciertos instrumentos relacionados con las Radiaciones Cósmicas y Telúricas, cuya finalidad sería propiciar, como Catalizadores Energéticos, el advenimiento de cierto acontecimiento que aquella Orden espera.
LA OPERACIÓN ORTH
Pierre (nombre ficticio), un experimentado piloto y amigo de Jean Robin, al compartir los intereses de éste y queriendo seguir su ejemplo, fue aceptado en la Orden de los 45 unos meses después que Robin la abandonara.
A principios de Junio de 1987, Pierre le contó a Robin que, rodeado de miembros desconocidos de la Orden y con una identidad falsa, había tenido acceso a la Base Aérea Militar de Francazal, donde se le invitó a entrenarse regularmente en grandes aviones Transalls que contaban con dispositivos especiales.
Al parecer, se trataba de aparatos destinados a la navegación polar y de instrumentos inéditos de medición telúrica, llamados Horbig, y que exigían la presencia de 10 técnicos en la cola del avión. Algunos de estos aparatos volvían los Transalls invisibles para los radares.
Además de sus vuelos en el Transall, Pierre debía someterse a pruebas en DC-8 e Hidroaviones. Simultáneamente, prestó juramento frente al deán (nonagenario) de la Orden, un hombre apodado Hoang Chang.
A finales de Junio, Pierre es convocado por el Padre Martin a su apartamento, para ser informado sobre la «Operación Orth».
Ésta consistiría en sustraer un importante Talismán (Robin lo llama «El Talismán de Seth») del Cementerio de Millau (Aveyron), y transportarlo a la Isla de los Osos, posesión noruega al sur del Spitzberg… poniéndolo, de este modo, fuera del alcance de la Orden Negra.
Pierre es propuesto para esta Operación como copiloto.
El Viernes 3 de Julio, hacia las 23:00 Hrs, Pierre es sorprendido por tres hombres a bordo de un Citröen, en la casa apartada donde vive. El Jefe de Comando lo convoca a «Sloty-Calvat», la primera fase de la Operación.
Con un transmisor en mano, debía vigilar, mientras tres hombres se dirigían al cementerio. Al cabo de media hora, regresan acompañados de un refuerzo de hombres y una furgoneta con una caja alta, cuadrada y pesada en su interior, con el Talismán dentro, y que se dirige a la Meseta de Larzac.
Allí, un helicóptero al que llaman «Ícaro», llega para cargar el cofre, y a los miembros del Comando. Despega con las luces apagadas y en vuelo rasante (ayudándose con el radar y el altímetro) hasta la pista privada de Moussoulens, cerca de Carcasona, reservada a la administración del Estado.
El Domingo 5 de Julio, a las 2:00 AM, se inicia «Woëvre», la segunda fase. El Transall despegará con destino al aeródromo militar de Montmédy-Marville, cerca de Stenay, en las Ardenas. Pero, por razones desconocidas, Pierre es descartado en el último momento.
La Operación culminará con un segundo avión que, proveniente de Noruega, tomará el misterioso cargamento de allí, para depositarlo en la Isla de los Osos.
LAS REFLEXIONES DE ROBIN
Cuando Robin oyó de su amigo el nombre «Sloty», recordó una novela que «casualmente» había leído tiempo atrás: «La Insólita Aventura de Marina Sloty», de Raoul de Warren, cuya joven heroína vivía en Millau y cuya acción se desarrollaba en 1959 en el marco salvaje de Larzac...
En la novela, experiencias «de pequeña envergadura» realizadas bajo el patrocinio de la Comisión de Energía Atómica, provocan una «falla» en el continuum espacio-temporal, y Marina Sloty, debido a una serie de idas y venidas entre 1959 y 1970, experimentaba increíbles complicaciones familiares...
Robin también recordó, casi mecánicamente, que según el Padre Martin, el General De Gaulle, antes de su regreso al poder en 1958, se había interesado por las experiencias que se llevaban a cabo en la Meseta de Larzac, relacionadas con «el papel escatológico de Francia».
El nombre «Calvat» le remitió a Mélanie Calvat, la pastora de las Apariciones Marianas de La Salette, y que profetizaba, entre otras cosas, la destrucción de París por el fuego (¿nuclear?).
JEAN ORTH
En cuanto al nombre de la Operación, le remitió al brillante y rebelde Archiduque «Jean Orth»(Jean-Népomucène Salvador de Habsburgo), que en Febrero de 1889 renegara de su condición y privilegios, redactando un testamento político, que terminaba de este modo:
«En los más respetuosos términos, haré saber al Emperador que el estatuto dinástico de los Habsburgo ya no es mi ley; que dejo de pertenecer a la familia imperial; que, por lo tanto, abandono mi rango, mi título, mis posesiones y todas mis prerrogativas de archiduque para convertirme en un hombre común, con un nombre burgués, simplemente Jean Orth...».
Tras esto, el 14 de Octubre, Jean Orth es privado de la nacionalidad austriaca, teniendo prohibido permanecer en el Imperio. El 16, deja su país, sin intención de regresar.
En ese momento, obedeciendo a una misteriosa llamada, se dirige a la no menos enigmática región francesa de Rennes-le-Chateau, a fin de encontrarse con otro rebelde: el abate Berenguer Saunière. Sólo Dios sabe qué confabularon.
Tras este lapso olvidado por la historia, Jean Orth deja Francia el 26 de Marzo de 1890, en la Santa Margarita, un barco de tres mástiles que acababa de adquirir. Después de 24 días de navegación, arriba al puerto de Ensenada, en Argentina.
El 10 de Julio anunció su intención de explorar Tierra del Fuego y los alrededores del Cabo de Hornos. Y no se supo más. Se llegó a la conclusión de que había encontrado la muerte en los arrecifes del Cabo de Hornos, en Julio de 1890. Sin embargo, una tradición afirma que fue una desaparición simulada.
Julio Verne, un amigo de su hermano Luis Salvador de Austria, lo sabía bien y lo convirtió en héroe de uno de sus libros, «Los Náufragos de Jonathan», que narraba la historia de unas desafortunadas personas que prueban su suerte en el extremo del mundo y que se encuentran en una isla de Tierra del Fuego gobernada por un anarquista, el Kaw-Djer.
Este Príncipe lo ha abandonado todo por un ideal: «Soy enemigo irreconciliable de cualquier gobierno que sea». Pero, para Julio Verne, la extrema libertad da origen, irremediablemente, a la tiranía. De modo que el Kaw-Djer, alias Jean Orth, termina convertido en el representante de un anarquismo aristocrático.
Según la tradición de la falsa desaparición, Jean Orth habría muerto a muy avanzada edad, en Noruega, con el nombre de Hans Koehler. Noruega… país al que pertenecía la Isla de los Osos, a donde fue llevado el Talismán de Seth.
«Una vez más, esto no aclara nada —escribirá Robin—, pero introduce una suerte de lógica insana, de coherencia perversa».
EMISARIOS DE LA ORDEN NEGRA
El Miércoles 8 de Julio de 1987, Pierre recibe una llamada de tres misteriosos personajes que dicen pertenecer a una poderosa organización que utiliza la Orden de los 45.
Luego, cuando se dispone a entrar en su auto, es abordado por un «Misterioso Desconocido» cuya semejanza con el famoso esoterista René Guénon (fallecido en 1951) es impresionante.
Éste Guénon maduro, tal como se ve en sus fotografías de El Cairo, le pregunta qué piensa de sus actividades actuales y sonríe cuando Pierre le confiesa su asombro.
La breve conversación con el «Guénon» resucitado termina con la promesa de un nuevo encuentro. Pierre, visiblemente alterado, llama inmediatamente a Robin, como solía hacer.
Éste piensa en un «ardid» de los Compañeros, utilizando a uno que se parece mucho a Guénon para mistificarle o «condicionarle», y le sugiere ir donde el Padre Martin a exigirle una explicación.
Éste va al apartamento del Padre Martin, que recibe de mala manera a Pierre y su hipótesis y jura por Dios y María Santísima que jamás había visto a ese «Guénon». Finalmente, lanza a Pierre una advertencia contra el… Diablo.
Días después, Pierre recibe la llamada de un alemán con acento bávaro (reconoce el acento, ya que su padre es bávaro), que dice llamarse Helmut, y que le propone una cita en un camino rural.
Pierre acepta y se encuentra con un judío alemán, aparentemente diplomático, cuyo tono le irrita un poco:
—La subversión del desorden es el orden —le dice.
Helmut se refiere a los Compañeros Secretos como «Boy Scouts» y «cooperadores estúpidos», señalando, con irónico desdén, que en estos momentos «se portan bien», en un monasterio belga donde suelen hacer retiros.
En este punto del relato de Pierre, Jean Robin no pudo evitar recordar las palabras de J. Parvulesco, donde da muestras de una increíble intuición, más si se tiene en cuenta que no conocía lo que ocurriría. En efecto, en «La Espiral Profética», escribía:
«Es imposible no comprender que la Orden de los Cuarenta y Cinco [...], es, en realidad la representación dialécticamente invertida de la Orden Negra, su muralla exterior [...] su manta sacrificial, la parte [...] que se deja ver deliberadamente [...]
»La Orden de los Cuarenta y Cinco sólo sería la sombra, una de las sombras proyectadas sobre el mundo, y sobre la historia en progreso, por la permanencia inmutable de la Orden Negra [...]».
Finalmente, respondiendo a Pierre, que le interroga sobre sus líderes, Helmut le confía:
—Los jefes de todos nosotros, es el Argond.
Aparentemente, la organización que representa, ha entrado en una fase de intensa actividad cuyo objetivo es 1992, fecha que constituiría la cuarta etapa de un proceso que cuenta con 7. (¿Existiría un lazo con las cartas de De Gaulle?). Una vez más, se despiden con la promesa de un nuevo encuentro.
De hecho, el mismo personaje restablecerá contacto el 21 de Agosto por la mañana. La cita se fija para el 3 de Setiembre, en el Pico Nora (donde se encuentra la antena repetidora para la región Midi-Pirineos), o en el Valle de Arán. Pierre se encontraría allí con los responsables y sabría finalmente lo que se espera de él.
Mientras tanto, el Lunes 27 de Julio, otro enigmático personaje solicita una entrevista, esta vez en el domicilio de Pierre. Se llama Manfred Lickers. Pese a su nombre germánico, se trata de un escocés oriundo de Glasgow, pero que habla un francés perfecto.
Llega a la casa de Pierre acompañado de un árabe que no pronuncia ni una palabra durante el encuentro. Solamente realiza una sesión de quiromancia.
A Pierre le impresiona la belleza y cordialidad de sus visitantes. Tal vez le recuerdan a los impresionantes «Superiores Desconocidos» de la mitología clásica de las Sociedades Secretas.
Manfred Lickers efectúa un interrogatorio encubierto acerca del itinerario espiritual de Pierre. Éste hace una referencia incidental a su amigo Jean Robin, al mencionar sus libros (Lickers tuvo la extrema amabilidad de recordar las «fructíferas investigaciones» de este investigador).
Mientras Pierre relata su entrevista anterior con Helmut y confiesa su extrañeza acerca del «Argond», escucha en tono de reproche:
—Pero vamos, el Argond, es el Dragón.
EL DISCO VOLADOR
Finalmente, el 3 de Setiembre, Pierre se dirige al Pico de Nora, habiéndose descartado el Valle de Arán. Allí, Helmut comienza enseñando a Pierre las ventajas de un nuevo sistema de navegación aérea.
Tras 5 minutos de espera en aquel escenario salvaje, Pierre pudo percibir un silbido que casi alcanzaba el límite del ultrasonido, que iba incrementándose, sin que nada visible apareciese.
—Por favor —dice Helmut con su eterna sonrisa, más socarrona que nunca, mientras se desplazaba—. Puede entrar.
¿Entrar a dónde? Pierre no veía nada. Sin embargo, da tres pasos, un tanto avergonzado por el gesto aparentemente tan absurdo… y casi cae contra una escalera mecánica que acaba de «materializarse».
Al levantar la mirada, comprueba atónito que lleva a un enorme Disco Volador apoyado en cuatro patas: el típico platillo que se dibujaba en las revistas de los años 50, de forma elipsoidal. Y un color blanco brillante que recuerda las lentes de mercurio, y parece surgido de otra dimensión.
Pierre, con evidente emoción, asciende por los peldaños de la escalera y entra en un compartimento, cuya sobriedad le asombra. Pocos cuadrantes. No hay ventanillas. El único piloto se limita a pulsar un botón y la nave despega.
