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jueves, 5 de abril de 2012

Zecharia Sitchin: Apuntes

Por Xentor Xentinel


En los últimos meses estuve leyendo los libros que me faltaban del gran erudito Zecharia Sitchin:

  • «El Génesis Revisado» (1990).
  • «Encuentros Divinos» (1995).
  • «Expediciones de Crónicas de la Tierra» (2004).
  • «Manual de las Crónicas de la Tierra» (2009).
  • «Hubo Gigantes en la Tierra» (2010).

    Tomé una serie de apuntes de dichos libros, para irlos compartiendo a través del tiempo con mis amigos de Facebook. Ahora me parece buena idea publicar todos esos apuntes aquí, para que no se pierdan.


    1. TIAMAT

  • Hace 2.500 años, el filósofo griego Anaxágoras enseñaba que las «Semillas de la Vida» bullen por todo el Universo, listas para brotar y crear vida allá donde encuentren un entorno adecuado. Procediendo como procedía del Asia Menor, sus fuentes, igual que en gran parte del primitivo conocimiento griego, eran los escritos y tradiciones mesopotámicas.

  • En el Enuma Elish, texto acadio de la Creación, se habla de los «Vientos» de Marduk (Nibiru) y Tiamat. La palabra acadia es SELA. En el sumerio original, la palabra es IM, que significa «Viento», pero también «lado», «al lado de», o «junto a». En los textos astronómicos, IM significa «Satélite»; así que los IM de Marduk/Nibiru y Tiamat eran, en realidad, sus satélites.

  • Según Zecharia Sitchin, hace unos 4.000 millones de años, cuando Nibiru entró por primera vez a nuestro Sistema Solar, y pasó junto a Neptuno, le salió una «protuberancia» (como dice el Enuma Elish, Epopeya babilónica de la Creación), y habría pasado a convertirse en el satélite Tritón. Isabel López dice que los Friendship tendrían una Base en Tritón.

  • Según Zecharia Sitchin, los cometas serían los restos de algunos de los 11 satélites del destruido Planeta Tiamat. Al igual que Nibiru, tienen una órbita estirada, elíptica y retrógrada.

  • Según Zecharia Sitchin, los Dioses Primordiales griegos son los mismos que los sumerios y caldeos, cambiando sólo los nombres: el Caos es Apsu (el Sol), Gaia es Tiamat/Tierra, Eros es Lahamu (Venus), Tártaro es Lahmu (Marte), Ouranos es el Cinturón de Asteroides, Érebo es Kishar (Júpiter), Nix es Anshar (Saturno), Éter es Urano y Hémera es Neptuno.

  • «Tuvo que existir, entre Marte y Júpiter, un planeta de una masa de alrededor de 90 veces la masa de la Tierra, y éste planeta tuvo que "desaparecer" en un pasado relativamente reciente, hace alrededor de 10 millones de años» (Michael Ovenden, astrónomo canadiense, 1972).

  • Los cometas se originaron durante un acontecimiento destructor en el interior del Sistema Solar. Con toda probabilidad, debió ser el mismo acontecimiento que dio origen al cinturón de asteroides y que produjo la mayor parte de los meteoritos visibles hoy en día» (Thomas Van Flandern, astrónomo usamericano, 1978).

    «Mientras que nuestro Sistema Solar se formó hace sólo unos 4.600 millones de años, otros sistemas solares del universo bien pudieron haberse formado hasta 10.000 millones de años; y, mientras que el intervalo entre la formación de la Tierra y la aparición de la vida, es demasiado breve, este proceso ha podido disponer de 6.000 millones de años en otros sistemas planetarios» (Zecharia Sitchin).


    2. LA TIERRA

  • «Todas las investigaciones científicas dirigidas tanto en la Tierra como en la Luna siguen chocándose contra la fecha de los 4.000 millones de años, y todo lo que esa ciencia moderna puede ofrecer como explicación es cierto acontecimiento catastrófico. Para saber más, lea los textos sumerios...» (Zecharia Sitchin).

  • «Nadie discute ya que la corteza continental de la Tierra tiene, al menos, 4.000 millones de años, mientras que, por otra parte, no se ha hallado zona alguna de la corteza oceánica que tenga más de 200 millones de años. Es ésta una tremenda diferencia [...]. ¿Qué habría en el fondo de los mares antes de entonces? Quizás no había corteza alguna; quizás sólo había una gran "herida" en la superficie de la Tierra» (Zecharia Sitchin).

  • «El proceso de formación de la corteza oceánica, ¿se parecerá al proceso de coagulación de la sangre en los puntos donde la piel está abierta y herida? ¿Estará Gaia (un planeta vivo) intentando curar sus heridas? El lugar más obvio de la superficie terrestre donde se puede apreciar la "herida" es el Océano Pacífico» (Zecharia Sitchin).

  • «El ser vivo más grande de la Tierra es la misma Tierra» (James Lovelock).

  • En 1988, tras analizar las ondas de choque de los terremotos, un equipo de geólogos, dirigidos por Don Anderson, llegó a la conclusión de que «enormes losas de corteza se sumergieron en el interior de la Tierra», a unos 400 Kms de profundidad, allá donde hay fisuras en la corteza. Estamos hablando del 90% de la corteza terrestre.

  • Los sumerios llamaron KI a la Tierra, palabra que significa literalmente, «Partido»; de modo que cuando los sumerios escribían MULKI, transmitían el significado de «El Astro que fue Partido». Con tiempo, en Babilonia, la pronunciación de KI se transformó en GI, y a veces, en GE. Finalmente, en Grecia, pasó a convertirse en GEA o GAIA.

  • El primer asentamiento Anunnaki en la Tierra fue llamado ERIDU («Casa Construida Lejos»). Con el tiempo, todo el planeta sería llamado con este nombre, en diferentes idiomas: EREDS o ARATHA en arameo, ERETZ en hebreo, ERD o ERTZ en kurdo, AIRTHA en gótico, ERDA en alemán, EARTH en inglés.


    3. LOS ANUNNAKI

  • Algunos pasajes de la Biblia sitúan el Trono de Yahweh en un lugar llamado Olam, palabra que suele traducirse como «Eternidad», «Eterno», «Imperecedero», «Para Siempre», o «Por Siempre»; pero cuyo significado literal es «Desaparecido» u «Oculto». Para Sitchin, este Olam es el mismo lugar que los egipcios llamaban el «Planeta de los Millones de Años», o «Planeta Imperecedero» de donde venían sus Dioses; es decir, Nibiru.

  • «Las experiencias humanas de los encuentros con los dioses conforman una saga fascinante y sorprendente. Es un formidable drama que abarca Cielo y Tierra, que conlleva culto y devoción, eternidad y moralidad por una parte, y amor y sexo, celos y asesinatos por la otra; ascensiones al espacio y viajes al Mundo Inferior. Un escenario en el cual los actores son dioses y diosas, ángeles y semidioses, terrestres y androides; un drama que se expresa en profecías y visiones, en sueños y augurios, en oráculos y revelaciones. Es la historia del hombre, separado de su Creador, intentando reconectar su primitivo cordón umbilical para así, alcanzar las estrellas» (Zecharia Sitchin).

  • ¡Igual que los Anunnaki! En 1980, un grupo de científicos liderados por Hannah Wu, descubrió que, si se les da a elegir, las monos hembras prefieren emparejarse con sus hermanastros, cuando ambos comparten el mismo padre. La revista Discover (Diciembre de 1988) publicó unos estudios donde se demostraba que las avispas macho, aunque fertilizan a muchas hembras, preferían emparejarse con hermanastras: mismo padre, diferente madre. ¿Acaso los Anunnaki saben algo que nosotros desconocemos?

  • «Desde que se publicara 'El 12º Planeta' en 1976, no he ahorrado esfuerzos en explicar la supuesta "inmortalidad" de los "dioses". Poniendo como ejemplo a las moscas de mi casa, he dicho muchas veces que, si las moscas pudieran hablar, Papá Mosca le diría a Hijo Mosca: "Mira, ese hombre de ahí es inmortal; con todo lo que he vivido, él no ha envejecido nada; mi padre me dijo que su padre, y todos nuestros antepasados hasta donde llega la memoria, han visto a este hombre siempre con el mismo aspecto; ¡es inmortal!"» (Zecharia Sitchin).


    4. MARTE

  • Según el investigador científico Richard Hoagland, la orientación del Rostro y la Pirámide de Sidonia en Marte apuntan a que fueron construidas hace aproximadamente 500.000 años. Esto coincide, más o menos, con el ingreso de los Anunnaki al interior del Sistema Solar hace 450.000 años, según los cálculos de Zecharia Sitchin.

  • Uno de los epítetos sumerios de Marte era SIMUG («Herrero»), una posible referencia a la gran cantidad de óxido de hierro en ese Planeta. Otro era UTUKAGABA («Luz Establecida en el Pórtico de las Aguas»), una aparente referencia a su posición junto al Cinturón de Asteroides que separaba las «Aguas Inferiores» de las «Aguas Superiores». También se le llamaba MULAPIN, «Planeta Donde se Toma el Rumbo Correcto».

  • «Las ceremonias [babilónicas de Año Nuevo de 10 días] de Akitu, incluían una representación de Marduk de los viajes de los Anunnaki desde Nibiru/Marduk hasta la Tierra. Cada uno de los planetas por los que pasaba en su camino se simbolizaba por una estación de paso a lo largo del curso de las procesiones religiosas, y el epíteto de cada planeta o estación manifestaba su papel, su apariencia o sus detalles característicos» (Zecharia Sitchin, «El Génesis Revisado»).

  • «El planeta/estación Marte recibía el nombre de "El Barco del Viajero", y creo que esto significa que era en Marte donde los astronautas y la carga procedentes de Nibiru se transferían a una nave espacial más pequeña en la cual se les transportaba hasta la Tierra (y viceversa), yendo y viniendo entre Marte y la Tierra no una vez cada 3.600 años, sino con más frecuencia. Cerca de la Tierra, estas naves de transporte se conectaban con la(s) estación(es) orbital(es) tripuladas por los Igigi; el verdadero aterrizaje en la Tierra se realizaba mediante pequeños transbordadores que se deslizaban hasta las pistas naturales y que despegaban desde ellas» (Zecharia Sitchin, «El Génesis Revisado»).


    5. EDIN

  • Según el Génesis, el Edén estaba regado por 4 ríos: el Pishón, el Gihón, el Hiddekel y el Prath. Se sabe que estos dos últimos eran el Tigris y el Éufrates, en Irak, pero los otros dos han sido siempre un misterio. Zecharia Sitchin propone que el Gihón era el Karun, en Iran, que también desemboca en el Golfo Pérsico. Y el Pishón, sería el llamado Río Kuwait, un río perdido descubierto en 1993, que recorría Arabia, desembocando en Kuwait, en el Golfo Pérsico. Los estudios muestran que este río se secó hace unos 5.000 años.

  • Hace 300.000 años, los Mineros Anunnaki se rebelaron, y se decidió crear un Lulu Amelu («Trabajador Híbrido»), mezclando los genes Anunnaki con los del Homo Erectus, para crear al Homo Neandertalensis; 223 genes de Nagar, el líder de la Rebelión, fueron insertados, y así, el homínido llegó a convertirse en la Raza de Adamu, el primer Humano Terrestre.

  • «Adán fue el primer bebé probeta» (Zecharia Sitchin).

  • En 1989, un equipo de científicos italianos dio cuenta de técnicas para hacer que el esperma, empapado en soluciones que contenían un nuevo material genético, incorpore éste ADN, y lo lleve hasta el óvulo. Pero, pocos son conscientes de que de esa técnica ya se hablaba en los textos sumerios que hablan de la creación de Adamu por parte de Enki y Ninmah, quienes mezclaron en un tubo de ensayo el óvulo de una homínida con el esperma de un joven Anunnaki en una solución que también contenía suero sanguíneo.

  • Un epíteto de Enki era Nudimmud, «El Forjador». Los egipcios lo llamaron Ptah, que significa también «El Forjador», y lo representaron forjando al hombre a partir de arcilla, como un alfarero. Asimismo, los profetas israelitas llamaron repetidamente a Yahweh, «El Forjador del Adán». ¡«Forjador», no «Creador»! También en la Biblia se compara a Yahweh con un alfarero que forja al hombre a partir de arcilla.

  • «Si las demás criaturas que vagaban por el Jardín del Edén, "las bestias del campo y las aves del cielo", iban desnudas, ¿por qué iban a avergonzarse Adán y Eva de ir desnudos? ¿Sería porque aquellos a cuya imagen se había creado al Adán llevaban ropa? Éste es un asunto que hay que tener en cuenta, una pista, una pista fortuita que nos ofrece la Biblia con respecto a la identidad de los Elohim» (Zecharia Sitchin).

  • La «Serpiente del Edén» era Enki. La palabra hebrea NAHASH («Serpiente») significa también «Conocedor de Secretos». En sumerio, BUZUR, uno de los epítetos de Enki, significa también «Serpiente» y «Conocedor de Secretos».


    6. ANZU

  • Según los textos sumerios, Anzu, el primer Comandante de los Vigilantes de Marte, era un Mushen o Ave. También su esposa Lilitu (más conocida como Lilith) tenía rasgos de ave. Dejaron como descendientes una serie de «Demonios» con rasgos de ave, que traían enfermedades y pestes.