Al parecer, el artefacto funciona gracias a fuerzas antigravitacionales, y emplea las redes telúricas subterráneas y magnéticas aéreas.
Para cambiar de dirección, existe un sistema de agujas, «reductores de rotación» que crean en el interior de la nave una corriente magnética completamente artificial que enlaza la corriente inicial y la del nuevo rumbo.
Pierre también menciona a Robin la «aceleración de Coriolis», pero en este punto, el investigador empieza a perderse un poco...
BASE INTRATERRESTRE EN VALPARAÍSO
Al cabo de sólo 30 minutos, Pierre se encuentra en Chile (el trayecto desde Barcelona tarda 16 horas de vuelo).
A unos 10 Kms de Valparaíso, la nave se desmaterializa momentáneamente, para pasar a través de una pared rocosa. Pierre siente como si le arrancasen un traje de buzo.
Pronto, se encuentra en el interior de una red de túneles subterráneos cuyo equipamiento recuerda a una película de Ciencia Ficción. El viaje desde el Pico Nora ha durado sólo 35 minutos. Pronto nota que la lengua empleada en ese lugar, es el francés.
Según Pierre, también las personas, solas o en grupo, pueden atravesar la pared rocosa gracias a un Bastón Dorado que recuerda al Bastón de Aarón. Cuando son varias personas, van en fila india detrás del que porta el Bastón. Al aproximarse a la pared, el Bastón emite una fuerte luminosidad, y sin más trámite, los hombres atraviesan la roca.
Las personas del subterráneo pueden también crear «réplicas psíquicas» de los Discos Voladores. Para hacerlo, introducen una nave en una enorme campana de vidrio, y después ponen en funcionamiento algunos «aparatos». Unos instantes más tarde, un aura luminosa se eleva y crece hasta recubrir por completo la nave.
—Está estable —declara un técnico.
La campana se levanta para poder sacar la nave original, y luego vuelve a bajar. Un flash blanco, azul y amarillo ilumina la campana, y 10 segundos más tarde le sigue un flash amarillo: una nueva nave aparece, idéntica al «modelo», pero sin consistencia: puede atravesarse.
—No es mala imitación, ¿No? —concluye el técnico con una sonrisa.
De los subterráneos, a veces del ancho de dos autopistas, sólo puede recorrerse una mínima parte, y es posible que surquen todo el continente. Pierre oyó hablar de La Paz… Todo se encuentra bañado por una luz blanca amarillenta, que parece solar, sin que se pueda determinar de dónde proviene.
¿QUIÉNES SON?
La Orden cuenta con cerca de 350.000 miembros de todos los países (unos mil de ellos son franceses), y van y vienen entre los subterráneos y el mundo exterior.
En esta organización, árabes y judíos conviven pacíficamente. Y, según pudo comprender Pierre, uno de los objetivos de sus inspiradores es la utilización de la «Fuerza Psíquica» del Pueblo Elegido.
Sus miembros nunca se dejan ver, salvo a los «invitados» que hubiesen aprobado con éxito las pruebas psíquicas. La multitud de oscuros recibe las órdenes por medio de altavoces, mientras que los Altos Iniciados se desplazan por levitación.
El Argond, su círculo dirigente, está compuesto por 7 alemanes y, cosa extraña, todos enamorados de Francia. Al referirse a ella, se les llenan los ojos de lágrimas.
Los hombres del Argond dicen a Pierre que esperan a «Aquel Que Ha de Venir». Eso es lo que los retiene, por así decirlo, ya que disponen ya de los medios para conquistar el planeta.
EL CHESHKIN
Veneran a una curiosa manifestación que llaman el Cheshkin, «nacido de las entrañas de la materia»: una especie de llama verde con reflejos verde pálido en los bordes. También se puede ver en el centro un movimiento espiral, a la vez ascendente y descendente, de color amarillo.
Esta extraña manifestación la conservan en un santuario, un nicho de piedra de 2 mts de alto. El Cheshkin se encuentra suspendido en el aire: está en contacto con la parte superior del nicho, pero no con la base, de forma tal que nada parece sustentarlo. A cada lado del nicho, 6 luces verdes recuerdan la lámpara roja del Santo Sacramento.
Cinco veces al día, los habitantes del subterráneo van a «recargarse», y se puede observar un curioso fenómeno:
Los Iniciados Menores de la Orden parecen saturarse de una energía demasiado fuerte para ellos, y se retiran rígidos, con movimientos entrecortados que recuerdan a los robots. Los Iniciados Mayores, por el contrario, dominan a la perfección esta energía y su comportamiento no se altera.
Finalmente, 12 Sacerdotes, Guardianes del Santuario, se turnan constantemente para velar el Cheshkin. Están ataviados con un vestido blanco adornado con una Cruz de San Andrés verde. Detalle curioso: todos son indígenas.
Según le explicaron a Pierre, «Aquel Que Ha de Venir» vendrá cuando el Cheshkin se solidifique.
Robin piensa que el Cheshkin sería una aparente hipóstasis de la Shekinah, «Presencia Real» de la Divinidad, en relación con Agartha. Y de los Sacerdotes indígenas, piensa en un posible vestigio de la Tradición Atlante (de Raza Roja).
EL CADÁVER DE HITLER
En un segundo viaje, a Pierre se le muestra el cadáver de Hitler, conservado en un relicario hexagonal. Según le explican, Hitler no se suicidó en el Búnker, como indica la versión oficial, sino que murió en aquella Base Subterránea en Abril de 1953.
Alemania, le contaron, fue abandonada por la Orden Negra el 10 de Febrero de 1943, sin que Pierre pudiese comprender qué importancia tenía esa fecha. Sólo pudo saber que en Valparaíso se consideraba con verdadera condescendencia a algunos jerarcas «intelectuales» del Tercer Reich.
Para más extrañeza, al lado del cadáver de Hitler, estaba el de de Raoul Wallenberg, aquel diplomático de familia sueca que, según la versión oficial, había salvado a miles de judíos húngaros durante la guerra, desapareciendo misteriosamente en 1945, «secuestrado» por los soviéticos en Budapest.
Según le explicaron, en 1945, Wallenberg había ido a Kiev a hacer un «stage». Tampoco hubo secuestro, sino que, simplemente regresaba al seno de la Orden Negra (donde numerosos soviéticos, muy hostiles a Trotsky, consideran al bolchevismo como un mal necesario).
Pierre estuvo demasiado asombrado ante esta historia para formular preguntas inteligentes, para las cuales, seguramente, no le habrían brindado las verdaderas respuestas.
LOS CONDENSADORES MAGNÉTICOS
Posteriormente, Pierre formó parte en dos expediciones nocturnas a la mítica región francesa de Rennes-le-Chateau: la primera para desplazar cierto «Talismán de Isis» unos kilómetros. Y la segunda, para instalar tres «Condensadores Psíquicos» que reproducen a escala reducida el Cheshkin.
Tal vez, con ello se pretenda propiciar el advenimiento del Gran Monarca francés, profetizado desde la Edad Media...
Pierre contó a Robin que el Cheshkin original había redoblado su actividad: la misteriosa energía que emite, había causado varios muertos en las filas de la Orden Negra. Por esta razón se había decidido limitar a 3, en lugar de 5, las visitas cotidianas al «Santuario». FUENTES:
«Operación Orth» (Jean Robin).
«¿Quién mueve los hilos del mundo?» (Monográfico de Rev. «Más Allá», Junio de 1993).
Entre 1984-85 y 1995, en Santiago de Chile, Octavio Ortiz y su familia hablaban casi a diario por radio con miembros de una misteriosa Congregación del Sur de Chile, que parecía tener tratos con Seres Extraterrestres.
Durante 1999 y 2000, Claudia Ortiz, hija menor de Octavio, dio algunas conferencias sobre sus interesantes conversaciones y vivencias con los «Friendship».
En Febrero del 2002, le hice esta entrevista que publico ahora por primera vez. XENTOR: Estamos aquí con mi amiga Claudia... la famosa Claudia Ortiz, en su nueva casa en Puerto Montt. ¡Pueden aplaudir!
CLAUDIA: ¡La crítica aplaude!
XENTOR: Bueno, será lo de siempre. Contar, me imagino, un resumen de cómo fue la experiencia tuya y de tu familia, y luego te hago las preguntas más espe...
CLAUDIA: No, poh. Empieza con las preguntas al tiro. Si la historia ya la tenís escrita, qué más querís, puh [risas].
XENTOR: Es que, a lo mejor hay algo que, contado por ti es diferente. De tu punto de vista, digo.
CLAUDIA: A ver...
XENTOR: De ahí veo si lo pongo o no [risas].
CLAUDIA: Bueno yo sé que... mira, aparte del hueveo, yo hace poco tiempo pensaba...
XENTOR: ...hasta que te golpeaste la cabeza [risas].
CLAUDIA: Hace poco tiempo pensaba que... en realidad la manera en que empezó la historia es divertida. Todo lo que pasó en el Faro Mitahue... A quién conocimos primero, que fue Alberto, del Mitilus II... Nada que ver con Friendship todavía. Nosotros conocimos a Alberto antes, mucho antes de conocer a Ariel, y todo lo que tenía que ver con la isla. Yo cacho [creo] que eso, de repente hay que destacarlo, porque es importante. No fue una historia que empezó así como...
XENTOR: Tan de repente...
CLAUDIA: Claro. Fue todo un preámbulo para conocer a esta gente. Se dio para eso.
XENTOR: ¿Cómo resumirías ese preámbulo?
CLAUDIA: Eeemm... Bueno, yo creo que todo empezó la noche que llamó un marino de un faro, del Faro Mitagüe, que estaban viendo un... tenían un Avistamiento y... el objeto era muy grande. A todo esto, no querían contarle a mi mamá, porque estaban llamando a los militares, por banda de 11 mts. Como no lo atendió nadie, lo atendió mi papá que lo vio medio desesperado.
Y éste tipo, ya al final le empezó a contar que estaban viendo este objeto, y que era sumamente grande, que cambiaba de amarillo a rojo y anaranjado. Y ellos no eran los únicos que lo estaban viendo. Lo estaban viendo también desde otros barcos.
Y se hablaban entre ellos y discutían entre ellos, porque uno le decía al otro que: «¡No! ¡Tú tienes que avisarle a los militares», «¡No! Es que tú estás en el barco, tú tienes que avisarle», «¡No, pero tú estás en el faro!»; y tenían discusiones ridículas de quién avisaba.
Al final este muchacho del faro le contó a mi papá. Y... de repente se escucharon gritos, y luego un silencio en la radio. Y esperamos un rato, y este tipo retomó la conversación, diciendo que el objeto había pasado por arriba del faro.
Mucha de la gente que vivía en el faro se quemó. Quedaron medios trastornados. Decían que las brújulas y todo eso... se volvió loco el instrumental del faro. Y... pasó piola [desapercibido], en realidad. Nadie pezcó [le dio importancia].
Después nos comunicamos con Alberto...
XENTOR: Para ubicarnos en el Tiempo y en el Espacio, esto ocurre ¿En qué fecha?
CLAUDIA: Mira, yo, fechas, soy re-mala. Tiene que haber sido como...
XENTOR: Cerca de 1985, creo...
CLAUDIA: Ochenta y cuatro... ochenta y cuatro... sí, 84 yo diría, porque después... después la otra conversación fue con Alberto...
XENTOR: ¿Y el lugar?
CLAUDIA: En el Faro Mitahue. Archipiélago de los Chonos.
XENTOR: Al Sur de Chiloé...
CLAUDIA: Claro. Entre la Décima y la Décimo-Primera Región. El Faro está en el mapa. ¡Es súper ubicable!
[En realidad, esto no es así, hasta el punto de que algunos ufólogos «escépticos» han puesto en duda hasta la existencia del Faro, para desprestigiar el caso. Sin embargo, por lo que dice Ernesto de la Fuente, otro reconocido contactado con Friendship, el hecho ocurrió cerca de la Isla Williams, hacia el Paralelo 45 y Meridiano 74º 30’ (por lo tanto, decididamente en la Región de Aysén). Se cree que la Isla Friendship se encuentra en la misma zona].
XENTOR: ¿En una de las Islas?
CLAUDIA: Claro, en el Archipiélago. Bueno y después nos comunicábamos con Alberto. Él nos contaba que vio lo mismo. Y, como algo curioso, se le había perdido el instrumental que él llevaba en su barco.
Me acuerdo que en ese tiempo, él se dedicaba al estudio del choro zapato. Para la Universidad de Chile. Eso nos decía...
XENTOR: Hizo un Informe de 3.000 páginas acerca de «La importancia del choro zapato en la cazuela chilota»... [risas].
EL LOCO ALBERTO
CLAUDIA: Y era re-loco. Alberto era súper trastornado. Era bueno para la risa, ¡Fumaba como maricón celoso! Era súper... era bueno para la chuchada [hablar con improperios], para la chuchoca [alimento típico del sur], mira... hablaba por radio. Era súper histérico, fumaba como contratado.
Y una de las cosas entretenidas que nos contó una vez fue que se había encontrado con un indígena, en una isla. Pero... el indígena no sabía hablar, nada. Era como el Eslabón Perdido... ¡Ermitaño total! Y él no halló nada mejor que llevárselo en su bote.
XENTOR: ¿A dónde?
CLAUDIA: ¡Se lo llevó con él! ¡A navegar! Y le puso al tipo, Juan Lucero. Juan... porque tenía que ponerle un nombre. Y Lucero, porque todas las noches conversaba con nosotros.
XENTOR: El Nombre Clave de ustedes era Lucero.
CLAUDIA: Claro.
XENTOR: ¿Como familia o...?
CLAUDIA: La Familia Lucero... La Estación Lucero...
XENTOR: Claudia Lucero...
CLAUDIA: Claro. Alberto era re-yunta [muy compadre] con mis papás y nos invitaba a navegar con él. Nos decía que nos juntáramos, que fuéramos en su bote... Que él lamentaba no tener una casa dónde acogernos, pero que su barco era su casa. Que ahí nos podía recibir. Y andaba con su Juan Lucero para todas partes. Que, a todo esto, tenía caleta [gran cantidad] de fuerza, decía.
Y así pasó el tiempo, súper normal. Las típicas conversaciones de radioaficionados. Nada muy profundo... Y yo era la que menos hablaba. Yo estaba re-chica. Yo tenía 8 años... 7 años... Yo, más bien escuchaba, en realidad. Yo hablé súper pocas veces. Mis hermanas mayores hablaban más.
Después de harto tiempo, nos perdimos con el Alberto. Hasta que... ¡Un día apareció de nuevo por radio! Pero estaba súper calmado... había dejado de fumar... Otra anécdota divertida de este tipo es que, creo que botó a un alcalde de Quellón [risas].
En algo andaba el alcalde, y éste pasó rajado [a gran velocidad] en el suyo y lo dio vuelta... Mira, algo así pasó, que fue súper comentado en Quellón. ¡Así de loco era! ¡Y ahora no! Estaba súper relajado, súper calmado...
XENTOR: Cambió de un momento a otro...
CLAUDIA: Oye, pero, ¡Increíble! Y nos dijo en esa oportunidad que él ahora tenía un hogar dónde recibirnos. Que estaba trabajando para unos gringos, decía que eran medios raros. Que él les traía material desde Valparaíso al sur, a una isla. Que no sabía lo que transportaba, decía. No tenía idea. Pero él trabajaba para los gringos, y los gringos le pagaban súper bien, decía. Así que ya no trabajaba en el choro zapato. Y relajado total.
Hasta que... nos presentó a Ariel. Y ahí empezaron las conversaciones con Ariel. Pero la más importante, de todas maneras, yo creo que fue cuando ya empieza lo extraño, digamos; cuando empieza lo cuático [extraño, loco, incomprensible] de la historia... Es cuando... ¡Ahí en el avistamiento! El del 17 de Agosto del ‘85.
EL AVISTAMIENTO DEL '85
XENTOR: Ahí cambió todo...
CLAUDIA: Ahí, ahí cambió... Pero, ¿Sabes qué? Nosotros no cachábamos [tomábamos conciencia]. No cachábamos qué onda [lo que ocurría]. Yo creo que fuimos una familia súper inocente. Porque no...
XENTOR: No dimensionaron lo que les estaba pasando...
CLAUDIA: De partida éramos NEÓFITOS en todo lo que tuviese que ver con materia Ufológica. En esos años todavía, cuando tú hablabas de Ufología, era tabú. Era algo súper raro. O sea, hablabas de un ET, y te imaginabas una cosa verde, chica, peluda... ¡Nada que ver! Ahora es un tema abierto. Antes no, antes no se hablaba tanto de estas cosas. Entonces, yo creo que todo el mundo en general era como bien reacio o neófito, en realidad no sabíamos.
Lo bueno de este Avistamiento es que... Bueno, grabamos la conversación que tuvimos con Friendship, mientras sucedía. Y lo otro fue que... ¡Cualquier cantidad de testigos! Más de 2 millones de personas en Santiago vieron el objeto. Se vio en Viña del Mar también... Como de las 12 del día, hasta las 9 de la noche, un día Sábado...
XENTOR: Se vio en Argentina también...
CLAUDIA: Se vio en Argentina, en Buenos Aires. El Observatorio de La Plata, también tiene registros del Avistamiento... Hace poco tiempo atrás supe que la Fuerza Aérea Argentina había enviado dos aviones a investigar este objeto, y... uno de los aviones volvió. El otro...
XENTOR: Fue a investigar y terminó siendo investigado [risas]. ¡Fue por lana y salió trasquilado!... ¡Cazador cazado! [risas].
CLAUDIA: Se fueron dos y volvió uno... Y el objeto lo vio cualquier cantidad de gente.
XENTOR: Ese Avistamiento lo anunció Ariel, uno de los Friendshipianos...
CLAUDIA: El Ariel nos dijo que saliéramos al patio y miráramos al cielo. Y como yo era la más chica (y la más intrusa, también)... Me fui a encaramar en el portón de mi casa, en la parcela, y miro hacia arriba, y la cuestión estaba en diagonal a mi casa... casi sobre mi casa. Como mirando medio... entre para el lado y arriba.
XENTOR: ¿Y dónde estaba tu casa?
CLAUDIA: En La Florida, en Las Perdices.
XENTOR: Eso queda al Oriente, al Norte...
CLAUDIA: Al Este.
XENTOR: Hacia la Cordillera...
CLAUDIA: Hacia la Cordillera. A los pies del cerro, de la Cordillera de los Andes. Y empezamos a ver el objeto... Salió mi papá, mi mamá, todo el mundo. Y éste tipo empezó a predecir hacia dónde se iba a mover, dónde iba a descender... En un momento nos dice que va a descender frente a Farellones.
Y hace poco tiempo, como un año y medio, fuimos con mi papá a Farellones y efectivamente: había gente que estaba en ese tiempo, que se acordaba del OVNI, que nos dibujó el objeto tal como se había visto. Que descendió, efectivamente, a muy baja altura, en Farellones, e incluso se acordaban que habían hartos turistas en ese tiempo, porque era Agosto, era Invierno. Y que los turistas salieron arrancando [risas]. ¡Son cosas que, en realidad, nadie sabe!
Ahora... medio se contradice la historia con lo que dice la Fuerza Aérea, porque... Yo estuve conversando hace poco tiempo con alguien de la Fuerza Aérea y, según el registro que tenían ellos de ese tiempo, el objeto debería haber estado a no sé cuántos pies de altura, y de tamaño... una barbaridad...
XENTOR: ...¡Para que se vea en todos lados al mismo tiempo!
CLAUDIA: Para que se vea tan cerca, ¿Entiendes?
XENTOR: Eso mismo pensaba yo, porque si se vio en Viña del Mar y en Argentina... ¡Tiene que haber estado terrible de alto! ¡Y tiene que haber sido muy grande!
CLAUDIA: Pero, sin embargo, la gente de Farellones dice que ¡Descendió a Farellones! Y la generalidad de la gente que lo vimos, alcanzamos a apreciarle la forma perfecta del objeto. O sea... O era muy, muy grande... O bajó. Bajó harto. Entonces, ahí hay cosas que no... como que no concuerdan mucho.
Pero de que el objeto estaba, estamos todos de acuerdo. Y nunca nadie ha podido desmentir que se trataba de un Objeto Volador No Identificado. NADIE. Por más que se ha tratado el tema, nadie hasta el momento en estos 18 ó 19 años que creo que ya vamos a cumplir, ha podido desmentir esa parte de la historia, que es el registro más importante que se tiene... aparte de la explosión el Challenger, que también nos anunciaron los de la Isla.
XENTOR: Con media hora de anticipación...
CLAUDIA: Con media hora de anticipación.
XENTOR: Y todo grabado en las cintas...
CLAUDIA: Todo grabado en las cintas. Bueno, terremotos, conversaciones... Pero, ¿Sabes que así y todo...? Nosotros los encontrábamos raros, ¡Pero no atinábamos [reaccionábamos]! [risas]. Era algo extraño, pero...
XENTOR: No se pegaban el alcachofazo [comprensión súbita de las cosas]...
CLAUDIA: Yo creo... ¿Sabes?... Que yo creo... Que... Que...
XENTOR: Yo creo que es algo de la Mente Humana. Cuando encuentra algo que está fuera de su Sistema de Creencias, como que lo cuela, lo pasa por alto...
CLAUDIA: O a lo mejor estábamos tan acostumbrados a que pasara... ¡Que no era importante!... Porque ahora que no pasa... ¡Claro que uno se asombra, mirando hacia atrás! Pero en ese tiempo, ya era tan común... Era tan cotidiano que nos dijeran cosas, o que nos adivinaran cosas, que ya no era...
XENTOR: ¡Nada del otro mundo!
CLAUDIA: No era nada del otro mundo. Eran nuestras conversaciones diarias, no más.
DOS CASOS PARA REFLEXIONAR
XENTOR: Yo iba a hacer un comentario acerca del OVNI, porque... No sé si fue en Setiembre del ’98 (tú me corriges si recuerdas mejor la fecha), que salió el famoso «OVNI-Picarón», ese que era como una nube en forma de rosquilla...
CLAUDIA: ¡Ah! ¡Sí lo vi!
XENTOR: Tú también lo viste.
CLAUDIA: Sí. Lo vi.
XENTOR: ¿Recuerdas la fecha?
CLAUDIA: Sí, lo tengo anotado. Fue el 8 de Octubre.
XENTOR: ¡Ah, Octubre!
CLAUDIA: Fue el 8 ó el 9 de Octubre, lo tengo anotado en una agenda, porque estaba en Freirina yo. Y venía ese día viajando a Santiago, me acuerdo yo. Me acuerdo que lo vi en Freirina. Después tomé el bus a las 10 de la noche de Vallenar. Y el inspector que salió de Coquimbo, lo había visto en Coquimbo. Llegué a Santiago, y mis papás lo habían visto en Santiago.
Y en la radio... Pudahuel, me parece que era; o... una de las radios que había en Santiago, habían tomado los datos de unas personas en Los Ángeles que habían llamado, y se estaba viendo en Los Ángeles. Se estaba viendo, aproximadamente en todo Chile.
XENTOR: Claro. Lo extraño de este caso es que era un objeto que, a simple vista no mostraba más de 3 metros de diámetro (yo lo vi), se veía también a pocos metros del suelo, pasando casi a ras de los tejados de las casas, con extrema lentitud... así lo veía uno.
Pero lo curioso es que este objeto recorrió prácticamente todo Chile de Sur a Norte, y durante 15 minutos se vio simultáneamente en... ¡Prácticamente todo Chile!
Entonces, eso es lo que extraña. ¿Cómo un objeto que se veía tan cerca del suelo y que se desplazaba tan lento, pudo haber sido visto simultáneamente en todo Chile en ese escaso lapso de 15 minutos? Es una cosa imposible para nuestra ciencia encasillada en lo tridimensional.
La única explicación, a mi entender, es que, lo que estábamos viendo era un fenómeno que, producido en la Cuarta Dimensión por alguna Inteligencia, veíamos su efecto, al interactuar con nuestro Espacio-Tiempo más limitado... Como pasar los dientes de una peineta sobre una superficie de dos dimensiones.
Y el mismo principio podría aplicarse al OVNI de 1985. No se trata de qué tan alto estaba el objeto, o la velocidad a la que se desplazaba, sino una nueva Coordenada que le permitía ser visto simultáneamente en diferentes ciudades o a diferentes alturas...
CLAUDIA: No y, ¿Sabes? Pasaron hartas cosas importantes por aquel tiempo, porque, después de este Avistamiento... Mira, yo diría que bastante poco tiempo después, cayó un objeto en Paihuano, en el Valle de Elqui [uno de los principales Centros Energéticos de Chile, sino el mayor de todos].
XENTOR: ¡Ah, claro! ¡Sí!