    7. HIJOS DE ADÁN

  • «El Homo Sapiens hizo su repentina aparición hace casi 300.000 años (tal como evidencian los restos fósiles de Etiopía, Kenya y Sudáfrica). Los Neandertales "se diferenciaron" de aquellos primitivos Homo Sapiens ("hombre sabio") hace unos 230.000 años, y puede que comenzaran sus migraciones hacia el norte 100.000 años más tarde, coincidiendo, quizás con la aparición del Homo Sapiens Sapiens» (Zecharia Sitchin).

  • Los Neandertales no eran brutos primitivos: Hoy se sabe que enterraban a sus muertos con rituales que indicaban cierto tipo de comportamiento motivado espiritualmente, sabían usar hierbas medicinales hace 60.000 años, y podían hablar, ya que las huellas de cerebros fósiles muestran un área del lenguaje bien desarrollada. De hecho, el cerebro del Neandertal era mayor que el nuestro.

  • «Según el Libro del Génesis, Adán y Eva comenzaron a tener hijos tras su expulsión del Jardín del "Edén". Nada sabemos sobre si Abel, el segundo hijo de la pareja, que fue asesinado por Caín, el mayor, tuvo descendencia. Pero sí sabemos que a Caín y a sus descendientes se les ordenó emigrar a tierras lejanas. ¿Serían los Neandertales migratorios los descendientes del "linaje maldito de Caín"? Es una intrigante posibilidad que debe seguir siendo pasto de la especulación» (Zecharia Sitchin).

  • En los textos sumerios, Caín y Abel aparecen con los nombres de Anshan y Lahar, Emesh y Enten, o Kaín y Abael. Según el Génesis, tras asesinar a su hermano, Caín emigró al oriente, a la Tierra de Nod. Ésta es llamada Dunnu en los textos sumerios que, según Sitchin, sería América, continente al que debió llegar navegando.

  • El nombre de Enosh, nieto de Adán, significa «Humano» en hebreo. Y hasta el día de hoy, en ese idioma se llama Enoshut («Lo que proviene de Enosh»), a la Raza Humana. ¿Será que los anteriores a él: Adán y Eva, Caín y Abel, Set, etc, no eran del todo humanos todavía?

  • «Los Hijos de los Elohim [?Elevados?] vieron que las hijas de los terrestres les eran compatibles. Y tomaron para sí mismos, esposas de entre las que eligieron [?]. Los Nefilim [?Los Que Habían Descendido?] estaban sobre la Tierra en aquellos días, y también después, cuando los Hijos de los Elohim cohabitaron con las hijas de los terrestres, y ellas les dieron hijos. Estos fueron los Gibborim [Semidioses] de Olam [Nibiru], el pueblo de los Shem [Naves Espaciales]» (Génesis 6:2,4, traducido por Zecharia Sitchin).


    8. UTU Y NERGAL

  • Utu, más conocido por su nombre acadio Shamash, era nieto de Enlil, y hermano gemelo de Inanna-Ishtar. Como Comandante de los Hombres Águila del Espaciopuerto de Sippar, recibió el epíteto de Shulim («Supremo»). Tras el Diluvio fue puesto al mando del Centro de Control de Misiones en un lugar que fue llamado Urshulim (La Ciudad de Shulim). De este nombre derivó la palabra hebrea Yerushalem (Jerusalén).

  • ¿Quién dijo que los Dioses eran perfectos? Según las Tablillas Sumerias, Nergal, uno de los hijos de Enki, era calvo y cojo.


    9. NAVES

  • Las palabras sumerias MU, SHUMU o SHEM, designaban las Naves de los Dioses, pero con el tiempo, pasó a significar «Nombre», «Fama», «Aquello por lo cual se recuerda» a alguien. En hebreo ocurre lo mismo con la palabra SHEM, y en egipcio con la palabra REN. Si tomamos las antiguas escrituras sumerias, egipcias y hebreas, y leemos «Nave», donde otros tradujeron «Nombre», «Renombre», o «Fama», de pronto, todo se hace más claro.

  • En el relato de la Torre de Babel, vemos que la gente había empezado a construir ésta para hacerse un SHEM. Según Sitchin, era una Torre de Lanzamiento, que había mandado a construir Marduk, pero que fue derribada por Enlil. Por su parte, fue Enki quien creó las diversas lenguas, para diversos grupos humanos, para que la gente ya no pudiera entenderse y unirse en el futuro.

  • En los textos sumerios se indica que el MU de Ninurta «abraza las tierras de horizonte a horizonte», y el de Ishkur «emite rayos y puede alcanzar el cenit del cielo». Por su parte, Inanna, tras ponerse su atuendo de piloto, «vuela en su MU sobre todas las tierras pobladas».


    10. INICIO DE SUMERIA

  • En el año 3760 AEC, cuando Anu, el Rey de Nibiru, vino de visita a la Tierra, pasó la noche con su bisnieta Irninni en el Gigunu, la «Cámara de Placer Nocturno» de Uruk. Tras este encuentro, Irninni fue conocida como Inanna, «La Amada de Anu».

  • Indudablemente, el latín Annum, del cual proviene la palabra «año», procede del tiempo en que el calendario y la cuenta de los años tuvieron su origen en Sumeria, durante la Visita de Estado de Anu.

  • En un Himno a «Enlil, el Beneficientísimo», se afirmaba que, sin él, «no se habrían construido ciudades, ni se habrían fundado poblaciones; no se habrían construido establos, ni se habrían erigido rediles; no habría sido elevado Rey alguno, ni Sumo Sacerdote habría nacido».

  • «La propensión de los escritores sumerios al uso frecuente de juegos de palabras, hace de sus textos un deleite para el lector inteligente» (Zecharia Sitchin).

  • «Acostumbrados al sistema decimal (de múltiplos de 10), que engrana bien con el número de dedos de la manos, el sistema sexagesimal [de base 10] puede parecernos lento y complicado; pero para un matemático puede ser una delicia» (Zecharia Sitchin).

  • «Se han encontrado varios textos que tratan del enfrentamiento de voluntades entre el nuevo rey de Uruk, Enmerkar, y el rey de Aratta; el premio no consistía sólo en dónde pasaría su tiempo Inanna (Ishtar), sino también en dónde se liaría a hacer el amor, es decir, con qué rey. Al parecer, estos amoríos no eran del gusto de los padres de Inanna, y mucho menos de su hermano, Utu/Shamash. En cierta ocasión en que su hermano le dio una reprimenda por ello, Inanna respondió preguntándole que quien cuidaría de sus necesidades sexuales?» (Zecharia Sitchin).


    11. CRIATURAS

  • Los Anunnaki tenían unos sirvientes androides llamados Gallu, palabra que suele traducirse, erróneamente, como «Demonios». Sin carne ni sangre, los textos sumerios dicen sobre estos seres «que no tienen madre, no tienen padre, ni hermana ni hermano, ni esposa ni hijo; no conocen los alimentos, no conocen el agua. Aletean en los cielos, sobre la Tierra, como Guardianes».

  • Según los textos sumerios, los Anunnaki crearon una serie de criaturas llamadas Enkum, que tenían características humanas y animales. Entre ellos, estaban los Gigantes del Cielo Enunun, los «Perfora-Sonido» Kugalgal, los monstruos Lahama, y los Gigantes Uru.

  • Algunos Anunnaki tenían sirvientes con características masculinas y femeninas, tal vez para su placer sexual. Ishtar tenía uno llamado Ninshubur, al que a veces se le trataba como hombre, a veces como mujer. Luego, Enki creó otro sirviente para Ishtar, cuyo nombre acadio era Assinu (Pene-Vagina).

  • Las Tablillas Sumerias hablan del Reino Subterráneo del Kigal, gobernados por Nergal y Ereshkigal. Los Guardianes eran los violentos «Hombres-Escorpión». También habían cuerpos humanos reanimados, espíritus, zombies, y seres reanimados llamados Galatur, que se usaban para secuestrar humanos de la superficie. También estaban los Pazuzu, y otros Reptilianos alados y con cabeza de águila. Todo esto se parece a lo descrito en Dulce y otras Bases Subterráneas.

  • Ereshkigal, la Reina Anunnaki del sur de África, tenía un robot llamado Namtar («Exterminador»). Según los textos sumerios, Namtar «no tiene manos, no tiene pies; no bebe agua, no come», y era capaz de arrojar rayos mortales. ¿Sería como Arturito, de Star Wars?


    12. PATESI

  • «¡Los cielos gritaron, la tierra tronó! Aunque empezaba a amanecer, llegó la oscuridad. Un relámpago brilló, una llama se encendió. ¡Las nubes se hincharon, llovió muerte! Después, el fulgor se desvaneció; el fuego se apagó. Y todo lo que había caído se convirtió en ceniza» (Descripción del despegue de un Shem desde la Plataforma de Baalbek en la Epopeya Sumeria de Gilgamesh).

  • Según las Listas Reales Sumerias, muchos de estos Reyes eran Semidioses. Por ejemplo, Etana era hijo de Enki, y Meskiaggasher y Enmerkar eran hijos de Utu.

  • Según las Tablillas Sumerias, el Rey Eannatum, quien reinó por el 2450 AEC, fue producto de una inseminación artificial, realizada por el dios Ninurta en el vientre de una diosa. Según las Tablillas, Eannatum medía 5 codos, es decir, unos 2.50 mts, o más, y fue amamantado por la diosa Ninharsag. Lo mismo su sucesor Entemena, y tal vez también los 7 que le siguieron.

  • Según las Tablillas Sumerias, el Rey Entemena fue amamantado por la diosa Ninharsag, y Mesalim era hijo de esta misma diosa. Otro Rey, Lugalbanda, era hijo de la diosa Inanna, y se casó con Ninsun, otra diosa, quien le dio sus 11 hijos, incluyendo el famoso Gilgamesh, de quien se decía que era 2/3 partes Anunnaki.

  • Según las Tablillas Sumerias, el Rey Lugalzagesi, quien reinó hacia el 2400 AEC, era hijo de la diosa Nisaba, y fue amamantado por la diosa Ninhursag.


    13. MUSHEN

  • Según los textos acadios, los Dioses crearon una raza de seres con cuerpos de ave y rostros de cuervo, y les construyeron una ciudad en la Tierra. En una ocasión, el ejército del Rey Naram-Sin se encontró con un ejército de estas criaturas, enviados por el dios Shamash. Desconcertado, Naram-Sin ordenó a un oficial a observar de cerca a los seres y atravesar a uno con su lanza. «Si sale sangre, es que son como nosotros. Si no, es que son demonios creados por Enlil», dijo. El oficial informó que vio sangre, y Naram-Sin ordenó atacar... Pero ninguno de los soldados volvió con vida.


    14. EL PUEBLO DE CAN

  • Según el Popol Vuh, y las leyendas y memorias mayas, hace miles de años, el Pueblo de Can («Serpiente»), al mando de Votán, llegó en barcos a la costa de Yucatán. Su emblema era la Serpiente, y establecieron un poblado al que pusieron por nombre Nachán, «El Lugar de la Serpiente». ¿Quiénes eran?

  • Dzibilchaltún es un emplazamiento maya del Yucatán, cuyas ruinas cubren la asombrosa área de unos 52 Kms cuadrados. Las evidencias arqueológicas locales apoyan las tradiciones locales, según las cuales fue allí donde comenzó la Civilización Maya, cuando el Pueblo de Can, llegó desde el mar. Allí, en el llamado Templo de las 7 Muñecas, pueden verse 7 figurillas de pie en un círculo, que parecen astronautas con mochilas.


    15. FIN DE SUMERIA

  • Mientras Marduk estuvo exiliado de Sumeria, su hijo Nabu se convirtió en su Portavoz. De NABU proviene el nombre hebreo para los Profetas: NABIH, que significa, literalmente, «Portavoz».

  • En hebreo, Circuncisión se dice MUL, palabra que en sumerio significa «Astro», «Planeta» o «Estrella». En el Génesis, Yahweh le dice a Abraham que el Pacto de la Circuncisión es el «Pacto de Olam», la palabra hebrea para Nibiru. Es decir, la Circuncisión es la Señal de las Estrellas: el Pacto de Nibiru.

  • El año 2024 AEC, cuando Nergal bombardeó las ciudades del Valle de Siddim (Sodoma, Gomorra, Adama, Seboyim, y Belah) con las «Armas del Terror» Nucleares, la Radiación que llevó el «Viento Maligno» se esparció hasta Sumeria, y los Dioses «volaron como pájaros», abandonando el lugar. Sin embargo, Nannar no quiso abandonar la ciudad de Ur, y el «Viento Maligno» lo afectó, quedando parcialmente paralizado.

  • Debido a que en Sumeria, la sal se obtenía en ciénagas cargadas de vapor, el término original sumerio NIMUR terminó significando tanto «VAPOR» como «SAL». Así que, en el relato bíblico de la destrucción de Sodoma y Gomorra, la pobre esposa de Lot no se convirtió en SAL, sino que se VAPORIZÓ con la explosión nuclear.

  • Tras el fin de Sumeria, Marduk se autoproclamó como el Dios Supremo en todas partes, apropiándose de las historias y atributos de otros Dioses para autoglorificarse. En Egipto se presentó como Ra, en Fenicia como Baal, y en Grecia como Zeus.

  • «Aquellos descendientes de Abraham, vástagos de una familia real-sacerdotal de la capital sumeria, Ur, también tomaron La Epopeya de la Creación, la abreviaron y la recompusieron, y la convirtieron en el fundamento de una religión nacional que glorificaba a Yahweh, "que está en los Cielos y en la Tierra"» (Zecharia Sitchin, «El Génesis Revisado»).


    16. EGIPTO

  • Según las inscripciones egipcias, el rostro de la Esfinge de Gizeh es el rostro de Horem-Ajet, el «Halcón del Horizonte», un epíteto de Ra (Marduk), el Primogénito de Ptah (Enki), que podía remontarse a los cielos más lejanos en su Nave Celestial.

  • Inscripciones jeroglíficas del Gran Templo de Edfu (Egipto) afirman que el dios Horus creó allí una fundición, reclutando humanos en su combate contra Seth, y dotándolas con armas «forjadas de metal divino». También dicen que Horus guardaba allí su gran Disco Alado: «Cuando las puertas de la fundición se abrían, el disco se elevaba».

  • Identificando a los Dioses Egipcios: Ptah o Khnum es Enki, Hathor es Ninmah (hermanastra de Enki), Tehuti (Toth) es Ningishzidda (hijo de Enki), Amón-Ra es Marduk (Hijo Primogénito de Enki), Khensu es Nabu (hijo de Marduk), Aj es Nannar (hijo de Enlil).

  • Radedef o Dedefra es un Faraón del que los egiptólogos prefieren no hablar, porque su existencia y su pirámide desafían la Mentira Oficial sobre las Pirámides de Gizeh. Radedef, y no Kefrén, fue el hijo de Keops, pero la pirámide que él construyó no está en Gizeh, sino a kilómetros de distancia, al norte. Su construcción es primitiva, puesto que las piedras están sin labrar, y es un montón de escombros.

  • «Él vuela que vuela: es el Faraón Pepi que se aleja volando de vosotros, vosotros mortales. Él no es de la Tierra, él es del Cielo. El Faraón Pepi vuela, como una nube hacia el cielo. Él rodea el cielo como Ra, atraviesa el cielo como Toth, viaja sobre las regiones como Horus, viaja sobre las regiones como Set. Ha circundado por completo los cielos dos veces» (Inscripciones en la Tumba del Faraón Pepi).

  • Según cálculos de Zecharia Sitchin, fue el año 1840 AEC cuando el hebreo Yusef (José) descifró los sueños del Faraón Amenhemhet III. Éste lo nombró Gobernante de Egipto, con el nombre de Zafnat-Panea. José ordenó que se hiciese un canal, y un lago artificial en la zona de Al Fayum, para hacer frente a los 7 Años de Vacas Flacas. En mil días, los trabajos estuvieron terminados. Hasta el día de hoy, el canal se llama Bahr Yousof, «El Canal de José».

  • La presencia de Jacob en Egipto está directamente atestiguada por diversas inscripciones encontradas en escarabajos, donde aparece el nombre de YAQB, forma egipcia del hebreo Yaaqob (Jacob), con el sufijo HR, dándole a las inscripciones el significado de «Jacob está satisfecho», o «Jacob está en paz».

  • «El dios Amón tomó la forma de su majestad, el Faraón. Luego, fue a ella de inmediato; más tarde, tuvo sexo con ella. [...] Amón, Señor de los Tronos de los Dos Reinos, dijo después en presencia de ella: "Hatshepsut, Por Amón Creada, será el nombre de ésta, mi hija, a quien yo he plantado en tu cuerpo... Ella ha de ejercer la benéfica Realeza en toda esta tierra"» (Anales Reales egipcios, sobre la concepción divina de la Reina Hatshepsut).

  • «Entonces llegó el glorioso dios, el mismo Amón. [...] La encontró durmiendo en el hermoso santuario. Ella se despertó con el perfume del dios, rió alegremente ante el rostro de Su Majestad. Inflamado de amor, él se apresuró a ir hacia ella. [...] El majestuoso dios le hizo a ella todo lo que él deseaba. Ella se regocijó con todo de sí misma» (Inscripciones del Templo de Hatshepsut, en Deir-el-Bahari).

  • «[El dios Amón-Ra] abrió para mí las Puertas del Cielo; desplegó para mí los pórticos de su horizonte. Yo volé hacia el cielo como un Halcón Divino, capaz de ver su forma misteriosa que está en el Cielo, para que yo pudiera adorar a Su Majestad» (Anales Reales de Tutmosis III).


    17. ÉXODO

  • En sumeria se designaba a los Semidioses con el prefijo o sufijo MES ó MESH. En Egipto se usaba el sufijo MSS (Mes, Moses, Mosis, etc), para indicar que eran «Descendientes» de un dios. Por ejemplo, Ramsés («Descendiente de Ra»), Tutmosis («Descendiente de Toth»), etc. Curiosamente, el nombre Mose, o Moshe (Moisés), viene de esta misma raíz. ¿De qué dios era descendiente Moisés?

  • Según el Libro del Éxodo, cuando Moisés le preguntó su nombre al Dios del Sinaí, éste le contestó: «Eheyeh Asher Eheyeh», mal traducido como «Yo Soy El Que Soy», porque en realidad significa: «Seré quien quiera que sea». Y es porque tras el nombre de YAHWEH, actuaron varios Elohim Anunnaki.

  • «A Moisés se le dijo que el omniabarcante nombre divino de Yahweh significaba Eheyeh asher Eheyeh, "Seré quien quiera que sea"; es decir, Dios podía "ser" (actuar a través de) Enki en un caso, o "ser" (actuar a través de) Enlil en otro caso, etc. Cuando el texto hebreo dice Elohim, se está hablando de los dioses anunnaki; y cuando la Biblia emplea el término Yahweh Elohim deberíamos entenderlo como "Cuando Yahweh actuó como/a través de uno de los Elohim"» (Zecharia Sitchin).

  • Según el Libro del Éxodo, Yahweh le hablaba a Moisés desde el espacio que quedaba entre las alas extendidas de los Cherubim (Querubines) de Oro que había en la parte superior del Arca de la Alianza. Sólo al Sumo Sacerdote se le permitía acercarse a Dvir «y escuchar la voz [del Señor] hablarle desde encima de la cubierta que está sobre el Arca de la Alianza». El término es traducido en las Biblias como «Oráculo», «Santuario» o «Santuario Interior», significa, literalmente, «Hablador» o «Altavoz». ¡Un dispositivo de comunicación por voz!

  • ¿Qué es la «Gloria de Dios»? «Un objeto físico, que se puede mover, que se posa sobre una montaña, que se eleva y despega, que está envuelto en una nube de humo oscuro, que irradia un resplandor... Así es como describe la Biblia el Kabod (literalmente, "El objeto pesado") en el cual Yahweh iba de aquí para allá. Y todo esto no hace más que describir lo que, en nuestros días, lejos de cualquier ignorancia o descreencia, denominamos ovni, Objeto Volador No Identificado» (Zecharia Sitchin).

  • La palabra KABOD vendría del acadio KABUTTU, que significa «Pesado». Pero un término acadio equiparable y de similar resonancia es KABDU, «Lo que sostiene alas», mientras que el término sumerio KIBADDU significa «Remontarse hasta un Lugar Lejano».

  • «Todo el Monte Sinaí humeaba, porque Yahweh había descendido sobre él en el fuego. El humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía con violencia. El sonido del Shofar [Amplificador] iba aumentando en extremo. Moisés hablaba y el Elohim le respondía con voz tronante» (Éxodo 19:18-19).

  • «El término Shofar, que se asocia en este texto con los sonidos que provenían del Monte, se traduce normalmente por 'trompeta'. Sin embargo, literalmente significa 'Amplificador'; un dispositivo, según creemos, que permitía que la multitud, a los pies de la montaña, pudiera escuchar la voz de Yahweh y su conversación con Moisés» (Zecharia Sitchin).

  • Cuando Moisés forjó y puso en alto la Nehushtán, o Serpiente de Cobre para detener una epidemia que afligía a los israelitas durante el Éxodo, lo que estaba haciendo era invocar la intervención de los Elohim con el emblema de Enki. La palabra hebrea NEHUSHTÁN, como la sumeria BUZUR, uno de los epítetos de Enki, es un juego de palabras de triple significado: «Serpiente», «Cobre» y «Descifrador».

  • «La elaboración de una serpiente de cobre por parte de Moisés, ¿se debería a algún factor desconocido acerca del cobre en el campo de la genética y la curación? Así se indica, por ejemplo, en unos experimentos recientes llevados a cabo en las universidades de Minnesota y St. Louis. Se demostró que el nucleido radiactivo cobre-62 es un "emisor de positrones", muy valioso en la reproducción del núcleo sanguíneo, y que otros compuestos de cobre pueden transportar fármacos hasta las células vivas, incluso hasta las células cerebrales» (Zecharia Sitchin).


    18. ASTRO DESCONOCIDO Y EL HALLEY

  • El año 1393 AEC, la Tierra detuvo su Movimiento de Rotación por un día. América estuvo a oscuras durante 20 Hrs. Cuando la Larga Noche terminó, los Dioses conmemoraron el hecho levantando las Pirámides del Sol y de la Luna en Teotihuacán.

  • Los textos babilónicos y asirios hablan de «los siete malignos, nacidos en los vastos cielos, desconocidos en el cielo, desconocidos en la Tierra» que «atacaron a Sin y a Shamash» (la Luna y el Sol), afectando al mismo tiempo a Ishtar (Venus) y a Adad (Mercurio). ¿Sería un cometa fragmentado en 7 pedazos?

  • «También vimos allí Nefilims, hijos de Anak, de la Raza de los Anakim, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos» (Números 13:33).

  • El término hebreo para designar «cometa» es Kojav Shavit, «Estrella Cetro». En el Libro de Números (24:17), el Profeta Balam habla de «una estrella de Jacob», «un cetro de Israel» que estaba por aparecer. Zecharia Sitchin propone que éste sería el Cometa Halley, que habría aparecido por el año 1390 AEC. El paso del Halley también coincidió con las revueltas judías de los años 164 AEC y 66 EC.


    19. RAMSÉS II

  • «Yo soy tu padre. Yo asumí la forma de Mendes, el Señor Carnero, y te engendré dentro de tu augusta madre» (Palabras del dios Ptah [Enki] al Faraón Ramsés II, Anales Reales egipcios).


    20. BIBLIA

  • Extrañamente, la Biblia hebrea comienza con una letra Beth [B], y no con una Alef [A]. ¿Tal vez le fue suprimido el Alef? Aquel primer versículo («En el principio, creó Dios los Cielos y la Tierra»), cambiaría radicalmente si se agregase (¿Restituyese?) aquella Alef. Entonces, diría: «El Padre del Principio creó a los Dioses, los Cielos y la Tierra».

  • El Genoma Humano está compuesto por 22 Cromosomas (más dos que determinan el sexo). El ADN opera cuando 3 de sus 4 «letras», o ácidos nucleicos, se combinan en 22 series diferentes de tríos de aminoácidos que actúan como «verbos» a partir de los cuales se forman «palabras» proteínicas. En el idioma hebreo se emula esto, al utilizar 22 letras para componer tríos que sirven como verbos raíz para formar palabras.

  • Según Sitchin, la Biblia hebrea se refiere al extinguido Planeta Tiamat con el nombre de Tehom, a Nibiru con el nombre de Olam, a los Anunnaki con los nombres de Anakim, Elohim y Nefilim; a sus Naves Espaciales con el nombre de Shem, y a los híbridos con el nombre de Gibborim.

  • «En un pasaje de II Reyes, capítulo 23, que trata de la destrucción de emblemas idólatras, se nombra específicamente a un planeta llamado "El Señor" (El Ba?al), además del Sol y de la Luna, y del resto de las huestes del cielo. En el Libro de Eclesiastés (12:2), también se nombra a un cuerpo celeste llamado "La Luz", que aparecía entre el Sol y la Luna. Creemos que se trata de referencias a Nibiru» (Zecharia Sitchin).

  • «Y quitó a los sacerdotes idólatras [...] y asimismo a los que quemaban incienso a Baal, al Sol y a la Luna, y a los Signos del Zodíaco, y a todo el Ejército de los Cielos» (2 Reyes 23:5).

  • «Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos [...], antes que se oscurezca el Sol, y la Luz, y la Luna y las Estrellas [...]» (Eclesiastés 12:1-2).

  • «Sólo, se extiende por los cielos y camina hacia lo más lejano de lo Profundo. Llega hasta la Osa Mayor, Orión y Sirio y las Constelaciones del Sur [...]. Sonríe su rostro sobre Tauro y Aries; desde Tauro hasta Sagitario, Él irá» (Job, describiendo el recorrido de Nibiru en su órbita retrógrada).

  • «La Tradición asevera que la distancia entre el Cielo y la Tierra precisaría de un viaje de 3.500 años de duración» (Midrash hebreo). Esto se acerca mucho a los 3.600 años de la órbita de Nibiru.


    21. EL ARCA

  • «En un famoso relato de misterio de Sherlock Holmes, la pista para resolver el asesinato era la pregunta: "¿Por qué no ladró el perro?". Y conviene hacer la misma pregunta en lo referente a la desaparición de la reliquia más venerada del éxodo y a los Diez Mandamientos: ¿Por qué no hubo alarma y lágrimas cuando el Sanctasantórum dejó de albergar el Arca de la Alianza? Cuando los exiliados regresaron de Babilonia para construir el Segundo Templo, dieron por sentada la ausencia del Arca. Era como si alguien enterado supiera que su ausencia estaba perfectamente bien, que estaba sana y salva en algún otro lugar» (Zecharia Sitchin).

  • Según el Talmud, el Rey Josías (641-610 AEC) ocultó el Arca de la Alianza como precaución ante el ataque babilónico que terminó ocurriendo el 597 AEC. Una versión afirma que el Arca fue trasladada a un duplicado del Templo de Jerusalén en la Isla Elefantina, en Egipto. El Profeta Jeremías pudo estar implicado en el traslado. El Libro de Isaías habla de un altar a Yahweh «en mitad de Egipto», como si estuviera refiriéndose a la Isla Elefantina. Esta versión es intrigante, porque esta isla estuvo asociada en el Antiguo Egipto con el dios Khnum, alias Ptah, alias el dios sumerio Enki.