CLAUDIA: Y yo fui a Paihuano. Fui con el hijastro de Ernesto [De La Fuente]. Fuimos a echar un looking. Claro, efectivamente, el objeto alcanzó a estar una hora sobre el cerro, y llegaron militares. Según lo que a mí me comentaba la gente de Paihuano (alcancé a hablar con harta gente), el aviso lo dio el Observatorio Tololo.
Y llegaron inmediatamente helicópteros militares y acordonaron la zona. Alcancé a hablar con los Carabineros, que fueron los primeros que subieron a caballo, y fueron los que tomaron fotografías. No me quisieron mostrar las fotografías. No me dijeron mucho tampoco.
Pero la gente que vio el objeto dice que, efectivamente, era un objeto metálico, redondo, muy brillante, que se partió por la mitad. Una quedó en la mitad del cerro y la otra quedó sobre el cerro. Y después se dijo que no, que eran «proyectiles», que justo era la Operación Unitas, y...
XENTOR: La típica mentira oficial para encubrir la Verdad...
CLAUDIA: ¡Bueno, y al final no se supo nada! No se supo nada, absolutamente nada. Pero en ese tiempo, en esas fechas, hubieron varios Avistamientos, varias cosas súper interesantes, además.
«LA VIDA CAMBIÓ»
XENTOR: Volviendo a Friendship. Me gustaría que hablaras de las comunicaciones que tenían con ellos: qué contenido tenían, algo interesante que contar...
CLAUDIA: ¡Huy, de todo! Es que... No era algo específico... Hablábamos de todo, de Religión, de Ciencia, nos trataron de enseñar un resto de Astronomía...
XENTOR: ¿Qué pensaban ustedes cuando les hablaban de esas cosas?
CLAUDIA: Nada. Nosotros no cachábamos [entendíamos] nada.
XENTOR: Pero, ¿Les daba curiosidad, al menos?
CLAUDIA: Sí. Salíamos al patio entre medio, y mirábamos las Estrellas, y tratábamos de cachar [darnos cuenta], y...
XENTOR: De entrar en onda con el tema...
CLAUDIA: ¡Claaaro!, pero... [se ríe] Pero nunca fue, si no cachábamos nada... Igual, la vida cambió. Cambió al tiro. Ya la gente con la que estábamos todo el día, o la gente que nos venía a visitar, ya no era el común de personas, comunes y corrientes, sino que eran todos los que... les gustaba el tema... o quienes se interesaban... gente que llegaba a la casa. En ese tiempo, mi casa, ¡Olvídate! Pasó llena.
XENTOR: ¿De qué tiempo estamos hablando?
CLAUDIA: Ochenta y... ¡Después del 85! 86... 87... 88 para adelante.
XENTOR: O sea, desde un principio, se empezó a correr la voz...
CLAUDIA: ¡Claro! Aparte que nosotros no fuimos los únicos que los escuchamos por la transmisión de radio.
XENTOR: ¡Ah, claro! Si era radio en frecuencia abierta.
CLAUDIA: Hubo harta gente así que... Después, casi toda esa gente se juntó. ¡A comentar lo que había pasado! Y empezó como una... amistad... y curiosidad... y un montón de cosas. A todo esto, mi papá se había enfermado también en ese tiempo. Le había dado Estafilococo Dorado, y...
XENTOR: ¿Qué es eso?
CLAUDIA: Un... un Virus... O... ¿Cuál es el que no se muere? ¿El Virus o la Bacteria?
XENTOR: Mmm... creo que el Virus...
[Buscando información ahora, me encuentro con que se da el nombre de Estafilococo a las Bacterias redondeadas que se agrupan en racimos. El Estafilococo Dorado es un tipo de Bacteria específico].
CLAUDIA: ...Que todos tenemos, pero que en algunas personas se activa. Y es re-penca [muy desagradable] la enfermedad, porque es difícil de curar. Es como que algo te va comiendo por dentro, una onda así. Y a mi papá le dio esa cuestión. Lo tenían que operar.
Y en ese tiempo, había que operarlo, y los Friendship nos decían que no, que no lo operáramos. Que habían otras formas de sanarlo. Porque decían que, si Dios te había puesto algo en el cuerpo, no teníamos que sacarlo.
Y en el fondo, a mi papá, lo que había que hacerle era extirpar la parte del cuerpo que estaba mala... que era el intestino. Había que sacarle un pedazo de intestino.
Entonces, estos tipos decían que no, que habían otras maneras de curarlo. Y que ellos podían curarlo, si viajábamos a donde estaban ellos. Y ahí fue nuestro primer viaje.
Mucho tiempo después... porque no pudimos llevar a mi papá enfermo. ¡Ah! Incluso nos ofrecían que nos iban a buscar hasta Talcahuano. Pero no, era imposible llegar con mi papá hasta Talcahuano, en las condiciones que estábamos.
Así que, al final, lo operaron en Santiago, y después que se mejoró, bastante tiempo después, viajamos por primera vez... para irnos a la isla.
XENTOR: Fue la primera invitación...
CLAUDIA: La primera vez que nos fuimos... ¡Y la primera vez que nos devolvimos también!
XENTOR: Claro. 3 veces... ¿Cómo fue esa primera vez?
CLAUDIA: ¿Sabes qué? Yo... me acuerdo de fragmentos, no más. Me acuerdo cuando estábamos en Chiloé... Me acuerdo cuando estuvimos en el muelle...
XENTOR: ¿Qué muelle?
CLAUDIA: En el muelle de Quellón. Me acuerdo que esperábamos... ¡Pero que después nos devolvíamos! ¡Y no pasaba nada! Después de toda la expectación... ¡Nos devolvíamos a la casa!
XENTOR: Y eso son como... ¿Dos días de viaje?
CLAUDIA: Sí, igual, nosotros pasábamos a todas partes cuando viajábamos. Dormíamos en todas partes...
XENTOR: ¡Ah, entonces demoraban más!
CLAUDIA: Éramos súper buenos para conejear [quedarse temporalmente en diversos sitios]. Nos demorábamos caleta [gran cantidad] de tiempo en llegar a Chiloé, y después devolvernos... Además que en ese tiempo, el camino de Chiloé...
XENTOR: ...Era más malo.
CLAUDIA: Era de tierra. Por lo menos de Castro a Quellón, era tierra, me acuerdo...
XENTOR: Ripio...
CLAUDIA: Era ripio. Llegábamos como empolvados a la cuestión. No es como ahora que está todo modernizado, nooo. ¡Era un suplicio llegar a Quellón! Pero siempre nos devolvíamos.
Después, empecé a entender yo, que a mi papá le daba miedo que nos fuéramos. Le daba miedo que nos pasara algo... ¡Típico miedo de los papás!
XENTOR: ¡Ah, era por ustedes el miedo!
CLAUDIA: Por nosotras, por mi mami. Porque pensaba que, a lo mejor podían experimentar con nosotras, que nos iban a separar y... Nosotros es re-poco lo que hemos estado separados. Yo, ahora estoy acá, pero siempre hemos estado acostumbrados a estar juntos. Y no hay día que no llame a mis papás.
XENTOR: ¿Todos los días?
CLAUDIA: Todos los días... Y esa es otra cosa entretenida que, yo creo que como familia, nos consolidó cualquier cantidad esta gente. Salíamos a acampar... Nos decían que teníamos que salir a acampar, y todo eso. Así que nosotros hacíamos cualquier cantidad de cosas juntos... Salíamos, acampábamos, íbamos para todos lados juntos... No como cualquier familia en realidad...
Lo pasábamos bien. Y era entretenido, era interesante. Empezábamos a aprender también de la gente que llegaba a la casa, y las mismas cosas que nos decían los Friendship.
Y ya después de un tiempo, preguntábamos cosas... Pero siempre conversaciones entretenidas, en realidad. Nunca nada malo. Hasta conversaciones divertidas habían. ¡Hasta echaban la talla [hacían bromas], me acuerdo yo! ¡Hasta de tallas se iban!
Mi mamá igual. Se reían. Era tan... cotidiano. No era nada del otro mundo. Yo creo que... es verdad. Se convirtió en algo extraño después... cuando dejó de pasar. Ahí empezamos a encontrar lo extraño.
XENTOR: A pensar qué fue lo que pasó...
CLAUDIA: Antes... fue parte de nuestra vida.
ESFERITAS DE LUZ
XENTOR: Tú me habías contado de esferitas de luz que veían mientras acampaban...
CLAUDIA: ¡Ah, sí! Oye, cada vez que íbamos a acampar, y esto no es talla, ¿Ah? Porque en realidad, nosotros nunca que salíamos a acampar, salíamos solos, siempre salíamos con otras familias... o gente que se dedicaba al tema.
Y... ¿Sabes? Cada vez que salíamos a acampar, me acuerdo que siempre íbamos al Cajón del Maipo, y al cerro que se ve desde mi casa. ¡Oye, siempre veíamos lucecitas!
Siempre veíamos Caneplas [según los Contactados, Monitores Extraterrestres, con aspecto de luces esféricas], a veces grandes. Me acuerdo que, a veces nos dedicábamos, con una linterna a hacerles cambios de luces... ¡Oye! Pero era una entretención... Y tampoco era nada extraño, porque sabíamos que si íbamos a acampar...
XENTOR: ¿Cómo eran esas luces?
CLAUDIA: La típica luz brillante, blanca, que aumenta de tamaño, que a veces se divide en dos, se divide en tres...
XENTOR: ¿Entre qué tamaños estamos hablando?
CLAUDIA: Tamaño, no sé, porque cuando tú la ves sobre los cerros...
XENTOR: ¡Ah, a lo lejos!
CLAUDIA: ¡Claro! Tú la ves a lo lejos, pero a veces se agrandan, a veces se achican. De repente... bajaban, subían, hacían unos juegos de distancia y de velocidad, que, en realidad...
XENTOR: Y a la distancia, ¿De qué tamaño se veía? Como una estrella, o más grande...
CLAUDIA: Como un lucero, más grande que un lucero. Y esa luz típica, blanca, medio azulina, porque en realidad, es como blanca, tan...
XENTOR: Más blanco que el blanco.
CLAUDIA: Claro, es como esas luces blancas... fluorescentes, medias raras...
XENTOR: Yo creo que le echaban «Detergente Ariel» a las luces... [risas]. ¡El mismo Ariel de Friendship les echaba su detergente para que brillen más.
CLAUDIA: Brillantes... de repente se separaban y de repente desaparecían también. Y ahí, ya nosotros cachábamos [sabíamos distinguir] lo que eran los satélites, y toda la onda... pero era súper entretenido. Fueron épocas bonitas... Nos hablaron harto de la Familia, harto de la Amistad...
XENTOR: ¿Qué decían, por ejemplo? Algo que recuerdes tú...
CLAUDIA: Mira, siempre hablaban de la Amistad. Harto, caleta de la Amistad. Y siempre recalcaban eso: el Amor, la Amistad... Nos hacían leer la Biblia... ¿Qué nos decían más específico? No, no me acuerdo. Pero... [Largo silencio]... No sé, yo como que no practico mucho la cuestión. No soy muy amistosa, no.
XENTOR: Yo creo que sí...
CLAUDIA: Yo creo en la Amistad y todo, pero... en realidad... yo tengo... ¡Recibo a todo el mundo! Sí, pero... pero amigos, tengo re-pocos... A lo mejor eso es la verdadera Amistad, porque yo... no puedes ser amigo de todo el mundo. No todo el mundo es tu amigo.
Ahora, que tengas que ser más pesado [difícil de tratar], o más simpático, eso nada que ver. Pero, la Amistad, la Amistad, yo creo que está en tu núcleo familiar. Ahí está la Amistad, ahí está el Compañerismo. Porque en un núcleo familiar siempre se es incondicional. Como debe ser un amigo, como debe ser...
No sé, en un núcleo familiar es donde puedes representar todo lo que es el Amor, la Fidelidad, la Amistad... ¡Todo ahí! Todo ahí... [Largo silencio].
LA LUNA AZUL Y LA GENTE DE LA ISLA
XENTOR: Yo me acuerdo que una vez me hablaste de la Luna, eso de la Luna Azul... ¿Cómo era eso?
CLAUDIA: ¡Ah! Y, cosas que veían ellos. Decían que hay una época del año en que la Luna no se ve igual que siempre. Que se torna de un color azulado... ¡Y querían que nosotros lo viéramos!
XENTOR: ¿En qué época era eso? ¿Te acuerdas?
CLAUDIA: Tiene que haber sido Verano... Y me acuerdo que salimos todos, que mirábamos, pero, por más que mirábamos y todo, no... no, no, no, no... la misma Luna de siempre, no más. Y ahí ellos nos recalcaban: que si estuviéramos allá en la Isla, disfrutaríamos de ver cosas que suceden a nuestro alrededor, y que nosotros no las podemos apreciar.