    22. ALEJANDRO MAGNO Y MARDUK

  • Según Zecharia Sitchin, Marduk murió el año 484 AEC, siendo enterrado en el Esagil, su Ziggurat en Babilonia, el cual fue saqueado por el rey persa Jerjes el año 482 AEC. De este modo, el cadáver de Marduk se perdió.

  • Se rumoreaba que Alejandro Magno era hijo de Zeus-Amón-Marduk. En la Primavera del 331 AEC, Alejandro se dirigió al Oasis de Siwa, en Egipto, donde se encontraba el Gran Templo y Oráculo de Amón-Ra, para que éste le reconociese como hijo. Allí le dijeron que Amón estaba muerto, y que su tumba se encontraba en Babilonia. Alejandro fue allá, al Ziggurat del Esagil, la tumba de Marduk, y rindió homenaje al fallecido dios.


    23. SUMEROLOGÍA

  • En 1876, George Smith, del Museo Británico, recomponiendo las tablillas rotas que se habían encontrado en la biblioteca real de Nínive (la capital asiria), publicó ?El Génesis Caldeo?, y demostró más allá de toda duda que el relato bíblico de la Creación se escribió por primera vez en Mesopotamia, milenios de años antes.

  • Hace décadas, un niño le preguntó a su profesor de Religión por qué se traduce la palabra Nefilim como «Gigantes», si dicha palabra deriva de Nafol, que significa «Venir abajo». En vez de ser felicitado por su perspicacia lingüística, aquel niño se llevó una dura reprimenda: «¡Sitchin, siéntate! ¡No cuestiones la Biblia!», le espetó el profesor, lleno de cólera. Ahí fue cuando comenzó todo...


    24. ACTUALIDAD

  • El Monte Sinaí o Monte Horeb del Éxodo, no es el que se cree. Múltiples investigaciones, incluyendo la de Zecharia Sitchin, apuntan a una montaña situada en el Paralelo 30, cuya cima, curiosamente, tiene forma de Disco Volador, y un color blanquecino que contrasta con el color del resto del área. En 1972, Sitchin fletó una avioneta para sobrevolar la montaña y tomar fotografías. En éstas se ve una gran cueva de entrada perfectamente circular, y más arriba, una serie de aberturas espaciadas de modo regular. Junto a la cueva, parecía haber un gigante con armadura. Sitchin siempre quiso volver al lugar y descender el helicóptero para explorar el lugar, pero las condiciones políticas se lo impidieron.

  • Uno de los nombres sumerios de Urano es MASHSIG, palabra que Zecharia Sitchin tradujo en 1976 como «Verdoso Brillante». En base a la información sumeria, Sitchin lo describió como un planeta acuoso. Diez años después, en 1986, el Voyager 2 entregaba las primeras imágenes a color de Urano, mostrando un brillante color verde azulado. Y, para sorpresa de los científicos, los datos mostraban que Urano no estaba cubierto de gases, sino de agua.

  • «Según el The New York Times de este domingo (véase documento adjunto) ?los astrónomos están tan seguros de la existencia del décimo planeta que creen que lo único que falta es darle un nombre?. Bien, pues, los antiguos ya le pusieron nombre: Nibiru en sumerio, Marduk, en babilonio; y creo que tengo el derecho a insistir en que se le llame así» (Carta de Zecharia Sitchin a la Sociedad Planetaria, 31 de Enero de 1983).

  • En 1984, los científicos del Centro Espacial Goddard encontraron en el Espacio Interestelar un desconcertante surtido del moléculas, inclusive las del inicio de la química orgánica. En 1987, los instrumentos de la NASA descubrieron que las Supernovas producían la mayor parte de los casi 100 elementos, incluyendo el Carbono, que contienen los organismos vivos de nuestro Planeta. Cualquiera con dos dedos de frente podía concluir, ya en esa época, que la Vida debe ser algo rutinario en el Universo.

  • En 1987, el Decano de Antropología de la Universidad de Florencia (Italia), dijo que los experimentos que se estaban llevando a cabo podían llevar a la «creación de una nueva raza de esclavos, de un antropoide hijo de madre chimpancé y padre humano». Uno de los lectores de Sitchin le envió un recorte de la historia con el comentario, «¡Bueno, Enki, ya estamos aquí otra vez!».

  • En Julio de 1988, Rusia lanzó las sondas Fobos 1 y 2, para investigar la pequeña luna Fobos, que los expertos sospechaban que era artificial. Fobos 1 desapareció súbitamente, sin enviar un solo dato. La Fobos 2 llegó a Marte en Enero de 1989, y envió una serie de fotografías que mostraban la sombra de un gigantesco objeto tubular, y luego un misil que había sido lanzado desde la luneta. Acto seguido, la Fobos 2 desapareció. El incidente llevó a la rápida adopción, en Abril de 1989, de un acuerdo secreto internacional titulado «Declaración de Principios concerniente a las actividades posteriores a la detección de Inteligencia ET».

  • «Las técnicas desarrolladas a finales de 1993 pueden hacer hologramas a grandes distancias, que aparecen con la ayuda de un solo rayo láser enfocado en un cristal. ¿Sería éste el tipo de técnicas (indudablemente, más avanzadas) para que Ezequiel viera, visitara e incluso entrara en un modelo construido, que en realidad se encontraba en algún otro lugar (quizá en Sudamérica)?» (Zecharia Sitchin).

  • «Entre los hallazgos que más me intrigaron [en una isla del Golfo de México]: símbolos de navegación celeste y fórmulas que, cuando se tradujeron, resultaron ser fórmulas matemáticas utilizadas en la actualidad para la navegación, y dibujos precisos de las constelaciones, algunas de las cuales no serían oficialmente descubiertas hasta la era de los modernos telescopios» (Gordon Cooper).

  • «Todo esto me llevó a preguntarme: ¿por qué iban a tener símbolos de navegación celeste, si no hubieran navegado de esa manera? ¿Acaso estos avanzados conocimientos de navegación se desarrollaron independientemente en tres lugares diferentes del mundo antiguo al mismo tiempo? Si no, entonces, ¿cómo pasó de Egipto a Creta y, después, a México? Si esto es así, la razón indica que debieron recibir ayuda» (Gordon Cooper).
  • miércoles, 28 de septiembre de 2011

    Terra Papers: Los Documentos Terra

    Xentinels recomienda la lectura de esta obra. No aceptamos el 100% de su contenido, pero nos parece interesante, y digno de ser considerado:


    «No estamos solos. Los astrónomos están equivocados. Los científicos están equivocados. Ellos están aquí, pero no podemos verlos porque se esconden. Se esconden... a plena vista. Nosotros somos sus siervos, somos sus esclavos, somos su propiedad... somos de ellos».

    (Robert Morning Sky)
    Con el tiempo, el Ser Estelar llegaría a confiar en los seis.

    Mediante el uso de un pequeño cristal para crear imágenes, el visitante comenzó a comunicarse con los jóvenes. Llamándolo el Anciano Estelar, los jóvenes se sentaban a las rodillas de su amigo, examinando todas las imágenes cristalinas con gran cuidado, reuniendo la increíble historia de nuestro sistema solar y la humanidad misma.

    El mensaje del Anciano Estelar era simple: Seres Estelares han estado aquí desde que la Tierra era una roca estéril. Ellos estaban aquí cuando el hombre fue creado y han estado aquí a lo largo de su evolución. En algunos casos su participación fue benevolente; en otros casos, no lo fue. El hombre ha sido guiado... y ha sido engañado. Los Seres Estelares han sido nuestros Dioses... y nuestros Demonios.

    Ellos siempre han estado aquí, y aún están aquí ahora.

    Cuando se le presionaba para que explicara su presencia en la Tierra, el «Anciano Estelar» sorprendió a los seis. Hubo una guerra en los cielos arriba, su nave había sido derribada por fuerzas enemigas!

    Me llaman «Cielo Matutino»... Robert Morning Sky.

    http://www.bibliotecapleyades.net/vida_alien/esp_vida_alien_73.htm

    sábado, 30 de enero de 2010

    URUSHDAUR: Ritual Sumerio para usurpar cuerpos

    Por Xentor Xentinel


    Los Anunnaki, Dioses Sumerios, eran crueles y celosos: protegían a quienes les rendían culto público y privado, y perseguían a quienes no lo hacían o adoraban a otro Dios. Algunos de estos Dioses otorgaban a sus seguidores fuertes poderes mágicos, como una recompensa a su lealtad. El Urushdaur o capacidad de arrojar el Alma del cuerpo de alguien para instalarse en su lugar, se cuenta entre estos poderes otorgados por los Dioses Antiguos.

    El Ritual del Urushdaur (palabra que significa «Arrojar el Alma por medio de la Sangre»), nos ha llegado en parte gracias a unas esferas de terracota extraídas del yacimiento de Eridu, en la actual Irak, que lo relatan con todo lujo de detalles. No obstante, tales esferas no están al alcance del gran público, por obvias razones de seguridad.

    Dichas esferas no han podido ser adecuadamente datadas mediante el procedimiento del Carbono-14, pero serían anteriores a la Gran Inundación que nosotros conocemos como el Diluvio Universal. En España, existe al menos una copia de las mismas en una colección privada de Valencia.

    Los sumerios no apreciaban demasiado la vanidad, así que su uso para cambiar un cuerpo feo por otro hermoso fue relativamente raro, aunque las necesidades políticas o las sustanciosas ofertas económicas, podían decidirles a utilizarlo por esta razón. A la princesa Narfater, por ejemplo, le cambiaron de niña el deforme cuerpo con el que había nacido por el de otra niña, mucho más guapa, que fue robada a sus padres. A cambio, los Sacerdotes y Sacerdotisas que lo hicieron, recibieron suficiente dinero como para construir un nuevo templo, y la garantía de desempeñar un papel político vital en el Reino.

    En la mayoría de casos, el Urushdaur se aplicaba para alcanzar tres objetivos básicos:

  • El primero, lógicamente, era el de curar enfermedades físicas, usurpando el cuerpo de una persona sana. Sin embargo, y dado que el Urushdaur es tanto más ineficaz cuanto mayor es la edad de aspirante y donante, es difícil que fuese usado por ancianos egoístas para cambiar vejez por juventud; pero es posible que se usara para cambiarle el cuerpo a un niño o joven enfermo por otro sano.

  • El segundo objetivo era el de «dar la vuelta» a un enemigo capturado: el sueño de cualquier jefe de espías es introducir a un agente en el cuerpo de un hombre de toda confianza del enemigo.


  • Y el tercero era el de usurpar el poder, introduciendo al aspirante ilegítimo en el cuerpo del Príncipe o Rey legítimo. De ahí vienen leyendas como la de Excálibur, donde el aspirante debe realizar alguna prueba con éxito, que sólo alguien con la mente y el Espíritu del legítimo gobernante puede realizar.

    No todo el mundo podía beneficiarse del Urushdaur. Tras pagar lo que le fuese requerido, el aspirante entraba como esclavo al servicio del Templo durante un período no inferior a 6 meses, durante los cuales era sometido a severas pruebas para determinar si gozaba de un «Espíritu Transportable», además de prestar durísimos servicios, que incluían la Prostitución Sagrada.

    En caso de que el aspirante fuese considerado apto, durante el año siguiente sufría la denominada «inmersión», donde debía someterse a un durísimo tratamiento preparatorio de entre uno y cuatro años de duración, cuyo objeto principal es separar el Alma del cuerpo del aspirante y prepararla para su inserción en otro cuerpo. Este tratamiento incluye complejas técnicas corporales y mentales, la absoluta obediencia y entrega al dios encarnado en el Mago, y el ofrecimiento de dos sacrificios humanos, además de una serie de sacrificios económicos.

    La víctima, entonces, debía ser secuestrada o atraída con engaños para que fuese al lugar específico donde el rito final tendría lugar. En condiciones ideales, este involuntario donante debía ser lo más joven posible, pero no tanto como para no poder soportar el proceso.

    Los sumerios creían que en los primeros años de vida, el Espíritu aún no se ha «fijado» completamente al cuerpo y, por tanto, es más fácil separarlo. En todo caso, el Urushdaur no funcionaba en absoluto cuando el donante tenía más de 21 años, si era mujer, o más de 14, si era varón. En el extremo contrario, si la víctima era demasiado joven, moriría al sufrir los maltratos brutales, auténticas torturas de semanas de duración, necesarias para separar su Alma de su cuerpo físico. Así pues, la mayoría de estos desdichados donantes, eran niños y niñas entre los 8 y los 14 años.

    Estos tormentos podían durar entre un mes y cuatro, dependiendo de la resistencia del donante a separarse de su cuerpo. Finalmente, se practicaba un prolongado ritual donde el Alma de la víctima era extraída y guardada en un recipiente, cediendo así su cuerpo al aspirante, que fallecía en el proceso. El cuerpo del aspirante era enterrado en secreto y de modo anónimo, como «No-Portador-de-Alma»; el Alma del donante debía conservarse en lugar secreto, pues si el recipiente se rompía, su Alma quedaría liberada, y volvería en forma de fantasma a reclamar su cuerpo.