XENTOR: Cuando me contaste eso, me acordé de una leyenda que hay en el Tíbet. De la Ciudad de la Luz, que se llama Shambhala, donde hay Maestros Inmortales, gente que llegó a un avance espiritual tan alto que se transformaron en Seres de Luz, y son inmortales, y están ahí desde hace muchos milenios.
Y se dice que esta Ciudad de Luz está en un lugar que es llamado «El Valle de la Luna Azul» a donde sólo llegan los puros de corazón. Y que cuando el viajero veía a la Luna de este color, era seña de que estaba cerca de presenciar la gloria de esta Ciudad que no se encontraba en un Plano Físico... Yo me acordé de esta leyenda cuando me contaste eso por primera vez.
[En el Perú también existe una leyenda sobre un «Valle de la Luna Azul». Y en la Patagonia, que está en las Antípodas de Shambalah, está la leyenda de Elelín, la Ciudad de los Césares, donde también vivirían hombres inmortales de aspecto nórdico. ¿Tendrán algo que ver Friendship con esto?].
CLAUDIA: También nos contaba harto de la gente que vivía en la Isla...
XENTOR: Ya. ¿Y cómo era eso?
CLAUDIA: Decían que... Bueno, había de todo en la Isla. Nos explicaban para que nosotros más o menos cacháramos para cuando vayamos allá. Nos decían que habían computadores en la Isla, que nosotros teníamos nuestra casa allá, que no necesitábamos nada... Ni siquiera el cepillo de dientes. Que todo lo que necesitábamos estaba allá.
Que la gente allá, todos se dedicaban a cosas diferentes de las que hacían... en el mundo real, digamos. Y decían que allá la juventud APRENDÍA... No estudiaba, sino que APRENDÍA. Nosotros no entendíamos, y le preguntábamos que cuál era la diferencia.
Ariel decía que cuando uno estudia, ¡Claro, y es verdad! Te metes cosas en la cabeza no más, y te las metes y te las metes y te las metes. Pero cuando tú APRENDES...
XENTOR: Asimilas.
CLAUDIA: Las asimilas. ¿Y cómo ellos aprenden? PRACTICANDO. O sea, si tú vas a ser enfermero, te empiezan a enseñar al tiro a poner inyecciones, las partes del cuerpo, TODO ES PRÁCTICA.
XENTOR: Eso es lo que siempre he pensado yo, cómo deberían ser las cosas...
CLAUDIA: No, no en teoría, porque en realidad, llega el momento de la práctica, y no sabes qué hacer.
XENTOR: ¡Claro! ¡No saben qué hacer!
CLAUDIA: Y cosas así... Nos decían que en el Invierno, cuando aquí es Invierno en la Isla, a la juventud se la llevaban a otras partes.
XENTOR: ¿A dónde?
CLAUDIA: A Europa... No sé en qué parte. Me imagino que a las otras Islas que tenían ellos.
XENTOR: Esa... no me la habías contado. Así que se los llevan a aprender durante esa temporada... Cuando aquí es Invierno, allá es Verano... OK. ¡Qué loco! ¿No les contaron más? ¿Qué... qué aprendían?
CLAUDIA: No, no preguntábamos mucho, pero... me acuerdo que mi hermana en ese tiempo estaba estudiando Educación Diferencial. Y Ariel le comentó, le dijo que para qué estudiaba eso, de qué le iba a servir más adelante; a quién iba a atender más adelante. Y mi hermana se retiró de la carrera [risas].
XENTOR: ¿Y en qué está ahora?
CLAUDIA: Estudió Diseño Gráfico Publicitario. Yo... yo no sé. Yo... Para mí, en realidad, estos tipos eran súper normales, porque yo era súper chica; yo cacho que asimilé cualquier cantidad las cosas que hablaban... Yo escuchaba, más que nada, pero era tan normal, yo era tan chica, estaba tan acostumbrada a escucharlos.
He estado TAN ACOSTUMBRADA a vivir con Friendship toda la vida, que... de hecho, por eso estudié Técnico en Pesca... Siempre quise venirme al sur. Siempre he tratado de buscar algo más que, no sé todavía, que... me imagino que es llegar algún día a conocer la Isla o irme para allá, no sé.
XENTOR: ¿Todavía tienes esas ganas?
CLAUDIA: Sí, yo creo que SIEMPRE la inquietud queda. A pesar de que ya estoy en otras cosas...
XENTOR: ¡Claro! O sea, tienes pareja, ya estás embarazada... Por eso la pregunta...
CLAUDIA: Y como que tiras un poco la esponja, porque, esperar tanto tiempo... Hace tanto tiempo que no sabemos nada de ellos... Tanta gente que se ha metido en el cuento... Tanta gente mala, en realidad, que ha usufructuado de los Friendship...
XENTOR: Claro, unos tratando de saber, y otros aprovechándose de la gente que quiere saber...
CLAUDIA: ¡Claro! Ahora, TODO EL MUNDO es Friendship, ¿Cachai? [¿Te das cuenta?].
TERGIVERSANDO EL TEMA
XENTOR: ¡De eso te iba a preguntar también! Que cuentes un poco lo que conoces de esa gente que ha estado tergiversando el tema... Lo que sepas tú, lo que quieras contar...
CLAUDIA: Mmm... ¿Sabes? Yo creo que, en realidad, la gente que habla de Friendship...
XENTOR: Los que saben no hablan y los que hablan no saben...
CLAUDIA: ¡Exacto! Si. Los que saben... no dicen nada. Y, yo cacho que mi papá, o nosotros, contamos la historia, porque tenemos las pruebas para... para contarla. Igual, el hecho de tener los cassettes, yo creo que nos avala, porque o si no, nos habríamos quedado callados. Y en realidad nosotros nunca habíamos dicho nada. Fue... que nos chorearon [robaron] unos cassettes, y ahí cagó toda la onda [se echó a perder todo].
XENTOR: ¡Eso! ¡Cuenta, cuenta un poco de eso! ¡Vamos a señalar el delito y a sus culpables!
CLAUDIA: Se chorearon 3 cassettes, y uno de esos, fue justo una grabación del 17 de Agosto de 1985... No sé como llegó a España... En España, una revista editó el cassette, se lo apropió... Ganó más plata que pelo en la cabeza con el cassette...
XENTOR: «Karma 7».
CLAUDIA: La «Karma 7»... Y en realidad nosotros nos pusimos a hablar, porque...
XENTOR: Se sintieron obligados...
CLAUDIA: Tergiversaron tanto la historia... pusieron tantas estupideces...
XENTOR: Se sintieron en la necesidad de...
CLAUDIA: ¡Claro! Nosotros nos sentimos súper tocados en la necesidad de aclarar la situación. Y en eso que empezamos a aclarar la situación, se empezó a meter otra gente, y más se tergiversaba, y más... y más quedaba la cagada, y al final salió la Isabel [López], los Nuevos Friendship, los Telépatas... [risas]. ¡Oye! Los otros que ven Tridentes por todos lados, que, poco menos que [los Friendship] tienen 3 dedos... Y ahí empezó a quedar la cagada...
XENTOR: Pero digamos... Haciendo un resumen esquemático de cada grupito, ¿Qué podrías decir de cada uno de ellos, sintéticamente?
CLAUDIA: ..........
XENTOR: Yo me acuerdo de los Vanrash, por ejemplo. Eso es lo que más me recuerdo...
CLAUDIA: Los Vanrash, una mula [engaño]. Guillermo Arias era el que se hacía pasar por Friendship. Se le hizo un estudio, y... el tipo completamente chalado [desequilibrado mental] y... querían pura plata [dinero].
XENTOR: Vanrash era un grupo que estaba antes de que saliera a la luz el asunto Friendship...
CLAUDIA: ¡Claro! Primero era Vanrash, y después pasó a llamarse Friendship.
XENTOR: El Guillermo y su grupo ya estaba haciendo un fraude, haciéndose pasar por extraterrestres que hablaban con radioaficionados y todo eso...
CLAUDIA: Claro.
XENTOR: ...Y luego, al darse a conocer esto, el tipo, astutamente, se cambió el nombre...
CLAUDIA: ...Y empezó a salir como Ariel... con Friendship...
XENTOR: Claro. El resto del montaje ya estaba hecho.
CLAUDIA: Él no. Pura plata. Quería pura plata. Quería que [los radioaficionados] escriban un libro, y la mitad de la plata era para él, y la otra mitad para la persona que escribía el libro, una onda así era...
XENTOR: Creo que había un porcentaje para los pobres, y otro para la Fraternidad que se estaba formando, o algo así, y otra a una cuenta bancaria...
CLAUDIA: Pero eran una pura mula.
«...Y EN EL VERANO, ¡LLUEVE!»
XENTOR: Tú me contabas de cuando les hablaban a ustedes del clima... Esa conversación que tuvieron...
CLAUDIA: Mi hermana, mi hermana de al medio, le preguntaba a Ariel que, cómo diferenciaban [ellos] las Estaciones del año. Entonces, Ariel, su voz, súper calmado ahí, le decía: «En el Otoño, llueve mucho... En el Invierno, llueve mucho... En la Primavera, llueve mucho... Y en el Verano, LLUEVE. ¡Esa es la diferencia!».
Entonces, igual tenían su cuota de humor, echaban su talla. Con mi mamá, sobre todo. Mi mamá les decía un montón de barbaridades, y ellos les respondían otras barbaridades.
Y a veces, ellos también llamaban, y nosotras estábamos solas. Entonces, mi hermana mayor les decía que mis papás no estaban, y todo. Y ellos les decían que sí, que sabían que nosotras estábamos solas, y que por eso estaban llamando, porque «había tiempo para hablar con los jóvenes también».
Pero, en general, era así, todo relajado, todo... No era... No era como tan serio, ni tan... cuadrado [rígido y con pautas predeterminadas] en las conversaciones. Yo creo que ésa era una de las principales diferencias con estos tipos que salían por radio, los Friendship, de los Vanrash...
MÁS SOBRE «VANRASHIP»
XENTOR: ¿Cuándo fue que empezó a salir la voz de que estaban hablando de nuevo los Friendship? ¿Cómo se dio eso?
CLAUDIA: En Septiembre del 99. Y esa era una diferencia, porque... el tipo que hablaba por radio era... ¡Ídolo! Era todo cuadrado. Hablaba él y no podía hablar nadie. Y él era el único y el veinti-único que tenía la razón [risas].
Y no. Los Friendship antiguos, no. Eran súper abiertos, eran súper alegres... ¡Nada era tan grave! Tenían tiempo para todo. Para la cháchara [conversación intrascendente], para la seriedad, para enseñar, para aprender, PARA TODO.
XENTOR: Y ahí fue que les empezó a entrar la suspicacia...
CLAUDIA: ¡Claro! Y estos tipos no. Pura mula, ahí no más. Eran súper serios... ¡Hasta agresivos! El tipo que hablaba por radio era muy agresivo.
XENTOR: ¡Oh, y se nota! Cuando irrumpieron periodistas de la televisión a preguntarle por qué la señal venía de su casa y no del sur de Chile, como se suponía, se le notó bastante alterado, y hasta amenazó a los periodistas con demandarlos...
CLAUDIA: Sí, estaba cagado de la cabeza [risas]. La embarró... Sí, ¡Hartas diferencias!
XENTOR: ¿Y ustedes se fueron reuniendo? ¿Cómo fue eso?... Para recibir los Mensajes, y las conversaciones, qué sé yo...
CLAUDIA: ¿Cómo? ¿Con los antiguos?
XENTOR: No, con los nuevos.
CLAUDIA: Noo. Empezaron a salir por radio, y por radio cualquiera puede escuchar.
XENTOR: ¡Ah, cierto!
CLAUDIA: Y empiezas a escuchar, no más. Yo, la primera vez que los escuché, pedí la palabra para hablar por radio... y le dije al tipo hartas barbaridades. Caché al tiro que estaban vendiendo la pomada [buscando convencer a otros de algo falso]. ¿Sabes qué? Son esas tincadas [intuiciones] que tienes de repente.
XENTOR: ¿Cómo se dieron cuenta los demás? Porque tengo entendido que siguieron engañados por un tiempo... ¿Quién se dio cuenta primero? ¿Quién fue el primero que dijo: «No, estos no pueden ser los Friendship»?