    Aunque no siempre salía bien la cosa. Una de las Tablillas nos revela que el Urushdaur tenía éxito «en 40 de cada 60 niños pequeños, en 30 de cada 60 niños mayores, en 25 de cada 60 adolescentes, en 12 de cada 60 jóvenes, en 3 de cada 60 personas maduras, y en 1 de cada 60 ancianos», sin dejar de lamentar que «20 de cada 60 donantes mueran debido a la dureza de las ceremonias preparatorias». Estas diferencias por edades obedecen al grado de fijación del Alma al cuerpo que, también en el aspirante, es mayor mientras más viejo se es.

    ¿Y si se fracasaba? Pues existían dos opciones: vuelta a empezar, o convertirse en Sacerdote o Sacerdotisa de por vida, pues los secretos del Urushdaur no podían quedar por ahí en manos de alguien fracasado y resentido.


    ¿HAN REALIZADO LOS REPTILIANOS EL URUSHDAUR?

    Este tema lo he encontrado por «casualidad», mientras buscaba información sobre la lengua sumeria, y me ha interesado en gran manera, pues durante los últimos años me he estado preguntando si los Anunnaki son Humanos, como cree Zecharia Sitchin, o Reptiles, como creen David Icke y Anton Parks, entre otros.

    Un día se me ocurrió que, quizá en algún momento, los Reptilianos abdujeron a algunos Anunnaki Humanos, para expulsar sus Almas y usurpar sus cuerpos, proceso que el investigador Preston Nichols denomina «Shove-In» o «Force-In», para diferenciarlo de aquel conocido como «Walk-In», en donde hay un previo acuerdo con el dueño original del cuerpo, para que éste lo abandone y ceda voluntariamente a su nuevo usuario.

    Ahora me entero que esto mismo que Nichols llama «Shove-In» o «Force-In», se conocía en Sumeria como Urushdaur, y si los Sacerdotes Sumerios lo practicaban, entonces, con mayor razón los Alienígenas. Si los Anunnaki eran Humanos, como cree Sitchin, entonces, los Reptilianos pudieron haber practicado el Urushdaur con algunos de ellos; y más tarde, con los humanos terrestres.

    Esto podría significar que la Elite «Reptiliana» que actualmente gobierna el mundo, podría no ser Reptiliana en un sentido biológico, sino de Alma y de Cuerpo Astral, conservando éstos la apariencia del primer cuerpo biológico en el que encarnaron en el Universo.

    Como postre, les dejo un video del contactado Alex Collier (extracto de su conferencia «Perspectiva Andromedana sobre la Historia Galáctica»), en donde expresa esta misma idea: que las personas que ven a otras personas cambiar de pronto a una apariencia reptil, quizá están presenciando un fenómeno astral y no físico.

    ¿Acaso los Linajes Illuminati realizan el Urushdaur para hacer entrar Entidades Reptilianas en el cuerpo de sus hijos? Alex Collier dice haber recibido información de que al menos una de estas familias (¿Los Rothschild?) realizan el «intercambio» en sus hijos, cuando éstos cumplen 3 años.


    Alex Collier sobre la Élite Reptiliana


    FUENTES PRINCIPALES:
  • «El Trasplante de Cuerpo» (Anónimo).
  • «Cómo robar un cuerpo» (Mizty Covarrubias).
  • «Urushdaur: La Clave Sumeria» (Ricardo Espín).
  • «Abducciones» (Preston Nichols y Peter Moon).
  • sábado, 13 de junio de 2009

    Devas y Asuras: Bandos Anunnaki en disputa

    Por Xentor Xentinel

    A continuación, trascribo lo que dice la «Enciclopedia Microsoft Encarta 2008» sobre el tema «Devas y Asuras», o lo que nosotros llamaríamos «Ángeles y Demonios». Nótese la curiosa discrepancia entre el Hinduísmo y el Zoroastrismo en señalar quiénes son los «buenos» y quienes los «malos».


    Devas y Asuras, en la tradición veda (es decir, basada en los libros sagrados más antiguos o Veda), un grupo de deidades y demonios. Los Devas (se calculan 33) gobiernan las tres regiones del cielo, el aire y la tierra y asisten a la humanidad con sus poderes benéficos. En la lucha cósmica entre las fuerzas del orden y las del caos, los Devas se oponen a los demoníacos Asuras.

    Este conflicto es dramatizado en el mito del océano batido, en el que los dioses supremos arrancan el monte Mandara, envuelven a la serpiente Vasuli en él y lo ponen en el océano. Los Devas tiran de un extremo de la serpiente, los Asuras del otro, batiendo el océano como mantequilla. Finalmente, después de mucho batir, el sol y la luna surgen del océano seguidos por Dhanvantari, el físico de los dioses, que porta el elixir de la inmortalidad. Éste es recibido por los Devas, y provoca una batalla en la que los Asuras son derrotados.

    En otro mito, una batalla hace estragos entre Devas y Asuras durante cientos de años; el demonio búfalo Mahisha secuestra a los Devas, pero los salva la cólera de Vishnú y Shiva, tan intensa que su energía se materializa en la forma de la diosa Durga, que vence al búfalo. A los Devas los guía Indra, el dios guerrero de las tormentas y de la lluvia, que suele representarse montado en un elefante. Rival de Indra es Varuna, dios supremo del orden cósmico, a quien parece que suplantó, y muchos mitos registran las batallas de Indra con los destructivos poderes representados por los Asuras.

    En numerosos mitos los Asuras reciben ayuda de la deidad creadora Brahma: por ejemplo, ésta les permite construir tres grandes ciudades desde donde dominar las regiones del cielo, el aire y la tierra. Sin embargo, en el momento culminante de su gloria, Shiva prende fuego a las ciudades Asura y arroja a sus habitantes al mar.

    En la religión zoroástrica o mazdeísta de Irán, los Asuras o Ahuras fueron asociados bajo la gran deidad Ahura Mazda con las fuerzas del bien, mientras que los Devas o Daevas desempeñaban la función opuesta, siendo asociados con el espíritu maligno Ahrimán.
    Evidentemente, no se trata realmente de la lucha entre el Bien y el Mal. Sólo estamos ante dos bandos Anunnaki en disputa.

    Jinetes de las Nubes - Dioses Cananeos

    Por Zecharia Sitchin
    (Extracto de su libro «Escalera al Cielo»).


    Al frente del panteón cananita había una deidad suprema llamada EL; un término que en hebreo bíblico era genérico para «deidad», derivada de la palabra acadia Ilu, que literalmente significa «El Elevado o Noble». Pero en los relatos cananitas sobre los dioses y los hombres, EL era el nombre personal de una deidad concreta, que representabala autoridad máxima en todos los asuntos, divinos o humanos. Una estela encontrada en Palestina muestra a EL sentado en su trono mientras una deidad más joven le sirve una bebida, probablemente uno de sus numerosos hijos. EL usa un tocado cónico con cuernos, símbolo que caracteriza a los dioses en todo el antiguo Cercano Oriente; la escena está dominada por un globo alado omnipresente, el emblema del Planeta de los Dioses.

    En tiempos pasados, EL era la principal deidad de los Cielos y de la Tierra. Pero cuando tuvieron lugar los sucesos relatados en las tablillas, EL vivía en un retiro relativo, apartado de los hechos cotidianos. Su residencia estaba «en las montañas», en «las dos fuentes de las aguas». «Allí se sentaba en su pabellón, recibiendo a sus emisarios, manteniendo consejos con los dioses y tratando de resolver periódicas disputas entre los dioses más jóvenes». Muchos de ellos eran sus propios hijos; algunos textos sugieren que EL pudo haber tenido 70. De ellos, 30 los tuvo con su consorte oficial Ashera; los otros, con varias de sus concubinas y también con algunas humanas. Un escrito poético cuenta cómo dos mujeres vieron a EL desnudo mientras paseaban por la playa; quedaron encantadas por el tamaño de su pene y terminaron cada una de ellas dándole un hijo.

    Los descendientes principales de EL fueron tres hijos y una hija: los dioses Yam («Océano, Mar»), Ba'al («Señor») y Mot («El Golpeador, Aniquilador»), y la diosa Anat («Ella, la que responde»). Sus nombres y relaciones son fácilmente comparables con los dioses griegos Poseidón (Dios de los Mares), Zeus (Señor de los Dioses) y Hades (Dios del Mundo Más Bajo). Ba'al, como Zeus, estaba siempre armado con un misil relampagueante, y era el toro su símbolo de culto. Cuando Zeus combatió a Tifón, fue su hija Atenea, Diosa de la Guerra y el Amor, la única que le acompañó; y en los relatos egipcios, Isis fue la única que se quedó con su hermano-esposo Osiris. Lo mismo ocurrió cuando Ba'al combatió a sus dos hermanos; su hermana-amante Anat llegó en su ayuda. Como Atenea, ella era por una parte «La Doncella», a menudo ostentando su belleza desnuda; y por otra la Diosa de la Guerra, con el león como el símbolo de su bravura. El Antiguo Testamento la llama Ashtoret.

    Los vínculos con la memoria y creencias prehistóricas egipcias no eran menos obvios que con los griegos. Osiris fue resucitado por Isis después de que ella encontrara sus restos en la ciudad cananita de Biblos. Del mismo modo, Ba'al fue devuelto a la vida por Anat después deque fuera golpeado por Mot. Seth, el adversario de Osiris, era a veces llamado en los escritos egipcios «Seth de Safón»; Ba'al adquirió el título de «Señor de Safón». Los monumentos egipcios del Nuevo Reino a menudo describían a los dioses cananitas como deidades egipcias, llamándolas Min, Reshef y Anthat. Encontramos así los mismos relatos refiriéndose a los mismos dioses, pero con nombres diferentes, en todo el mundo antiguo.

    Los estudios señalan que todos estos relatos son ecos y no versiones verdaderas, de los muchos más antiguos y originales relatos sumerios. Los relatos están repletos de episodios, detalles, epítetos y enseñanzas que también conforman el Antiguo Testamento, confirmando un escenario común (Gran Canaán), y las tradiciones y versiones originales comunes.

    sábado, 6 de diciembre de 2008

    Guerras de Hombres y Dioses

    Por Xentor Xentinel


    SARGÓN (SIGLO 24 AEC)

    Por el año 2371 AEC, en la lejana Mesopotamia, un joven ambicioso tomó el poder. Se le llamó Sharru-Kin, el «Gobernante Justo», pero nuestros libros de texto le llaman Sargón I. Construyó una nueva capital, a la que llamó Agadé, y estableció el reino de Acad.

    La lengua acadia, escrita en forma de cuña (cuneiforme), fue la lengua madre de todas las lenguas semitas, de las cuales todavía están en uso el hebreo y el árabe.

    Sargón, que gobernó durante la mayor parte del Siglo 24 AEC, atribuyó su largo reinado (54 años) al estatus especial que le concedieran los Grandes Dioses, que le hicieron «Supervisor de Ishtar, Sacerdote Ungido de Anu, Gran Pastor Justo de Enlil».

    Según escribió Sargón, fue Enlil el que le dio la región que va desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico. Por tanto, Sargón llevaba hasta «las puertas de la Casa de Enlil» a los Reyes cautivos, atados con cuerdas a los collares de perro que les ponían alrededor del cuello.

    En una de sus campañas por los Montes Zagros, Sargón vivenció las mismas hazañas divinas que los combatientes de Troya presenciarían mil años después. Cuando «estaba entrando en el país de Warahshi... intentando proseguir su avance en la oscuridad... Ishtar hizo que la luz brillara sobre él». Así pudo Sargón «atravesar las tinieblas» de la oscuridad mientras dirigía a sus tropas a través de los pasos montañosos del actual Luristán.


    NARAM-SIN (SIGLO 23 AEC)

    La dinastía acadia que comenzara Sargón alcanzó su culminación bajo su nieto Naram-Sin («Aquel al que ama el dios Sin»), quien ascendió al trono el 2291 AEC. Las conquistas de Naram-Sin se debieron a que su dios le había concedido un arma única, el «Arma del Dios», y también a que los otros Dioses le habían dado su consentimiento explícito —o incluso le habían invitado— a entrar en sus regiones.

    La principal incursión de Naram-Sin fue en dirección noroeste, y entre sus conquistas estuvo la de la Ciudad-Estado de Ebla, cuyo archivo de 20.000 Tablillas de Arcilla, ha provocado un enorme interés científico:

    «Aunque desde los tiempos de la separación de la humanidad ningún Rey había llegado a destruir Arman e Ibla, el dios Nergal abrió el sendero para el poderoso Naram-Sin, y le dio Arman e Ibla. También le dio como regalo desde Amanus, la Montaña de los Cedros, hasta el Mar Superior», es decir, el Mediterráneo.

    Del mismo modo que Naram-Sin podía atribuir sus victoriosas campañas al hecho de haber tenido en cuenta las órdenes de sus Dioses, su caída se atribuyó también al hecho de haber ido a guerrear contra el mundo de los Dioses.

    Los expertos han recompuesto, con fragmentos de diferentes versiones, un texto que ha recibido el título de La Leyenda de Naram-Sin.

    Hablando en primera persona, Naram-Sin explica en este relato de aflicciones que sus problemas comenzaron cuando la diosa Ishtar «cambió sus planes» y los Dioses les dieron su bendición a los «siete Reyes, hermanos, gloriosos y nobles. Sus tropas ascendían a 360.000».

    Llegando de lo que ahora es Irán, invadieron las tierras montañosas de Gutium y Elam al este de Mesopotamia, y llegaron a amenazar a la misma Acad. Naram-Sin les preguntó a los Dioses qué debía hacer, y le dijeron que dejara a un lado las armas y que, en vez de ir a combatir, se fuera a dormir con su mujer (pero, por algún motivo profundo, que evitara hacer el amor).