CLAUDIA: Mmm... No sé. Yo creo que con el tiempo empezaron a aparecer más las dudas. Yo... no pezcaba mucho. No hablaba con ellos. Sí escuchaba las conversaciones... Me dediqué harto a molestarlos por radio. Les hacía harta interferencia. ¡Me tenían re-picada [muy molesta], porque yo sabía que eran muleitors [grandes y sofisticados mentirosos]! Nos juntábamos con un grupo de amigos, y ahí, entre todos molestábamos harto.
XENTOR: ¿Qué les decían, por ejemplo?
CLAUDIA: Naaada, ruidos, no más. Escuchábamos y nos reíamos entre nosotros. Nos llamábamos. Nos amenazaron harto sí, por eso.
XENTOR: ¿Quién te amenazó?
CLAUDIA: Guillermo Arias, me amenazaba.
XENTOR: ¿Y cómo? ¿A través de la misma radio?
CLAUDIA: A través de la radio, sí. Me decía que tuviera cuidado, que me cuidara. Me amenazó harto, harto. Y ahí ya no me aguantaba y le echaba chuchadas [lo insultaba con palabras de grueso calibre] por radio.
Y al último, ya al final, cuando todo el mundo se había dado cuenta que era mula, yo le decía que estaba loco, que tenía que ir al psiquiatra... Tuvimos hartas conversaciones, digamos, fuertes. Pero no me cabía en la cabeza [lo que decían] y, de partida, yo SÉ que los Friendship no se van a volver a comunicar.
XENTOR: Ellos mismos lo dijeron...
CLAUDIA: Y lo dijeron súper claro. Entonces, eso de que la Isabel esté recibiendo contacto, que otros Telépatas los estén viendo, o que los Vanrash los estén escuchando, yo... yo no les creo.
NO UN MENSAJE: ¡UNA FORMA DE VIDA!
XENTOR: Bueno, según creo recordar, lo que dice la Isabel, es que tuvo un contacto desde el 93, que no era por radio, sino que se le presentaba en la casa el Miguel de Friendship, como una persona común y corriente. Tocaba la puerta, y pasaba, no más. Hablaba poco, se iba... Y que los contactos son muy esporádicos...
CLAUDIA: ¿Sabes por qué yo creo que no? Yo creo que a los Friendship no les interesaba estar dando Mensajes. No les interesaba la gente. Les interesaba la generalidad de las cosas.
XENTOR: ¿Cómo así?
CLAUDIA: Sí. No es que se preocuparan de una persona específica, ni que se preocuparan de nosotros como familia en específico. Yo creo que a lo mejor, nosotros algo le podríamos haber aportado, si ellos decían que era por algo genético, ¡Claro! En ese sentido, nosotros algo les podíamos haber aportado.
Pero no porque nosotros fuéramos la última chupada del mate [valiosos e imperdibles]... Sino porque, lo que NOSOTROS podíamos ofrecer, a lo mejor podía ayudar a estar mejor a un montón de personas. Pero no como Mensaje, ¿Me entiendes? Sino como forma de vida...
XENTOR: O sea, ¿Estaban volcados en algo práctico, dices tú?
CLAUDIA: Claro. Yo creo que a estos tipos no les interesa estar leyéndoles la Biblia, igual que los canutos [evangélicos] a todo el mundo... Esos Mensajes de la Isabel, tan profundos... Estos tipos [los Friendship] no eran así. Entonces yo, por eso no les creo.
Estos tipos se dedicaban a otras cosas, eran más científicos. Dentro de su Espiritualidad, porque tenían sus ideas religiosas y espirituales súper claras, pero... ¡No como lo ponen todos! ¡No como una Religión!, así: «¡Oh, Dios te salve, María!», ¡No! Era como UNA FORMA DE VIDA. A eso iban. A llevar a la gente a una forma de vida...
XENTOR: Como una actitud ante la vida, ¿No?
CLAUDIA: ¡Claro! Cómo sobrellevar, ¡Cómo hacer la historia! No cómo inventar una historia. ¡Esa es la diferencia! Por eso, a estos tipos que dicen: «Se me aparecen en la pieza, y tienen 3 dedos», o «me amenazaron»... ¿Ubicas a ese [periodista] español, que dice que recibió amenazas...?
XENTOR: Manuel Carvallal. Dice que recibió una llamada a su celular, cuyo número conocen contadas personas. Una voz metálica con acento inglés lo «invitó» a no seguir divulgando el tema, lo cual le pareció una amenaza. Lo curioso, dice, es que, tras la llamada, se le descargó completamente la batería del celular, por lo que dice estar seguro que no se trató de una broma...
CLAUDIA: Yo creo que los Friendship no están ni ahí con amenazarlo. O sea, importa tan poco amenazarlo. ¡Hay otras cosas tan importantes! Como la Capa de Ozono, de la que se estaban preocupando en ese tiempo; cómo destruimos el Planeta, ¿Te das cuenta?
XENTOR: ¿Qué les decían sobre eso?
CLAUDIA: Que ellos estaban trabajando en arreglar la Capa de Ozono, y tratar de evitar que fuera rápido su deterioro. Tratar de buscar soluciones. Yo creo que... ¡Eso! ¡Ahí está la papa [el kid de la cuestión]! Ellos trataban de solucionar cosas. Y yo creo que se comunicaron con nosotros, porque a lo mejor nosotros podíamos aportar en algo. Pero no porque nosotros fuéramos los más lindos de Santiago, ni los más bacanes [los mejores], nooo, yo creo que no.
LA NATURAL NECESIDAD DE HACER AMIGOS
CLAUDIA: ¿Y sabes qué? Yo creo que, más que nada, fue por hacer amigos. Porque yo, de repente pienso: «Si estás lejos, si estás en una isla, ¡Igual quieres saber lo que pasa afuera! ¡Igual, a lo mejor, gente tan simple como nosotros, a lo mejor les podíamos explicar en forma súper simple, qué es lo que estaba pasando afuera! Y según eso, ellos podían actuar dentro. Pero no en esa onda...».
Tú sabes que nosotros, en mi familia, ninguno es «¡Ooohh, hermano! Besiiito, y hagamos Meditación, y ¡OMMM!» [risas]. ¡No! Al contrario. Yo creo que lo especial que tenía mi familia es la forma que tiene de vida. Cómo nos apoyamos, como nos ayudamos, cómo conversamos, cómo nos decimos todos los días: «¡Oye, te quiero!», «¡Yo también te quiero!», «Te he echado de menos». Cómo somos de abiertos, cómo enfrentamos los problemas. Somos divertidos, somos súper unidos. Nos ayudamos. Así somos nosotros.
XENTOR: Alegres y unidos...
CLAUDIA: ¡Claro! Nos apoyamos en todas.
XENTOR: ¿Eso ya era así antes de los contactos? Porque me habías dicho que los Friendship los influyeron harto en su...
CLAUDIA: Sí, yo creo que... Ya éramos así. Pero yo creo que también se fortaleció harto...
XENTOR: Se consolidó más la unión familiar...
CLAUDIA: Sí. Además que ellos también nos decían que iba a haber gente que siempre nos iba a tratar de separar. Entonces, yo creo que eso, más nos daba fuerzas para estar juntos. Y de hecho, a pesar de que yo esté afuera, o sea, lejos de Santiago... Como te digo, yo llamo todos los días a mis papás, y todos los días a mis hermanas. Y hablo todos los días con mi sobrino, y...
XENTOR: Gastas harto dinero, yo creo.
CLAUDIA: Sí... Y mando plata igual... Y yo en realidad, por eso no le creo a la gente. No creo esos chamullos [palabreríos sensacionalistas] de Telepatías y, «¡Oh, vinieron los Friendship! Y me dijeron: "Hermano, sé bueno y pórtate bien, porque o si no, el cuco te va a asustar"» [risas]. No. No me convencen. Yo te digo abiertamente, o sea, a la Isabel...
XENTOR: No le compras...
CLAUDIA: No le compro ni un chicle [no le creo lo más mínimo]. A los Vanrash, no les compré...
XENTOR: Nunca les compraste.
CLAUDIA: No. Y al resto de tipos locos que han pasado por mi casa... Tampoco les compré.
XENTOR: ¿Podrías comentar algo sobre alguno de esos tipos, algo que no se sepa?
CLAUDIA: ¡Es que tooodos han llegado! ¡Todos han llegado a mi casa!
XENTOR: Yo me imagino que deben haber un montón de anécdotas ahí.
CLAUDIA: Mira, todos fueron... Es que, ¿Sabes lo que es rico? Que toda la gente que anda metida en esta onda, a pesar de que todos son súper rayados, porque todos rayan su papa [o «pierden los estribos»] en su onda, son todos súper amorosos... todos, súper amorosos. Pero, yo creo que más que nada es gente que necesita que todo el mundo las esté mirando.
LA PRIMERA UFÓLOGA DE CHILE
CLAUDIA: Yo, por ejemplo, el año 2000 me dediqué «ene» a explicar lo que era Friendship, de participar, de hacer cosas nuevas, tú viste que participé en hartos grupos y traté hacer hartas charlas. ¡Gratuitas, porque esa es la idea! O sea, no vas a hacer plata... Aunque igual hay otros que también lo hacen por plata. Hay hartos que lo hacen por plata. ¡Igual me cagaron!
[Nota de Xentor: A Claudia le impidieron seguir dictando conferencias en el «Movimiento por la Unidad en la Diversidad» (que pretendió unificar diversas corrientes espiritualistas y esotéricas en Chile), sólo por negar públicamente que los Friendship hubieran dicho por radio que pertenecieran a la Confederación Galáctica].
Entonces, de Espiritualidad, ¡De adonde! Y después salen en la tele, en las radios y... «¡Vamos juntándonos a meditar!». Y, «¡Omm...!», y sanaciones... nooo, no. Creo que el cuento es otro.
XENTOR: Te iba a preguntar también sobre... ¡Bueno, por lo mismo! Porque tú has sido la primera ufóloga de Chile...
CLAUDIA: Si.
XENTOR: Y eso siempre lo digo con una especie de orgullo: «Soy amigo de la primera ufóloga mujer de Chile» [risa de ella].
CLAUDIA: ¡Era! [sigue riéndose]. Porque estoy retirada de las canchas.
XENTOR: Yo creo que eso fue una influencia, porque, si no hubiera sido por ese contacto, nunca hubieses llegado a eso, ¿No?
CLAUDIA: A pesar de que nunca... O sea, conocer el tema Friendship te ayuda. Porque es conocido a nivel mundial, y toda la parafernalia. Pero era entretenido, porque aprendía caleta. Me dio la oportunidad de hacer hartas cosas. De viajar harto.
A pesar, fíjate, que con la persona con que me asocié para empezar todo este cuento, yo no ganaba ni un peso. Al contrario. Yo creo que yo lo ayudé a él, porque, de repente, pasaba algo en el norte y yo lo llevaba, y lo llevaba mochileando [se ríe].
XENTOR: ¿[Rodrigo] Fuenzalida?
CLAUDIA: No, [Juan] Riffo. Lo llevaba mochileando. Entonces, también me dio la oportunidad de conocer, de conocer harta gente. En todas partes me recibían súper bien, porque todo el mundo conoce a mi papá y a mi mamá igual y... y [tuve la oportunidad] de ver otras historias también.
Si la de nosotros no es la única historia interesante que ha pasado. Quizá es una de las únicas que no... no se ha concretado... no hay como... no hay nada claro, pero... Hay hartas cosas interesantes que están pasando siempre, que uno nunca va a conocer y que son súper interesantes.
Entonces eso te da también la idea de tú que no sos la última chupada del mate que hablaste con extraterrestres. O sea, hay cualquier cantidad de gente que lo ha hecho, y están aquí y en la quebrada del ají [hasta en los sitios menos pensados].
XENTOR: ¿Desde cuando comenzaste a meterte en la Ufología?
CLAUDIA: Yo cacho que... Lo mío no es que me haya metido. Es que... Yendo tanta gente a la casa... Se empiezan a contar tantas historias... que al final, yo no me metí: estaba adentro ya, cuando me di cuenta que podía hablar. Que igual sabía hartas cosas.
XENTOR: Claro. La pregunta era: ¿Cuándo pasaste de la «Fase Pasiva» a la «Activa»?
CLAUDIA: No, el puro año 2000, no más.
«CARNE DE RES»
XENTOR: También te iba a pedir que repitieras una cosa que me comentaste con respecto a la alimentación de ellos. Fue una de las cosas interesantes y sorprendentes, porque siempre imaginé que estos tipos podían haber sido vegetarianos. Y una vez me contaste que comían carne de vaca y todo eso...
CLAUDIA: ¡Ah, sí!
XENTOR: ¿Podrías hablar un poco de eso?
CLAUDIA: Entonces, nosotros, igual que todo el mundo, pensábamos que estos tipos comían puro choclo, no más.
XENTOR: Puro choclo, ja, ja... ¡Tostadas con margarina de choclo al desayuno! ¡Sopa de choclo al almuerzo, y choclos en almíbar de postre...!
CLAUDIA: Y mi mamá era la más preguntona. Y les preguntaba cosas inéditas, de repente. Salía con puras huevadas [tonterías]. Mi mamá es súper divertida.
XENTOR: La más curiosa de la familia...
CLAUDIA: Es cuática, sí, es súper payasa. Entonces, le preguntaba a Ariel qué onda en la isla, y mandaba saludos a todo el mundo, y mandaba besos por radio, Y en una de esas, les pregunta que cómo almorzaban, qué onda. Y ellos decían que almorzaban todos juntos. Todos, todos, todos juntos.
Y mi mamá llega y les pregunta: «¿Y qué van a comer hoy día?». Y Ariel le contesta y le dice: «Hoy vamos a comer carne de res». ¡Y quedamos todos para dentro [pensando en silencio]! [se ríe]. Pero, ¡Sí, poh! Comían carne.
Y es lo mismo que... Dicen que cuando un chico se come, ponte tú, la tierra, es porque su cuerpo le pide elementos de la tierra, qué se yo, minerales...
XENTOR: También hay caso de chicos que se ponen a lamer las paredes de cal, y es porque la cal está hecha con yema de huevo. Y eso es alimento.
CLAUDIA: Entonces, no es extraño que nosotros comamos diferentes cosas...
XENTOR: Los Friendship carnívoros... ¡Quién lo diría!
CLAUDIA: Para que veas que la gente se va por caminos cuáticos.
XENTOR: Se va pasando rollos...
CLAUDIA: Se va pasando rollos, porque piensa que... o sea, yo cacho que si Dios te puso las vacas... ¡Es para comértelas! Para sobrevivir.
XENTOR: En la India te tratarían de sacrílega por decir eso...
CLAUDIA: Bueno, eso no significa que ¡Ah! Tienes dos vacas y: «Me las voy a matar y me las voy a comer a las dos». No, pero... ¡Igual es la Ley de la Vida! Tienes que alimentarte...
XENTOR: Los hindúes no estarían de acuerdo contigo. Yo, conversé una vez con un Devoto de Krishna... Un «Hare Krishna». Y le pregunté lo mismo que todos les preguntan cuando se toca el tema de las Vacas Sagradas: ¿Por qué habiendo en la India tantos millones de vacas, no las matan y las comen, para aliviar el hambre que allí se vive? Y...
CLAUDIA: Casi te mató...
XENTOR: Me dijo que era una estupidez esa forma de pensar occidental, porque tú a la vaca, cuando la matas y te la comes, te sirve UNA VEZ NO MÁS. En cambio, si la dejas viva, puedes sacarle leche TODOS LOS DÍAS.
CLAUDIA: Pero la leche no te da las mismas proteínas que te da la carne.
XENTOR: No sé si todas las mismas, pero al menos la mayor parte. Y la leche, a diferencia de la carne, es un alimento completo. Y disponible TODOS LOS DÍAS. Tiene menor costo, es más abundante y alimenta mejor... ¡Es más saludable!
CLAUDIA: Está bien, eso sí, es verdad, es un alimento completo. Pero igual, yo creo que tu cuerpo necesita… cosas que a lo mejor la leche no tiene...
XENTOR: Mmmhh... No sé.
CLAUDIA: Y tienes que pensar que ¡Por algo los Friendship compraban vacas acá en Chiloé!
XENTOR: Yo creo que, ¡Algo hacían con esas vacas!... Aparte de comerse alguna...
CLAUDIA: Así es el orden de las cosas...
XENTOR: Ellos las clonaban, por lo que cuenta Ernesto De La Fuente...
CLAUDIA: Yo lo que tengo entendido es que ellos... ¿Cómo se dice? Igual jugaban con la genética de las vacas. Porque ellos apareaban las vacas... Las vacas chilotas son súper resistentes al frío, y son cuáticas esas vacas...
XENTOR: ¿Y ellos las combinaron con otro tipo de vacas?
CLAUDIA: Claro. Entonces ellos las combinaban con Herefort, que es la raza más bacán yo creo, entre las vacas. Y salía una vaca de buena calidad, y para más remate, resistente al clima que había allí. Entonces, igual es como súper cuerdo.
XENTOR: Claro, el Ernesto escribe también que toda esta explicación que le dieron es súper cuerda, súper lógica... excepto que esa explicación se la dieron en los años 80, cuando la tecnología de clonación todavía no existía... oficialmente, al menos.
CLAUDIA: Ahora, tienes que pensar que a lo mejor... Yo creo que tengo entendido de la isla, por lo que me acuerdo y todo es que algunos eran gente de acá, de este Planeta, y MUY POCOS eran de afuera. O sea, los Ángeles del Señor, no excedían de 14 personas.
Pero mucha gente se iba de Chile, mucha gente se iba de otras partes a vivir a la isla. Y si yo me voy a otra parte, voy a tratar de comer lo mismo que como en mi casa, me imagino. Entonces, si se iba gente que tiene cultura de comer carne, no le vas a prohibir comer carne, puh.
XENTOR: O al menos, no de un día para otro.
CLAUDIA: No sé. A lo mejor los Ángeles del Señor tenían otro tipo de alimentación, y todo eso, pero...
XENTOR: A lo mejor absorbían los rayos solares por la epidermis, ¡Anda a saber tú!
CLAUDIA: ¡Claro! Pero a lo mejor la otra gente que estaba ahí, necesita comer un resto de carne. O sea, yo, sin un bistec, con una cazuela de ave no me hallo. Así de simple. Ahora... lo que sí te piden los Friendship es dejar de fumar. Porque ya eso no...
XENTOR: No es natural.
CLAUDIA: No. Mi papá dejó de fumar. Mi mamá dejó de fumar. Yo no. Yo, ahora no más dejé de fumar por... [se ríe]... Por mi bebé. Por mi Alien...
XENTOR: Por el engendro... El Parásito Alienígena que tienes ahí adentro...
CLAUDIA: ¡Oye! ¿¡Cómo que parásito!?
XENTOR: Vive a expensas tuyas, ¿No? ¡Es un parásito! [Río a carcajadas].
CLAUDIA: Oye, eso va a ser bonito también. Cuando le cuente a mi hijo... Yo creo que mi hijo va a ser súper metido en el tema.
XENTOR: Yo creo... Va a tener curiosidad.
CLAUDIA: Igual, yo sigo teniendo curiosidad. Lo que pasa es que llega un momento en que... No es que no quieras saber más, sino que... Es verdad lo que dicen por ahí: «Entre más sabes, menos sabes»... «Entre más busco, menos encuentro»...
XENTOR: «Mientras más conozco, menos sé».
CLAUDIA: Claro. Y el hecho que me halla venido a Puerto Montt, igual fue por curiosear, si yo igual he tratado acá de contactarme con gente y todo, pero... Yo creo que cuando llegue el momento, ellos se van a contactar conmigo. No porque yo los busque, van a aparecer. ¡Y si es que es el tiempo! Porque puede ser que el tiempo ya pasó. Le toca a otro.
Si, como te digo, yo creo que no nos llamaron porque nosotros fuéramos la última chupada del mate. Yo creo que algo necesitaban, y a lo mejor, nosotros podíamos ayudarlos.
XENTOR: Hay una frase de Sixto Paz que me gusta mucho: que en la Misión por la Humanidad, «Todos somos necesarios, pero nadie imprescindible».
CLAUDIA: ¡También! Claro.
CORTESES, PERO COMUNES Y CORRIENTES
CLAUDIA: Una vez, cuando nos invitaron a nosotros a la isla, llegó un tipo. Y le dice a Ariel que a él también le gustaría ir a la isla. Y Ariel, en su tono ese, tan pausado, y tan entretenido, le dice que, ellos, en realidad no tienen ningún problema...
XENTOR: [Imitando el acento Friendship]: «...Pero tiene que pagar cierta cuota mensual» [risas].
CLAUDIA: Pero, que en realidad, ellos preferían que fuera la gente que ellos invitaban. O sea, que a la isla podía llegar cualquiera, pero preferentemente...
XENTOR: ¡Ah!, ya.
CLAUDIA: ¿Y te das cuenta la respuesta súper cortés que le dio? Porque los otros Friendship, los Vanrash, ¡Oye! Se empelotaban [enojaban] con alguien, y eran maldiciones. Yo me acuerdo que al Pato Varela [conocido ufólogo chileno], tengo una grabación por ahí... Oye, ¡Lo amenazaron de muerte, y todo el cuento! Entonces, nooo. Si hay manera de decir las cosas. Esos son pequeños detalles que...
XENTOR: Te dan a conocer el Nivel Evolutivo de la Entidad... [risas].
CLAUDIA: ¡Claaaro!
XENTOR: Los Vanrash eran claramente del Bajo Astral... [risas].
CLAUDIA: Pero los Friendship eran bien cordiales. Bien... Buena onda. Y ¿Sabes tú? Yo creo que de repente la gente dice: «¡Ah, ustedes no le creen al resto, porque ustedes se creen privilegiados!». No. Nosotros conocemos caleta a las familias que también hablaron con los Friendship. Pero que, a diferencia de nosotros, prefirieron el silencio. En realidad, conozco a 3 familias... tres familias más. Y una, está aquí, viviendo en Puerto Montt.
XENTOR: Bueno, ya que mencionas eso... ¿Cómo se les dio el contacto a ellos? ¿Por radio también?
CLAUDIA: Si. ¿Y sabes qué? Hay algo curioso que tampoco nunca se supo. Las personas de acá, de Puerto Montt... ¡Ellos estuvieron con los Friendship, y nunca supieron! El trabajaba en Quellón.
[A Claudia, que está picando cebolla mientras cuenta esto, comienzan a salirle unas lágrimas].
XENTOR: ¡Pero no te emociones tanto! [risas]. ¡Oh, yo también! ¡Nos estamos emocionando con la historia! [risas].
CLAUDIA: El estaba en Quellón. Y trabajaba de transportista, en camiones, o algo así. La cuestión es que este caballero, de una u otra manera, algo le hizo a los Friendship. Un favor. Pero no se dio cuenta. Pensó que era en realidad cualquier persona... Creo que era un repuesto para la lancha, o algo así. Un repuesto que él les ayudó a encontrar. Pero él no sabía qué eran los Friendship. Y pasó el favor desapercibido.
Al tiempo después nos llamaron los Friendship. Le dijeron a mi papá que le dijera a su amigo, a ese viejo, que estaba enfermo. Se le detectó que estaba enfermo. Y mi papá quedó medio cachudo [intrigado] y le dijo a este viejo. Y efectivamente, estaba enfermo.
No me acuerdo específicamente qué enfermedad tiene, pero desde esa vez toma medicamento de por vida. No era algo tan simple para curarlo. Para que veas que igual ellos son gente común y corriente.
XENTOR: No es tan maravillosa la tecnología que tienen...
CLAUDIA: Claaaro.
EL APOCALIPSIS Y LA NUEVA ERA
XENTOR: Me da la impresión que ellos en sus comunicaciones les querían insinuar que estábamos en los tiempos profetizados. Por ejemplo, cuando hablaban del Apocalipsis. Cuando les pedían que lean el Apocalipsis, y todo eso.
CLAUDIA: Lo que pasa es que, según Ariel, el 17 de Agosto de 1985, era súper importante. Nos dice que es súper importante que nos acordemos siempre de ese día, porque se iniciaba un cambio.
XENTOR: Marcaba un hito.
CLAUDIA: Dice que ésta era una Nueva Era. Por eso era tan importante.
XENTOR: ¿Y nada más?
CLAUDIA: No. Era algo nuevo: «Recuerden siempre este día», nos dijo.
XENTOR: Hay que revisar los diarios de esa época... ¡Un momento! En Agosto de 1985, fue cuando se firmaron los tratados amistosos entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que darían lugar a la Perestroika. Los tratados de Helsinski. Esos tratados significaban el fin de la Guerra Fría entre ambas naciones, por lo tanto, desaparecía el peligro de Guerra Nuclear. Fue ese mismo mes y ese año, no sé en qué días... Hay que revisar los diarios.
Puede que los Friendship se refieran a este hecho como algo que dio inicio a una Nueva Era, o al revés: el inicio de esta Nueva Era hizo posible aquellos tratados, con todos los cambios que éstos traerían consigo.