    Pero Naram-Sin, diciendo que iba a confiar en sus propias armas, decidió atacar al enemigo a despecho del Consejo de los Dioses.

    «Con la llegada del primer año, envié a 120.000 hombres, pero ninguno volvió vivo», confesó Naram-Sin en su inscripción. Gran cantidad de tropas fueron aniquiladas durante el segundo y el tercer años, y Acad comenzó a sucumbir ante la muerte y el hambre.

    En el cuarto aniversario de aquella guerra no autorizada, Naram-Sin apeló al gran Enki para que desautorizara a Ishtar y expusiera su caso ante el resto de los Dioses. Éstos le aconsejaron que desistiera en su lucha, y le prometieron que «en los días por venir, Enlil traerá la perdición sobre los Hijos del Mal», y Acad tendrá un respiro.


    LA CATÁSTROFE (SIGLO 21 AEC)

    La prometida era de paz duró alrededor de 3 Siglos, durante los cuales Sumer, la parte más antigua de Mesopotamia, reemergió como centro de la realeza; y los centros urbanos más antiguos del mundo antiguo —Ur, Nippur, Lagash, Isin, Larsa— florecieron de nuevo.

    Sumer fue, bajo los reyes de Ur, el centro de un imperio que abarcaba la totalidad del Oriente Próximo de la antigüedad. Pero en el año 2025 AEC, el país se convirtió en el campo de batalla de lealtades encontradas y de ejércitos oponentes. Y, entonces, aquella gran civilización —la primera civilización conocida del hombre— sucumbió a una catástrofe de proporciones sin precedentes.

    Fue un acontecimiento fatídico que fue recogido en los relatos bíblicos como la destrucción de Sodoma y Gomorra. Fue un acontecimiento cuyo recuerdo pervivió por mucho tiempo, siendo conmemorado y llorado en numerosos poemas, que dan una descripción gráfica del caos y la desolación que cayeron sobre el centro de aquella antigua civilización.

    Fue, según afirman los textos mesopotámicos, una catástrofe que cayó sobre Sumer como resultado de una decisión del Consejo de los Dioses.

    Llevó casi un siglo repoblar el sur de Mesopotamia, y otro siglo más hasta reponerse por completo de la aniquilación divina. Para entonces, el centro del poder mesopotámico se había desplazado hacia el norte, a Babilonia.

    Allí surgiría un nuevo imperio, que se proclamaría a un ambicioso dios, Marduk, como deidad suprema.


    HAMMURABI (SIGLO 18 AEC)

    Hacia el 1800 AEC, Hammurabi, rey que se hiciera famoso por su código legal, ascendió al trono de Babilonia y empezó a extender sus fronteras. Según sus inscripciones, los Dioses no sólo le decían cuándo debía lanzar sus campañas militares, sino que, además, dirigían literalmente sus ejércitos:

    «Mediante el poder de los Grandes Dioses el Rey, amado del dios Marduk, restableció los cimientos de Sumer y Acad. Por mandato de Anu, y con Enlil al frente de su ejército, con los portentosos poderes que los Grandes Dioses le habían dado, no encontró rival en el ejército de Emutbal y su rey Rim-Sin...».

    Para superar a sus enemigos, el dios Marduk le concedió a Hammurabi una «poderosa arma» llamada el «Gran Poder de Marduk»:

    «Con la Poderosa Arma con la cual Marduk proclamaba sus victorias, el héroe [Hammurabi] venció en la batalla a los ejércitos de Eshnuna, Subartu y Gutium... Con el "Gran Poder de Marduk" venció a los ejércitos de Sutium, Turukku, Kamu... Con el Portentoso Poder que Anu y Enlil le habían dado derrotó a todos sus enemigos hasta el país de Subartu».

    Pero no pasó mucho tiempo antes de que Babilonia tuviera que compartir su poder con un nuevo rival en el norte: Asiria, donde no se proclamó a Marduk como dios supremo, sino al dios barbado Assur («El Que Todo lo Ve»).


    EL REINO HITITA (SIGLOS 18-13 AEC)

    El Reino Hitita floreció hacia el 1750 AEC, e inició su declive 500 años más tarde, cuando los Hititas se vieron acosados por los Aqueos, cuyo ataque sobre el extremo occidental de Asia Menor, fue inmortalizado por Homero en La Ilíada.

    Durante los Siglos anteriores a la Guerra de Troya, los hititas extendieron sus dominios hasta alcanzar proporciones imperiales, sosteniendo que lo habían hecho por mandato de su dios supremo Teshub («El de las tormentas»). Al parecer, se trata del que los sumerios conocieron como Ishkur, hijo menor de Enlil.

    Teshub también era conocido como el «Dios de la Tormenta Cuya Fuerza Causa Muertes», y los Reyes Hititas sostenían que, en ocasiones, el mismo dios echaba una mano en la batalla.

    El Rey Murshilis, por ejemplo, escribió que una vez, «El Poderoso Dios de la Tormenta», «mostró su divino poder y lanzó un rayo» al enemigo, propiciando su derrota. Ayudando también a los Hititas en la batalla estaba la diosa Ishtar, también conocida como la «Dama del Campo de Batalla». Ella misma, desde el cielo, «bajaba para aplastar a los países hostiles».

    La influencia de los hititas se extendió por el sur hasta Canaán, pero no llegaron allí como conquistadores, sino como colonos. Trataron a Canaán como zona neutral, sin establecer ninguna pretensión sobre ella, a diferencia de la actitud mantenida por los egipcios.

    (Porque, una y otra vez, los Faraones, sirvientes de Marduk, intentaron extender sus dominios por el norte hasta Canaán y el Líbano).

    Las inscripciones de los hititas sugieren que éstos iban a la guerra sólo cuando los Dioses daban la orden, que al enemigo se le daba la ocasión de rendirse pacíficamente antes del inicio de las hostilidades, y que, una vez ganada la guerra, los hititas se daban por satisfechos con los tributos y la toma de cautivos: las ciudades no eran saqueadas y la población no era masacrada.


    LA BATALLA DE MEGGIDO (SIGLO 15 AEC)

    Pero el año 1470 AEC, el Faraón Tutmosis III derrotó finalmente a una coalición de reyes cananeos en Megiddo, y tuvo el orgullo de decir en sus inscripciones:

    «Después, su majestad fue al norte, saqueando ciudades y asolando poblaciones».

    Acerca de un Rey vencido, el Faraón escribió:

    «Asolé sus ciudades, incendié sus poblaciones, e hice montículos de ellas. Nunca podrán volver a asentarse allí. Capturé a todas sus gentes. Hice prisioneros. Me llevé sus ingentes ganados, así como sus bienes. Le quité todos los recursos vitales. Segué sus cereales y talé todas sus arboledas y sus hermosos árboles. Lo destruí por completo».

    Y todo esto lo hizo, según escribió el faraón, con la aprobación de Amón-Ra (Marduk), su dios.


    EL DIOS DE ISRAEL (SIGLO 15 AEC)

    El dios Amón, a cuyas órdenes de batalla atribuían los egipcios su crueldad, encontró la horma de su zapato en el Dios de Israel.

    El año 1434 AEC, Jehovah (al parecer, otro nombre para Ishkur), golpeó a Egipto con una serie de aflicciones que no sólo buscaban suavizar el corazón de su soberano, sino que también pretendían ser un «castigo contra todos los Dioses de Egipto».

    La milagrosa liberación de los israelitas del cautiverio de Egipto en dirección a la Tierra Prometida se atribuye en el relato del Éxodo a la intervención directa de Jehovah en aquellos trascendentales acontecimientos:

    «Y viajaron desde Sukot y acamparon en Etham, al borde del desierto. Y Jehovah iba delante de ellos, de día en un pilar de nube para dirigirles el camino, y de noche en un pilar de fuego para darles luz».

    Después sobrevino una batalla naval de la cual el Faraón prefirió no dejar inscripciones. Sabemos de ella por el Libro del Éxodo:

    «Y el corazón del Faraón y de sus sirvientes se tornó duro con respecto al pueblo... Y los egipcios salieron en su persecución, y los sorprendieron acampados junto al mar... Y Jehovah hizo retroceder al mar con un fuerte viento del este toda aquella noche, y secó las aguas. Y las aguas se separaron. Y los Hijos de Israel cruzaron por mitad del mar, sobre tierra seca...».

    Al romper el día, cuando los egipcios se dieron cuenta de lo que había ocurrido, el Faraón dio la orden de que los carros siguieran a los israelitas. Pero:

    «Y sucedió que, en la vigilia matutina, Jehovah contempló el campamento de los egipcios desde el pilar de fuego y nube. Y sembró la confusión en el campamento egipcio y aflojó las ruedas de sus carros, haciendo dificultosa su conducción. Y los egipcios dijeron: "Huyamos de los israelitas, pues Jehovah lucha por ellos contra Egipto"».

    Pero el soberano egipcio, en su persecución a los israelitas, ordenó a sus carros que prosiguieran con el ataque. El resultado fue calamitoso para los egipcios:

    «Y las aguas volvieron, y cubrieron a carros y jinetes y a todo el ejército del Faraón que les seguía. No quedó ni uno de ellos... E Israel contempló el gran poder que Jehovah había mostrado sobre los egipcios».


    LA BATALLA DE KADESH (SIGLO 13 AEC)

    El lenguaje bíblico es casi idéntico al utilizado por un Faraón posterior, Ramsés II, para describir la milagrosa aparición de Amón-Ra junto a él en una batalla decisiva sostenida contra los hititas en el 1286 AEC.

    En la batalla, que tuvo lugar en la Fortaleza de Kadesh, en el Líbano, se enfrentaron cuatro divisiones del faraón Ramsés II contra las fuerzas movilizadas por el Rey Hitita Muwatallis desde todas las partes de su imperio.

    Concluyó con la retirada de los egipcios, cortando en seco la embestida de éstos por el norte hacia Siria y Mesopotamia. También agotó los recursos hititas, debilitándoles y dejándoles al descubierto.

    La victoria de los hititas pudo haber sido más decisiva, pues a punto estuvieron de capturar al mismo Faraón. Sólo se han encontrado partes de inscripciones hititas que tratan de esta batalla. Pero Ramsés, a su regreso a Egipto, vio conveniente describir con detalle su milagroso escape.

    En las inscripciones de las paredes del templo, acompañadas por detalladas ilustraciones, Ramsés cuenta que los ejércitos egipcios llegaron a Kadesh y acamparon al sur, preparándose para la batalla. Pero, sorprendentemente, los enemigos hititas no se lanzaron al combate.

    Entonces, Ramsés ordenó a dos de sus divisiones que avanzaran hacia la Fortaleza. Fue entonces cuando aparecieron de la nada los carros hititas, atacando por detrás a las divisiones que avanzaban, y provocando el caos en los campamentos de las otras dos divisiones.

    Cuando, presas del pánico, las tropas egipcias se pusieron en fuga, Ramsés se dio cuenta de pronto de que «Su Majestad estaba totalmente solo con su guardia personal». Y «cuando el Rey miró detrás de sí, vio que estaba bloqueado por 2.500 carros» de los hititas.

    Abandonado por sus oficiales, aurigas e infantería, Ramsés se volvió a su dios, recordándole que se encontraba en aquel aprieto por haber seguido sus órdenes:

    «Y Su Majestad dijo: "¿Y ahora qué, Padre mío Amón? ¿Acaso un padre va a olvidar a su hijo? ¿Acaso he hecho algo sin ti? Todo lo que hice o dejé de hacer, ¿No fue de acuerdo con tus mandatos?"».

    Al recordar al dios egipcio que el enemigo se debía a otros dioses, Ramsés siguió preguntando:

    «¿Qué son estos asiáticos para ti, Oh Amón? Estos desgraciados que no saben nada de ti, Oh Dios».

    Y mientras Ramsés seguía implorando a su dios Amón para que le salvara, pues los poderes del dios eran mayores que los de «millones de soldados de a pie, de cientos de miles de aurigas», sucedió el milagro: ¡El dios apareció en el campo de batalla!

    «Amón me escuchó cuando le llamé. Extendió su mano sobre mí y me regocijé. Se puso detrás de mí y gritó: "¡Adelante! ¡Adelante! ¡Ramsés, amado de Amón, estoy contigo!"».

    Y, siguiendo el mandato de su dios, Ramsés rompió entre las tropas enemigas. Bajo la influencia del dios, los hititas se debilitaron inexplicablemente: «Bajaban los brazos, eran incapaces de disparar sus flechas, ni de levantar sus lanzas».

    Y se decían unos a otros: «No es un mortal el que está entre nosotros: es un poderoso dios. Sus hazañas no son las hazañas de un hombre. Un dios está entre sus miembros».

    Así, sin oposición, matando enemigos a diestra y siniestra, Ramsés se las compuso para escapar.

    Tras la muerte de Muwatallis, Egipto y el Reino Hitita firmaron un tratado de paz, y el Faraón reinante tomó a una princesa hitita para que fuera la esposa principal.

    Era necesaria la paz, porque tanto los hititas como los egipcios sufrían cada vez más los ataques de los «Pueblos del Mar»: invasores de Creta y de otras islas griegas.

    Éstos se habían afianzado en las costas mediterráneas de Canaán hasta convertirse en los Filisteos bíblicos, pero sus ataques sobre el mismo Egipto fueron rechazados por el Faraón Ramsés III, que conmemoró las escenas de la batalla en las paredes del templo.

    Éste atribuyó sus victorias a su estricta adhesión a «los planes del Todo Señorío, mi augusto y divino padre, el Señor de los Dioses». Era a este dios, Amón-Ra, a quien había que atribuir las victorias: pues era «Amón-Ra el que iba detrás de él, destruyéndolos».


    LA GUERRA DE TROYA (SIGLO 12 AEC)

    Una de las guerras sobre las que más se ha fantaseado, cuando «el amor hizo que se botasen un millar de navíos», fue la Guerra de Troya, entre los Aqueos griegos y los Troyanos. La declararon los griegos para obligar a los troyanos a devolver a la hermosa Helena a su esposo legítimo.

    Durante mucho tiempo se creyó que la Guerra de Troya, e incluso la misma Troya, no eran más que mitología. Pero en la actualidad, sabemos que Troya existió realmente, y que estaba emplazada en lo que hoy es el Monte Hissarlik, en el Oeste de Turquía.

    También se acepta que la Guerra de Troya fue una realidad histórica que tuvo lugar hacia el 1200 AEC. Fue entonces, según las fuentes griegas, cuando hombres y Dioses lucharon hombro con hombro.

    Sin embargo, en un relato épico griego, el Kypria, se daba a entender que esta guerra fue premeditada por el gran dios Zeus (al parecer, Utu-Shamash, hijo de Nannar-Sin y nieto de Enlil):

    «Hubo un tiempo en que miles y miles de hombres sobrecargaban el amplio seno de la Tierra. Y por compasión a ellos, Zeus, en su gran sabiduría, decidió aligerar la carga de la Tierra.

    »De modo que provocó la contienda de Ilion (Troya) a tal fin: para, a través de la muerte, provocar un vacío en la raza de los hombres».

    Homero, el rapsoda griego que hizo el relato de los acontecimientos de esta guerra en La Ilíada, culpaba a los Dioses por su capricho al instigar el conflicto y por haberlo vuelto y revuelto hasta hacerle alcanzar tan grandes proporciones.

    Al actuar de forma directa o indirecta, a veces de modo visible y a veces sin ser vistos, los distintos dioses empujaban a los actores principales de este drama humano a su capricho. Y detrás de todo esto estaba Jove (Júpiter/Zeus):

    «Mientras los otros Dioses y los guerreros en el campo dormían profundamente, Jove estaba bien despierto, pues estaba pensando cómo honrar a Aquiles y destruir a mucha gente en los barcos de los aqueos».

    Aún antes de entablarse la batalla, en el 1194 AEC, el dios Apolo comenzó las hostilidades:

    «Se sentó lejos de los barcos con el rostro tan oscuro como la noche, y su arco de plata llevaba la muerte cada vez que disparaba una flecha en medio de ellos [los aqueos]... Durante 9 días enteros disparó sus flechas entre la gente... Y a lo largo de todo el día estaban ardiendo las piras de los muertos».

    Cuando ambos bandos acordaron posponer las hostilidades en el 1184 AEC, con el fin de que sus líderes pudieran decidir la cuestión en un combate singular mano a mano, los Dioses, disgustados, le dijeron a Minerva:

    «Métete entre las huestes de troyanos y aqueos, e ingéniatelas para que los troyanos sean los primeros en romper su juramento y caigan sobre los aqueos».

    Entusiasmada con su misión, Minerva «cruzó el cielo como un meteoro brillante... con una cola ígnea de luz como estela». Más tarde, para que la terrible guerra no se detuviera por la noche, Minerva convirtió la noche en día iluminando el campo de batalla:

    «Levantó el grueso velo de la oscuridad de sus ojos, y gran cantidad de luz cayó sobre ellos, tanto en el lado donde estaban los barcos como en donde rugía el combate. Y los aqueos pudieron ver a Héctor y a todos sus hombres».

    Mientras crecía la violencia en las batallas, arrojando en ocasiones a un héroe contra otro, los Dioses no perdían de vista a otros guerreros destacados, abalanzándose para sacar de un aprieto a un héroe en apuros, o para tener dispuesto un carro sin auriga.

    Pero cuando los Dioses y las Diosas se encontraban en bandos opuestos y empezaban a hacerse daño unos a otros, Zeus detenía el combate y les ordenaba que se mantuvieran aparte de la lucha de los mortales.

    Aunque la tregua no duraba demasiado, pues muchos de los principales combatientes eran hijos de Dioses o Diosas (con parejas humanas). Marte se enfureció enormemente cuando su hijo Ascálafo resultó muerto al ser atravesado por un aqueo. Y le anunció a los otros Inmortales:

    «No me culpéis, oh Dioses que moráis en el cielo, si voy a los barcos de los aqueos y vengo la muerte de mi hijo, aún cuando al final sea alcanzado por el Rayo de Jove y yazga entre sangre y polvo en medio de los cadáveres».

    Homero escribió:

    «Mientras los Dioses se mantenían a distancia de los guerreros mortales, los aqueos predominaban, pues Aquiles, que durante largo tiempo se había negado a pelear, estaba ahora con ellos».

    Pero a la vista de la creciente ira de los Dioses, y de la ayuda que los aqueos estaban teniendo ahora con el semidiós Aquiles, Jove cambió de opinión:

    «"Por mi parte, permaneceré aquí, sentado en el Monte Olimpo, y observaré tranquilamente. Pero vosotros meteos entre troyanos y aqueos, y que cada uno ayude a su bando según su disposición".

    »Así habló Jove, y dio la orden de combatir. Por lo que los Dioses tomaron sus distintos bandos y fueron a la batalla».


    TIGLAT-PILESAR (SIGLO 12 AEC)

    Mientras Babilonia se metía con los países del sur y del este, los asirios extendieron sus dominios hacia el norte y hacia el oeste, hasta «el país del Líbano, a orillas del Gran Mar». Eran países que estaban en los dominios de los dioses Ninurta y Adad (Ishkur-Jehovah), y los Reyes Asirios tomaban buena cuenta de lanzar sus campañas por mandato explícito de estos Grandes Dioses.

    Así, Tiglat-Pilesar I conmemoró sus guerras, en el Siglo 12, con las siguientes palabras:

    «Tiglat-Pilesar, el rey legítimo, Rey del Mundo, Rey de Asiria, Rey de las Cuatro Regiones de la Tierra: El valeroso héroe, guiado por los mandatos dignos de confianza de Assur y Ninurta, los Grandes Dioses, sus Señores, venciendo así a sus enemigos...

    »Por orden de Mi Señor Assur, conquisté por mi mano desde más allá del bajo río Zab hasta el Mar Superior, que está en el oeste. Tres veces marché contra los países Nairi... Hice que 30 Reyes de los países Nairi se postraran a mis pies. Tomé rehenes de ellos, y recibí como tributo suyo caballos dóciles al yugo...

    »Por mandato de Anu y Adad, los Grandes Dioses, mis Señores, fui a las montañas del Líbano, y corté vigas de cedro para los templos de Anu y Adad».

    Al asumir el título de «Rey del Mundo, Rey de las Cuatro Regiones de la Tierra», los Reyes Asirios desafiaban directamente a Babilonia, pues ésta dominaba la antigua región de Sumer y de Acad.

    Para legitimizar su afirmación, los Reyes Asirios tenían que tomar el control de aquellas antiguas ciudades donde los Grandes Dioses tuvieron sus hogares en los días de antaño. Pero el camino hasta esas ciudades estaba bloqueado por Babilonia.


    SALMANASAR III (SIGLO 9 AEC)

    La hazaña la logró Salmanasar III en el Siglo 9 AEC, que dijo en sus inscripciones:

    «Marché contra Acad para vengar... e infligir la derrota... entré en Kutha, Babilonia y Borsippa.

    »Ofrecí sacrificios a los dioses de las ciudades sagradas de Acad. Continué río abajo hasta Caldea, y recibí tributo de todos los Reyes de Caldea...

    »En aquel tiempo, Assur, el Gran Señor... me dio el cetro, el báculo... todo lo que hacía falta para gobernar al pueblo.

    »Yo sólo actuaba bajo los mandatos dignos de crédito que me daba Assur, el Gran Señor, Mi Señor, que me ama».

    En el relato de sus distintas campañas, Salmanasar afirmaba que alcanzó sus victorias gracias a las armas que le proporcionaban los Dioses:

    «Combatí con la Fuerza Poderosa que Assur, Mi Señor, me había dado. Y con las potentes armas que Nergal, mi guía, me había regalado».

    Se dice que el Arma de Assur tenía un «fulgor aterrador». En una guerra con Adini, el enemigo huyó al ver «el aterrador Fulgor de Assur. Esto les sobrecogió».


    SENAQUERIB (SIGLO 7 AEC)

    Tras varios intentos, Babilonia fue saqueada al fin por el Rey Asirio Senaquerib en el 689 AEC. Pero esto sólo pudo ocurrir porque su propio dios, Marduk, se enfureció con su rey y con su pueblo, decretando que «70 años será la medida de su desolación»: exactamente lo mismo que decretara posteriormente el Dios de Israel para Jerusalén.

    Al someter la totalidad de Mesopotamia, Senaquerib pudo asumir al fin el ansiado título de «Rey de Sumer y Acad».

    En sus inscripciones, Senaquerib relató también sus campañas militares a lo largo de la costa del Mediterráneo, que le llevaron a combatir con los egipcios a las puertas de la Península del Sinaí.

    La lista de ciudades conquistadas parece un capítulo del Antiguo Testamento: Sidón, Tiro, Biblos, Akko, Ashdod, Ascalón, ciudades fortificadas que Senaquerib «aplastó» con la ayuda de «el sobrecogedor Fulgor, el Arma de Assur, Mi Señor».



    Los relieves que ilustran sus campañas (como el que representa el asedio de Lakish) muestran a los atacantes utilizando proyectiles con forma de cohete contra sus enemigos.

    En las ciudades conquistadas, Senaquerib mató a sus delegados y patricios, y colgó sus cuerpos en postes que dispuso alrededor de la ciudad. A los ciudadanos normales los consideró prisioneros de guerra.



    En cierto objeto, conocido como el Prisma de Senaquerib, se ha conservado una inscripción histórica en la cual éste hace mención del sometimiento de Judá y de su ataque a Jerusalén.

    La disputa que Senaquerib tuvo con su Rey, Ezequías, fue debida al hecho de que éste tenía prisionero a Padi, rey de la ciudad filistea de Ecrón, «que era leal por su solemne juramento al dios Assur».

    Senaquerib escribió:

    «Al igual que hice con Ezequías de Judá, que no se sometió a mi yugo, puse sitio a 46 de sus ciudades fortificadas y fuertes amurallados, así como a incontables poblaciones de los alrededores [...]. Al mismo Ezequías hice prisionero en Jerusalén, su residencia real. Como a un pájaro en una jaula lo rodeé de terraplenes [...]. Las ciudades que había saqueado las separé de su país y se las entregué a Mitini, Rey de Ashdod; Padi, Rey de Ecrón; y Silibel, Rey de Gaza. Reduciendo así su reino».

    El sitio de Jerusalén ofrece varios detalles significativos. No hubo un motivo directo, sino indirecto: que estuviera retenido allí contra su voluntad el leal Rey de Ecrón.

    El «sobrecogedor Fulgor, el Arma de Assur», que empleó para «aplastar las ciudades fortificadas» de Fenicia y Filistea, no se utilizó contra Jerusalén. Y el habitual final de las inscripciones —«Luché con ellos y les infligí la derrota»— no aparece en el caso de Jerusalén. Senaquerib se limitó a reducir el tamaño de Judea, entregando las regiones periféricas a los Reyes vecinos.

    Además, la habitual afirmación de que un país o una ciudad fueron atacados siguiendo las «órdenes dignas de crédito» del dios Assur, también están ausentes en el caso de Jerusalén. Y uno se pregunta si esto querrá decir que el ataque a la ciudad fue un ataque no autorizado, un capricho de Senaquerib, que no el deseo de un dios.

    Esta intrigante posibilidad se convierte en una convincente probabilidad cuando leemos la otra parte de la historia, la que nos llega a través del Antiguo Testamento.

    Mientras Senaquerib pasaba por alto su fracaso en conquistar Jerusalén, el relato que aparece en el Segundo Libro de Reyes (Capítulos 18 y 19), nos ofrece la historia al completo.

    Por la crónica bíblica nos enteramos de que «en el 14º año del Rey Ezequías, Senaquerib, Rey de Asiria, cayó sobre todas las ciudades amuralladas de Judá y las conquistó». Entonces, envió a dos de sus generales con un gran ejército hacia Jerusalén, la capital.

    Pero, en vez de asaltar la ciudad, el general asirio Rab-Shakeh entabló un intercambio verbal con los dirigentes de la ciudad, una conversación que insistió en mantener en hebreo, para que toda la población pudiera entenderles.

    ¿Qué es lo que tenía que decir que el populacho tuviera que saber? El texto bíblico lo deja claro: ¡Las conversaciones tenían que ver con la cuestión de si la invasión asiria de Judea estaba autorizada por el Señor Jehovah o no!

    «Y Rab-Shakeh les dijo: "Decidle a Ezequías: Así dice el Gran Rey, el Rey de Asiria: ¿Qué confianza es ésa en la que te fías? Si me decís: 'Nosotros confiamos en Yahveh, nuestro Dios' [...]. Entonces, ¿Es que he venido contra este lugar para destruirlo sin Jehovah? Jehovah me dijo: "¡Sube contra esa tierra y destruyela!"».