CLAUDIA: ...........
XENTOR: ¡Háblame más del Apocalipsis! ¿Les dieron más detalles? ¿Hubo algún hecho que ellos relacionaran con algún símbolo, con algo en las Escrituras...?
CLAUDIA: Una vez nos dijeron que leyéramos la Biblia, pero que no la tomáramos tanto como Religión... sino que la viviéramos, teniendo en cuenta que las historias SIEMPRE SE REPITEN. Yo creo que de ahí la importancia, a lo mejor, de que leyéramos el Apocalipsis. Porque el Apocalipsis contiene muchos hechos que pasaron, y que van a seguir pasando.
XENTOR: Es un Libro Eterno. Se aplica a todo tiempo y lugar...
CLAUDIA: Sí. Y a todo tiempo, y a todo tipo de gente... Y, en realidad. Es una historia. Y la historia... se repite.
XENTOR: Claro. Por ejemplo hay un pasaje del Apocalipsis que habla de «la Gran Ciudad que se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado» [11:8]. Y al leerlo tal cual, no se comprende nada. La única explicación es ésa.
CLAUDIA: Y es algo que puede volver a pasar...
XENTOR: Se relaciona lo que pasó en Sodoma y Egipto con la muerte de Jesús bajo el poder romano. Y se compara todo esto con algo similar que sucederá a futuro. Sodoma, Egipto, Roma y un Imperio presente o futuro, tratan de abortar el Plan Divino para preservar sus mezquinos intereses o satisfacer sus caprichos... Este poder terrenal es la Bestia del Apocalipsis. Y siempre ha existido...
DELEGACIÓN FRIENDSHIP EN SANTIAGO
XENTOR: ¡Ah! Una vez me escribiste que uno de los Friendship llegó a tu casa: Karl Rouse...
CLAUDIA: Eso era para ti, no más...
XENTOR: OK... También me dijiste que una delegación de ellos había llegado a Santiago.
CLAUDIA: Los mismos que llegaron con Karl.
XENTOR: ¡Ah, ya! Era parte de lo mismo...
CLAUDIA: Si.
XENTOR: ¿Me dijiste que eran 77?
CLAUDIA: No.
XENTOR: Por lo menos, eso escuché en la tele...
CLAUDIA: No sé cuántos serían... ¿Sabes? Tiene que haber sido por el 89, ó 90, me da la impresión. Si es que no, un poquito más... Sí, por ahí.
XENTOR: ¿Fueron a la Casa de la Moneda?
CLAUDIA: Si. ¿Sabes qué? Ahora me acuerdo. Fue para el cambio de Gobierno. Iba a cambiar el Gobierno de Pinochet, y venía Aylwin.
XENTOR: ¿Se supone que ellos iban a hablar algo con el Presidente?
CLAUDIA: Me imagino que a algo así irían.
XENTOR: ¿Estaba Pinochet, todavía... o ya había entrado el otro?
CLAUDIA: No. Estaba todavía.
PLAN DE AYUDA SUJETO AL LIBRE ALBEDRÍO
XENTOR: Se ha dicho de todo de los Friendship. Que son Agentes de la CIA, que son Nazis, que son Atlantes, que son Extraterrestres... Y mi nueva pregunta es: ¿Qué les han dicho ELLOS a ustedes, sobre quienes eran? ¿O qué piensas tú que eran ellos?
CLAUDIA: ............
XENTOR: Partamos por lo primero: ¿Qué hablaban ELLOS de sí mismos?
CLAUDIA: Bueno, una de las preguntas que hizo mi mamá... Es que, a propósito, nunca hablábamos con la misma persona. O sea, hablábamos con cualquier cantidad de ellos. Pero a todos les decíamos Ariel. Nunca los...
XENTOR: Nunca los individualizaron.
CLAUDIA: Claro, nunca los individualizamos.
XENTOR: De pronto, ¿Les decían otros nombres?
CLAUDIA: Sí, habían más...
XENTOR: ...Y se les olvidó. ¿O se acuerdan de alguno?
CLAUDIA: Miguel había uno... [queda pensativa]... No me acuerdo más. Pero eran varios. Mi papá se acuerda bien, pero eran varios. Y me acuerdo que mi mamá una vez les preguntó que, que qué onda ellos. De adónde eran y todo. Y Ariel le dijo que él era «Hijo de Mujer». Que no pertenecía a este mundo, pero sí pertenecía a la Humanidad. Por lo tanto, él era humano. ¡Con eso estaba más que claro! ¡No es de acá! Es de afuera.
Y bueno, fíjate que yo creo que es gente de afuera que nos viene a enseñar. Que nos viene a ayudar. Que nos viene a controlar igual, porque nosotros, los seres humanos, somos medios incontrolables.
XENTOR: Leí hace poco en uno de estos Mensajes Extraterrestres que supuestamente se reciben telepáticamente, que la Humanidad es como un niño pequeño que juega con una caja de fósforos.
CLAUDIA: Claro.
XENTOR: Entonces estos Extraterrestres son como un grupo de Hermanos Mayores de ese chico, que observan con preocupación el hecho. Y cuando ven que el chico está sacando los fósforos de la caja...
CLAUDIA: ¡Van y se lo apagan! [se ríe].
XENTOR: No, no es tan así. Ellos advierten primero al chico. Le dicen: «¡Cuidado, te vas a quemar!». Puede que se queme, o puede que no, pero ahí está la advertencia. Como es un cabro chico [un niño], su conducta es impredecible. Ni ellos saben si se va a quemar o no. Pero si ven que un cabro chico irresponsable, está jugando con fósforos, ¡Lo más probable es que se queme! A lo mejor a última hora, se va a arrepentir y lo va a dejar. Pero también...
CLAUDIA: También puede dejar la escoba [causar un desastre]...
XENTOR: ¡Claro! También puede dejar la escoba, ¡Y los grandes están inquietos! Están preocupados.
CLAUDIA: Yo creo que por ahí va...
XENTOR: A lo mejor quieren intervenir, pero algo se los impide...
CLAUDIA: ¡El Libre Albedrío!
XENTOR: El Libre Albedrío, que es lo que tanto se ha dicho.
CLAUDIA: O si no, no tendría sentido. Es lo mismo que un Gobierno. Se habla de la Democracia. Lo que pasó en este país. Se habló de la Democracia, se peleó por la Democracia, cambiaron el Gobierno por Democracia, y toda la cuestión. Y ahí tienes tú, así está la huevada: ¡Puta, no puedes decir ni «maricón» por la tele, porque te meten preso...!
XENTOR: ¡No puedes decir que la Justicia es corrupta, porque corres peligro de secarte en la cárcel, también!
CLAUDIA: No puedes ver cualquier película [en el momento de esta entrevista todavía habían películas cuya exhibición pública estaba prohibida en Chile]... No puedes hacer un montón de cosas, porque «no es correcto».
XENTOR: Esa Dictadura de la Hipocrecía, llamada «Democracia»...
CLAUDIA: Entonces, ¿De qué Democracia estamos hablando? Es lo mismo.
XENTOR: La verdadera Libertad está en el derecho a equivocarse por sí mismo, y no por culpa de alguien que te está dictando lo que tienes que hacer...
CLAUDIA: ¡Exacto! Es así.
XENTOR: Una Dictadura Cósmica, a la larga, sería también insoportable. Así no creceríamos nunca. Ni podríamos dialogar de igual a igual con ellos... Mejor dejar que cometamos algunos errores, pues sólo intervendrán cuando realmente estemos al borde de la autodestrucción. En una de esas, nosotros mismos salimos del hoyo, sin ayuda de nadie, y eso tiene mucho mayor mérito.
CLAUDIA: Claro. Es lo mismo.
MIDICLORIAS Y CRUZAS ESTELARES
XENTOR: A propósito de lo del «Hijo de Mujer», ellos les mencionaban mucho un pasaje del Génesis.
CLAUDIA: ¡Ah, si! Cuando recién empezábamos a cachar nosotros que estaba medio rara la cuestión, les preguntábamos que por qué nosotros, si nosotros éramos... ahí no más [risa mía]. No éramos tan tontos, pero en el fondo, no éramos tampoco: «¡Ooohh, los Lucero!», no. Éramos... una familia, no más.
XENTOR: Común y corriente.
CLAUDIA: Común y corriente. Y entonces, ahí nos decían: que leyéramos el Génesis 6:2, que dice que los Ángeles del Señor bajaron a la Tierra, y se aparearon con las Hijas de los Hombres. Y esa genética sigue circulando hasta el día de hoy.
XENTOR: De ahí se podría inferir que, a lo mejor ustedes, son descendientes de una de esas Cruzas Estelares.
CLAUDIA: ¡A lo mejor!
XENTOR: Y que por eso los escogieron a ustedes...
CLAUDIA: Le hemos dado hartas vueltas a ese pasaje, ¿Ah?
XENTOR: Te iba a hacer un comentario al respecto. No sé si has visto el Episodio 1 de «Star Wars»...
CLAUDIA: Si.
XENTOR: ¿Te fijaste en el Anakin Skywalker? El chiquitito, a quien le hacen un examen genético...
CLAUDIA: Si.
XENTOR: ¿Pensaste lo mismo que yo?
CLAUDIA: La cantidad de...
XENTOR: Midiclorias. A los potenciales Guerreros Jedi se les reconocía por la cantidad de Midiclorias que tenían en sus Células, que indicaba hasta qué punto, la Fuerza estaba en ellos... Mientras más Midiclorias tenían, más poder tenían, y mayor capacidad de ser Jedi.
Este poder pasaba de generación en generación, y es así como toda la Familia Skywalker, tenía una facilidad inusual en el manejo de la Fuerza que sostenía el Universo... Pero esa capacidad había que entrenarla, para que despertase... Entonces, yo dije: «¡Chuta!, mi amiga...».
CLAUDIA: ¡Es Jedi! [riéndose].
XENTOR: Tiene una alta concentración de «Midiclorias»... Algo invisible en sus Células, algo que todavía no descubrimos, quién sabe... Una Cadena Humana y otra Angélica enganchadas en su Sistema Genético, quién sabe... Nuestra Ciencia Genética aún está en pañales. ¡Si sólo conocemos las funciones del 3% de nuestro ADN! ¿Para qué sirve el resto?
CLAUDIA: Quien sabe...
SI ESTUVIERAS EN LA ISLA...
XENTOR: Y finalmente, la última pregunta: Si tuvieras la oportunidad de ir a la Isla...
CLAUDIA: Off course... Seguro. No lo pensaría.
XENTOR: Ya. Supongamos que estás allá, estás con el Ariel, y qué sé yo. Estás entrando a la isla. ¿Qué es lo primero que haces? ¿Qué es lo primero que preguntas? No sé, ¿Qué te imaginas?
CLAUDIA: ¿Sabes? Yo cacho que lo primero que haría, es... [hace una pausa].
XENTOR: ¿Qué pedirías?
CLAUDIA: No, no pediría nada. ¿Sabes qué es lo que siempre me he imaginado? Que si alguna vez me encuentro con ellos, conocer a Ariel, y saludarlo, abrazarlo. Yo cacho que lo abrazaría y me pondría a llorar a moco tendido [risa mía]. Es que igual he esperado tanto tiempo para ese momento que... Yo creo que...
XENTOR: Sería como un familiar perdido, yo creo.
CLAUDIA: Sí. Yo creo que eso es lo que haría. Lo abrazaría y no lo dejaría. ¡No lo soltaría más! [risa mía].
XENTOR: ¿Sí?
CLAUDIA: Si. Eso haría.
XENTOR: Qué simplecito. La mayoría: ¡Uuuhh!... pediría o preguntaría esto y lo otro.
CLAUDIA: No, no preguntaría nada, porque... Yo creo que si estuviera allá...
XENTOR: Todo lo demás sería secundario para ti.
CLAUDIA: Sí, porque estando allá, yo voy a saber que va a haber tiempo para conocer todo. Pero lo primero...
XENTOR: Lo primero, apretar al Ariel [risas].
CLAUDIA: Sí.
XENTOR: Y... ¿Te quedarías ahí para siempre?
CLAUDIA: No sé.
XENTOR: No sabes. Lo verías después.
CLAUDIA: Si. Lo vería después. Porque hay gente que es de más utilidad afuera de la isla que adentro. Pero pediría que no se me negara el acceso cuando esté afuera.
XENTOR: Salir con «Libertad condicional»...
CLAUDIA: Claro. Pero quizá pienso así ahora, porque no voy con mi familia completa. Si estuviera toda mi familia allá, no volvería.