    Cuanto más rogaban los ministros del Rey Ezequías, de pie ante las murallas de la ciudad, que Rab-Shakeh dejara de decir esas falsedades en hebreo, y que las expresara en arameo, que por entonces era el idioma de la diplomacia, más se acercaba Rab-Shakeh a las murallas para gritar sus palabras en hebreo, con el fin de que todos pudieran oírlo.

    No tardó en emplear un lenguaje más duro con los emisarios de Ezequías, para acabar degradando al mismo Rey. Y al final, exaltado por su propia oratoria, Rab-Shakeh abandonó el reclamo de tener el permiso de Jehovah para atacar Jerusalén, y se puso a subestimar al mismísimo Dios.

    Cuando a Ezequías se le relató la blasfemia, «desgarró sus vestidos y se cubrió de sayal, y se fue a la Casa de Jehovah [...]. Y envió recado al Profeta Isaías, diciendo:

    «—Éste es un día de angustia, reprobación y blasfemia [...]. Que Jehovah, tu Señor, escuche todo lo que ha dicho Rab-Shakeh, al cual su señor, el Rey de Asiria, ha enviado para menospreciar al Dios Vivo.

    »Y el Señor Jehovah respondió a través del profeta Isaías:

    »—En lo relativo al Rey de Asiria [...] por donde vino, volverá. Y en esta ciudad no entrará [...] pues yo la defenderé para salvarla.

    »Y sucedió aquella noche, que el Ángel de Jehovah salió e hirió en el campamento de los asirios a 185.000 hombres. Y, he aquí, que al amanecer no había más que cadáveres. Y así, Senaquerib, el Rey de Asiria, partió, y regresando se quedó en Nínive».

    Según el Antiguo Testamento, después de que Senaquerib volviera a Nínive, «sucedió que, mientras estaba postrado en el templo de su dios, Nisrok, Adrammélek y Saréser, sus hijos, le mataron a espada, y escaparon al país de Ararat. Y Asaradón, su hijo, reinó en su lugar».

    Las crónicas asirias confirman el aserto bíblico. Ciertamente, Senaquerib fue asesinado, y su hijo pequeño Asaradón subió al trono después que él.



    En una inscripción de Asaradón conocida como el Prisma B, se describen los acontecimientos con mayor detalle. Por mandato de los Grandes Dioses, Senaquerib había proclamado públicamente a su hijo pequeño como sucesor:

    «Él convocó al pueblo de Asiria, jóvenes y viejos, e hizo que mis hermanos, los descendientes varones de mi padre, prestaran juramento solemne en presencia de los Dioses de Asiria [...] con el fin de asegurar mi sucesión».

    Más tarde, los hermanos romperían su juramento al matar a Senaquerib e intentar matar a Asaradón, pero los Dioses lo alejaron de ellos «y me llevaron a un lugar oculto [...] preservándome para la Realeza».

    Después de un período de confusión, Asaradón recibió «un mandato digno de crédito de los Dioses: "¡Ve, no te demores! ¡Marcharemos contigo!"».

    La deidad que fue delegada para acompañar a Asaradón fue Ishtar. Cuando las fuerzas de sus hermanos salieron de Nínive para repeler su ataque a la capital, «Ishtar, la Dama de la Batalla, que deseaba que fuera su Sumo Sacerdote, permaneció a mi lado. Ella rompió los arcos de ellos, y dispersó su orden de batalla».

    Una vez desorganizadas las tropas ninivitas, Ishtar se dirigió a ellos en nombre de Asaradón. Asaradón escribió:

    «Ante su egregia orden, se pasaron en masa a mi bando y se reagruparon detrás de mí, y me reconocieron como su Rey».

    Tanto Asaradón como su hijo y sucesor Assurbanipal intentaron invadir Egipto, y ambos emplearon Armas de Fulgor en las batallas. Assurbanipal escribió: «El aterrador Fulgor de Assur, cegó al Faraón de manera que se volvió loco».

    Otras inscripciones de Assurbanipal sugieren que su arma, que emitía un intenso y cegador resplandor, la llevaban los Dioses como parte de su tocado. En una ocasión, un enemigo «quedó ciego por el resplandor de la cabeza del dios». En otra, «Ishtar, que mora en Arbela, vestida con Fuego Divino y luciendo el Tocado Radiante, hizo llover llamas sobre Arabia».


    ASIRIA (SIGLO 7 AEC)

    Cuando Asiria alcanzó la supremacía, habiendo extendido sus dominios incluso hasta el Bajo Egipto, sus reyes, en palabras de Jehovah al Profeta Isaías, olvidaron que no eran más que un instrumento de Jehovah:

    «¡Oh Asiria, el azote de mi ira! Mi cólera es la vara en sus manos. Contra las naciones impías los envío, y les hago cargar sobre todo aquel pueblo que me enoja».

    Pero los Reyes Asirios iban más allá del mero castigo: «Más bien está en su corazón aniquilar y borrar no pocas naciones».

    Y esto iba más allá de lo que pretendía Jehovah. Por tanto, él anunció: «Pediré cuentas al Rey de Asiria. Pediré cuentas de los frutos de la creciente soberbia de su corazón».

    Las profecías bíblicas que predecían la caída de Asiría se hicieron realidad cuando los rebeldes babilonios del sur reunieron a los invasores del norte y del este para hacer caer Assur, la capital religiosa, en el 614 AEC, y Nínive, la capital real, que fue conquistada y saqueada dos años más tarde. Y la gran Asiria desapareció.

    Los Reyes vasallos de Egipto y Babilonia tomaron la desintegración del Imperio Asirio como una oportunidad para intentar restaurar sus propias hegemonías. Los países que había entre ellos se convirtieron, una vez más, en el ansiado premio, y los egipcios, bajo el Faraón Nekó, fueron más rápidos en la invasión de estos territorios.

    En Babilonia, Nabucodonosor II —tal como se informa en sus inscripciones— recibió la orden del Marduk para que marchara con su ejército hacia el Oeste. La expedición se hizo posible gracias a que «otro dios», el que tenía la soberanía original de la región, ya «no deseaba el país de los cedros», y ahora «un enemigo extranjero lo dominaba y lo esquilmaba».


    LOS ANUNCIOS DE JEREMÍAS (SIGLO 6 AEC)

    En Jerusalén, los mandatos del Señor Jehovah a través de su Profeta Jeremías estaban del lado de Babilonia, pues Jehovah —que llamaba a Nabucodonosor «mi siervo»— había decidido hacer del Rey babilónico el instrumento de Su ira contra los Dioses de Egipto:

    «Así dice Jehovah, Señor de los Ejércitos, el Dios de Israel: "He aquí que yo mando en busca de Nabucodonosor, mi siervo [...]. Y él herirá la tierra de Egipto, y dará muerte [...], y cautiverio [...], y espada [...]. Y prenderé fuego en la casa de los Dioses de Egipto, y él los incendiará [...]. Y romperá los obeliscos de Heliópolis, la que está en la tierra de Egipto. Y las casas de los Dioses de Egipto abrasará con fuego"».

    En el transcurso de esta campaña, el Jehovah anunció que también Jerusalén sería castigada por culpa de los pecados de su pueblo, por haberse dedicado al culto de la «Reina del Cielo» y de los Dioses de Egipto:

    «Mi ira y mi furia se derramarán sobre este lugar [...] y arderá y no se apagará [...]. Sobre la ciudad en la que mi nombre se ha pronunciado vendrá la perdición».

    Y así fue que en el año 586 AEC, «Nabuzaradán, capitán de la guardia del Rey de Babilonia, entró en Jerusalén. E incendió la Casa de Jehovah, y la Casa del Rey, y todas las casas de Jerusalén [...]. y el ejército de los caldeos echó abajo las murallas que rodeaban Jerusalén».

    Sin embargo, Jehovah prometió que esta desolación se prolongaría sólo durante 70 años.


    CIRO (SIGLO 6 AEC)

    El Rey que tuvo que cumplir esta promesa y permitir la reconstrucción del Templo de Jerusalén fue Ciro. Se cree que sus antepasados, que hablaban una lengua indoeuropea, habían emigrado hacia el sur desde la región del Mar Caspio hasta la provincia de Anzán, en la costa oriental del Golfo Pérsico.

    Allí, Hakham-Anish («Hombre Sabio»), el líder de los emigrantes, inició una dinastía a la que hemos dado en llamar Dinastía de los Aqueménidas. Sus descendientes —Ciro, Darío, Jerjes— hicieron historia como soberanos de lo que fue el Imperio Persa.

    Cuando Ciro ascendió al trono de Anzán en el 549 AEC, su país era una distante provincia de Elam y Media. En Babilonia, por entonces centro del poder, el trono estaba ocupado por Nabunaid, que se convirtió en Rey en circunstancias poco normales: no por la habitual elección del dios Marduk, sino como resultado de un peculiar pacto entre una Suma Sacerdotisa (la madre de Nabunaid) y el dios Sin.

    En una tablilla parcialmente dañada se recoge la acusación de la que acabaría siendo objeto Nabunaid: «Puso una estatua herética sobre una base [...] pronunció su nombre 'el dios Sin' [...]. En el momento oportuno de la Festividad de Año Nuevo, aconsejó que no hubiera celebraciones [...]. Confundió los ritos y trastocó las ordenanzas».

    Mientras Ciro estaba ocupado peleando contra los griegos de Asia Menor, Marduk, que quería recuperar su posición como dios nacional de Babilonia, «buscó y rebuscó por muchos países, intentando encontrar a un soberano justo y dispuesto a ser dirigido. Y pronunció el nombre de Ciro, Rey de Anzán, y dijo su nombre para que fuera el soberano de todas las tierras».

    Después de que las primeras acciones de Ciro demostraran ser acordes con los deseos del dios, Marduk «le ordenó que marchara contra su propia ciudad, Babilonia. Hizo que saliera al camino de Babilonia, yendo a su lado como un amigo de verdad».

    Así, literalmente acompañado por el dios, Ciro pudo tomar Babilonia sin derramamiento de sangre. El 20 de Marzo del 538 AEC, Ciro «sostuvo las manos de Bel [Señor] Marduk» en el recinto sagrado de Babilonia. El día de Año Nuevo, su hijo, Cambises, ofició la restaurada festividad en honor a Marduk.

    Ciro dejó a sus sucesores un imperio que abarcaba en uno solo a todos los primitivos imperios y reinos de la región. Sumer, Acad, Babilonia y Asiria en Mesopotamia; Elam y Media en el este; las tierras del norte; las tierras hititas y griegas en Asia Menor; Fenicia, Canaán y Filistea; todos se encontraban ahora bajo la soberanía de un Rey y de un dios supremo, Ahura-Mazda, Dios de la Verdad y la Luz.

    En la antigua Persia, se le representaba como a un dios barbado que cruzaba los cielos dentro de un Disco Alado, muy parecido al modo en que los asirios habían representado a su dios supremo, Assur.


    CAMBISES (SIGLO 6 AEC)

    Cuando murió Ciro, en el 529 AEC, la única tierra que seguía siendo independiente con sus Dioses independientes era Egipto. Cuatro años después, su hijo y sucesor, Cambises, llevó a sus tropas a lo largo de la costa mediterránea de la Península del Sinaí y derrotó a los egipcios en Pelusium. Pocos meses después entraba en Menfis, la capital real de Egipto, y se proclamaba Faraón.

    A pesar de su victoria, Cambises se cuidó mucho de emplear en las inscripciones egipcias la habitual fórmula de apertura: «el Gran Dios, Ahura-Mazda, me eligió». Reconocía así que Egipto no entraba dentro de los dominios de su dios.

    Como deferencia a los dioses independientes de Egipto, Cambises se postró ante sus estatuas, aceptando su dominio. A cambio, los sacerdotes egipcios legitimizaron su soberanía sobre Egipto, concediéndole el título de «Descendiente de Ra».

    El mundo antiguo se hallaba ahora unido bajo un único rey, elegido por el «Gran Dios de la Verdad y la Luz» y aceptado por los dioses de Egipto. Ni dioses ni hombres tendrían ahora motivos para guerrear entre sí. ¡Paz en la Tierra!


    LOS GRIEGOS (SIGLOS 5-4 AEC)

    Pero la paz fracasó al final. Al otro lado del Mediterráneo, los griegos iban creciendo en riquezas, poder y ambición, y cada vez se daban más conflictos, tanto locales como internacionales, en Asia Menor, el Mar Egeo y el Mediterráneo oriental.

    En el 490 AEC, Dario I intentó invadir Grecia y fue derrotado en Maratón. Nueve años después, Jerjes I fue derrotado en Salamina. Siglo y medio más tarde, Alejandro de Macedonia cruzaba desde Europa para lanzar una campaña de conquista que vería correr la sangre de hombres de todas las tierras de la antigüedad hasta la India.

    ¿Acaso llevaba a cabo un «mandato digno de crédito» de los Dioses? Nada de eso. Creyendo una leyenda según la cual su padre había sido Amón-Ra, Alejandro conquistó Egipto para escuchar el Oráculo del dios que le confirmara sus orígenes semidivinos.

    Pero el Oráculo también le predijo su temprana muerte, y los viajes y conquistas de Alejandro vinieron motivados, a partir de este momento, por su búsqueda de las Aguas de la Vida, de las cuales anhelaba beber para eludir su destino.

    A pesar de tanta carnicería, murió joven y en la flor de la vida. Y, desde entonces —aparentemente—, las Guerras de los Hombres han sido sólo las guerras de los hombres...


    FUENTES PRINCIPALES:
  • «La Guerra de los Dioses y los Hombres» (Zecharia Sitchin).
  • «El Código Cósmico» (Zecharia Sitchin).